MIKEL AGIRREGOMEZKORTA: Cocinero y fraile en Lasesarre.

Mikel Aguirregomezkorta HistoricoBarakaldoCF
Mikel Agirregomezkorta con el Barakaldo C.F. en Riazor 1997
Tarde de inicio de verano. El calor aprieta inclemente e invita a la charla sosegada al resguardo de ese sol al que, con seguridad, nuestro protagonista habrá tenido que soportar con aún mayor rigor en la tierra manchega en la que se hizo mayor como futbolista. A primera vista nuestro interlocutor se conserva de maravilla: físicamente Mikel Agirregomezkorta no dista mucho de aquel chaval que, procedente del Leioa, aterrizó en Lasesarre hace 22 años. Más de dos décadas en las que ha tenido la oportunidad de jugar play-offs con el Barakaldo, fichar por el Athletic, llegar a primera con el Albacete y ser el titular del banquillo gualdinegro: ahí es nada. La conversación, sin duda, promete.

Mikel, tú llegas al Barakaldo en la temporada 95-96 procedente del Leioa, con 21 años recién cumplidos. Una temporada en la que no tuviste demasiadas oportunidades.
Sí, estuve dos años en el primer equipo del Leioa, en Primera Regional, y vengo al Barakaldo de la mano de Juanjo Benito, que entonces trabajaba para el club. La temporada comenzó con Felipe Mintegi como entrenador, al que destituyen en la 12ª jornada y que es sustituido por Koldo Agirre y, sí, la verdad es que no tuve demasiadas oportunidades. El salto de cuatro categorías fue grande y, además, pasé de jugar de media punta a hacerlo en la banda izquierda. Creo que podía haber jugado más, pero viniendo de Primera Regional y jugando en un puesto que no era el mío, tampoco me podía quejar.

¿Cómo valoras ese primer año en el Barakaldo?
Fue un año que me sirvió de mucho, pese a que solo jugué 14 partidos y no conseguí anotar ningún gol. Verme en fútbol semi-profesional y con un equipazo en el que destacaban jugadores como Ibarrondo, Fuentes, Peña, Camacho o Sarriugarte, que empezó con nosotros pero se fue a la Gramanet. La verdad es que terminé la temporada contento. No obstante, solo conseguimos ser séptimos al final de temporada.

La temporada siguiente ya fue otra cosa para ti…
Sí. Comenzó la temporada Koldo Agirre en el banquillo, con el que casi no tuve oportunidades, pero tras una derrota por 3-0 en Zalla le sustituye Txiki Dueñas, que pasó a jugar con tres delanteros y confió en mí. Jugábamos Moska, Aitor Agirre y yo, con un fútbol más directo y la cosa salió fenomenal, porque entramos en el play-off y, además, terminamos la temporada muy fuertes.

Aitor Agirre, Gonzalo, Mikel HistoricoBarakaldo C.F
Aitor Agirre, Gonzalo y Mikel Agirregomezkorta juntos en el Barakaldo C.F.

Una temporada en la que se había mantenido parte del bloque de la anterior, pero que además se había reforzado con gente importante
Vinieron Kepa Zarraga, Zamarripa, Moska, Izurza o Ayarza. Tuvimos mala suerte porque el grupo que nos tocó era muy fuerte: dos históricos como Córdoba y Elche más el Depor B de la generación de los Viqueira, Deus, Maikel,… A nivel personal fue una temporada en la que jugué bastante, quizás porque frente a Koldo Agirre, que apostaba por gente más veterana, Dueñas lo hacía por más jóvenes.

Es obligado preguntarte por el partido de liga frente al Real Unión de la jornada 15 en Lasesarre…
Salí del banquillo a falta de 13 minutos para el final con 1-1 en el marcador e hice un hat-trick que nos sirvió para ganar el partido por 4-1. ¡La pena que no haya imágenes de ello! Fue increíble: balón que tocaba, balón que metía. Nos adelantamos con un gol de Zamarripa y nos empató Irazoki, que años más tarde fue compañero mío en el Albacete. Recuerdo que uno de mis goles fue desde fuera del área con la zurda, por la escuadra; los otros dos fueron de cabeza, tras centros desde la banda derecha y la izquierda. Creo que ese partido fue el que me dio el empujón definitivo para que confiaran en mí. También me acuerdo del gol que le hice al Bilbao Athletic en la 36ª jornada en una victoria por 0-1 y que nos sirvió para meternos en el play-off. La verdad es que fue un año bueno, pero la pena fue nuestro mal papel en el play-off.

Tras entrar en el play-off, ¿veíais posibilidades reales de subir o el objetivo ya estaba cumplido con haberlo logrado?
Sabíamos que era muy complicado, pero íbamos con todas las de la ley a intentar ascender. Además, todo el pueblo estaba pendiente del play-off, había banderas por la calle; no puedes ir derrotado con ese entorno. Comenzamos bien, empatando a uno en Riazor con el Depor B, pero luego sendas derrotas contra el Córdoba por 1-2 y 3-0 y un empate a dos en Lasesarre con el Depor B nos dejaron sin posibilidades. Uno de los recuerdos que tengo del play-off es el viejo Lasesarre casi lleno. Fue un pasada.

Mikel Agirregomezkorta Cordoba 1997 HistoricoBarakaldoCF
Mikel al salto frente al Córdoba C.F. Play-off 96/97

Salida de Lasesarre
Tus buenas actuaciones te sirven para fichar por el Athletic la temporada 97-98, aunque no llegas a debutar con el primer equipo.
Jugué muchos amistosos e hice pre-temporada con Luis Fernández en el banquillo, pero era muy complicado entrar en aquel gran equipo que acabó entrando en Champios League.

Sí, eres habitual con el Bilbao Athletic, con el que disputas 36 partidos y consigues 8 goles, el primero de ellos en la cuarta jornada en Lasesarre…
Sí. Fue un partido que ganamos por 3-4. Al descanso ganábamos por 0-3, con dos goles de Aitor Agirre y el mío, pero el Barakaldo nos empató con goles de Moska por partida doble y Aitor Bouzo, y en el descuento marcó Iker Begoña el gol definitivo.

Tras otra buena temporada en el filial rojiblanco llegas al Lleida la temporada 99-00, con nada menos que el barcelonista Víctor Muñoz en el banquillo.
Estuvo bien. Ya en segunda división, en fútbol profesional. Nos quedamos a solo tres puntos del ascenso a primera. También llegamos a 1/8 de final en la Copa del Rey, pero aunque jugué 24 partidos no anduve fino de cara a portería. Respecto a Víctor, la verdad es que como entrenador era igual que como jugador: nos poníamos a hacer el “fartlek” (sistema de entrenamiento consistente en hacer principalmente ejercicios de carrera, N. del A.) y nos doblaba. Su despliegue físico era increíble.

La siguiente campaña inicias tu andadura en el Albacete y, curiosamente, en la primera de ellas coincides con Axier Intxaurraga que, al igual que tú, también ha sido jugador y entrenador del Barakaldo.
Sí, él venía del Elche. Tuvimos muy buena relación. También coincidí con otros ilustres como Amunike, Javi Guerrero, Toril o Sabas. Jugué 32 partidos e hice seis goles, siendo segundo máximo goleador del equipo. La siguiente temporada fue otra cosa, por culpa de una lesión del ligamento cruzado en la quinta jornada contra el Badajoz. Había marcado de cabeza en la primera parte, pero en la segunda mitad en una jugada subí a presionar a Txutxi, central del Badajoz, se me va la rodilla y me rompo el ligamento cruzado. Estuve siete meses de baja y reaparecí en un partido en el Carlos Belmonte ante el Burgos, en el que tuve la suerte de marcar.

Y llegamos a la temporada 2002-03, la del ascenso a primera.
Esa campaña solo hice dos goles, pero siempre me recuerdan el segundo de ellos, puesto que lo conseguí en un partido que en Albacete conocen como ”el día del ascenso”. Jugábamos ante el Levante, con el que en la ida habíamos empatado a dos y al que sacábamos varios puntos, por lo que era fundamental mantener el average. Empezamos perdiendo 0-2, me sacan del banquillo y en el primer balón que toco marco de cabeza. Empatamos en el descuento, lo que nos sirvió para mantener las distancias y acabar ascendiendo.
El salto a primera división
Y por fin en primera…
…e hicimos buena campaña y nos salvamos con holgura. Para mí, que había empezado en primera regional, fue una gozada, disfruté como un enano. Recuerdo que estaba en el Bernabeu defendiendo un córner, y miraba hacia arriba para contemplar el escenario. Tenía claro que, con todo lo que me había costado llegar, había que disfrutar y así lo hice. Por si fuera poco, tuve la suerte de jugar, entre otros con Santi Denia, uno de los heroes del doblete del Atlético de Madrid, el mundialista Pablo Ibáñez o Almunia, con quien compartía habitación.

También juegas en San Mamés
Sí, lo recuerdo porque la gente me aplaudió mucho cuando salí del banquillo. Nos adelantamos por 0-1, pero a escasos minutos para el final empató Iraola.

¿Qué impone más, el Bernabeu o el Nou Camp?
¡San Mamés! Cuando el público empieza a gritar “Athletic, Athletic”, en la grada impone mucho, pero en el campo, aún mucho más.

Pones punto y final a tu carrera como futbolista en el Alicante
Me lesioné muy pronto, con una lesión de desgaste que me tuvo todo el año sin jugar. La siguiente temporada hice la pretemporada, pero con dolores, asi que llegué a un acuerdo con el club y rescindí el contrato.

Historico Barakaldo CF 1997
Los convocados del Barakaldo C.F.  en Basarte para enfrentarse al Amurrio Club 95/96

ETAPA DE ENTRENADOR

Tras dejar el fútbol como jugador, inicias tu andadura como entrenador…y nada menos que en el Barakaldo
Sí, el Barakaldo fue mi primer equipo como entrenador. Llegué a falta de ocho jornadas para sustituir a González Etxebarria, que había sido cesado tras una mala racha que metió al equipo abajo, pero conseguimos salvarnos.

Por cierto, aunque ya había debutado con el propio González Etxebarria, tú das continuidad a Jon Ander Serantes en la portería. Veías que ahí había portero…
Sí, y de hecho ahora soy su representante. Cuando llegué hablé con los dos porteros, Serantes e Igor Etxebarrieta, y les indiqué que yo iba a poner al que viera mejor en cada momento y en ese momento apuesto por Serantes sabiendo que yo también me jugaba mucho. Estuvo fenomenal, terminó muy bien la temporada y comenzó la siguiente en la misma buena línea.

Llegamos a la infausta temporada 2010-2011, que culmina con el descenso del Barakaldo a tercera.
Reconozco que pequé un poco de novato. El error que cometo ese año es no saber reinvidicarme en las altas y en las bajas, pero yo entiendo que no tengo peso para imponer mi criterio. Me dio mucha pena ese año, porque estuve 16 partidos, de los que ganamos cuatro, empatamos otros cuatro y perdimos ocho, pero el equipo no jugaba mal. Recuerdo el partido en Lasesarre ante el Logroñés, en la 16ª jornada, en el que perdimos por 1-2, pero tuvimos hasta nueve claras ocasiones de gol, tres palos,… Con 1-0, un tremendo disparo de Eneko Rubio fue repelido dos veces por el poste y al final del encuentro, incluso el público de Lasesarre nos despidió con aplausos. Para mí fue una lástima, sobre todo porque el equipo estaba unido. Habíamos hecho buenos partidos fuera de Lasesarre: en Mendizorroza, donde el Alavés nos igualó en el descuento, o en el Tartiere, donde perdimos por 2-1 también en el descuento. Era cuestión de tiempo que el equipo fuera hacia arriba, jugábamos bien y los jugadores estaban conmigo a muerte. De hecho, pese a que me cesaron, no se volvió a ganar ningún partido el resto de la temporada. Yo, hoy, estoy completamente seguro de que hubiera salvado a aquel equipo, era un equipo muy alegre, había muy buen rollo en el vestuario.

¿Qué recuerdos te llevas de tu paso por el Barakaldo?
Es un equipo que me ha marcado. Estoy superagradecido, porque me dio la oportunidad de salir de regional y, al final, fue un trampolín para mí. Es un club que te llena y, además, yo tengo familia de Barakaldo con lo que, por ese lado, también me sentía identificado. Una vez que sales de allí, siempre estás siguiendo al Barakaldo.

Además tuviste la suerte de jugar en el viejo Lasesarre.
¡Nostalgia pura y dura! Ahora te pones a pensarlo y sí, el nuevo es muy bonito, pero al final el ambiente que había en el viejo Lasesarre era especial: aquella tribuna de madera, aquel fondo lleno,… Tenía otro encanto.

Anoeta Mikel Agirregomezkorta HIstorico Barakaldo
Mikel en Anoeta siendo jugador del Barakaldo C.F.

Un artículo de EL ZURDO para HISTÓRICO BARAKALDO C.F.

LA ÚNICA FINAL PERDIDA

Una escueta reseña en forma de modesta crónica en un rincón de las prescindibles páginas de deportes de los tabloides de 1951, una foto robada con descaro del archivo del olvido y cuatro datos grabados para siempre en las estadísticas del fútbol nacional. Todo lo que conocemos sobre la única final que disputamos. La única que perdimos.

Siete campeonatos de Tercera (actual 2ªB) en la 29/30, 30/31, 57/58, 62/63, 63/64, 71/72 y 76/77; Tres ligas de 2ªB  79/80, 97/98 y 2001/02, además de otro título ,87/88, de la moderna Tercera División (4º categoría nacional) jalonan al Barakaldo C.F. Hablamos aquí de cuan cerca estuvimos de conseguir la copa en una competición del KO. Subcampeones de la Copa Federación de 1951. Éste torneo organizado por la RFEF distingue dos etapas: la época antigua con 5 campeonatos entre 1944-46 y 1950-53 y la época moderna en la que se disputa de forma  ininterrumpida desde 1993. Nos remontamos 66 años y rememoramos al gran Club Deportivo Baracaldo Altos Hornos de principios de los cincuenta y su poco conocida hazaña del 51.

La expectación de la previa
Como decimos en la temporada 1950/51 disputó el C.D, Baracaldo A.H. la Copa de la Federación Española de Fútbol, por el sistema de eliminatorias. Tras dejar en la cuneta al Logroñes (2-1, 1-1), al Oviedo (1-3, 2-1) y al Lérida (5-2, 1-1) se plantó en la final ante el Real Club Deportivo Córdoba, heredero del actual Córdoba C.F.
El 1 de julio, Zaragoza se preparó para acoger la final entre el Córdoba y el Baraka. El campo del Torrero presenciaría una final inédita entre dos equipos muy diferentes, cada uno exponente de una escuela futbolística. El favorito era el conjunto califal, que llegaba a la cita tras concluir el campeonato liguero en el Grupo Sur de Segunda División en el quinto puesto, a sólo un punto del play-off de ascenso a la máxima categoría. Por su parte, el cuadro vasco fue decimosegundo del Grupo Norte, cerca del descenso.
Las crónicas de la época recogen la gran expectación que la final despertó en tierras aragonesas. No eran tiempos en los que ver un partido de fútbol fuera tan habitual como en la actualidad y la afición maña se movilizó de cara al encuentro. Por el Baracaldo A.H. saltaron al terreno de juego Llorente, Tori, Gainza I, José Luis, Olarieta, Tini, Landeta, Ariznabarreta, Panizo II, Marcaida y Goiburu.

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Gainza, Ariznabarreta y Olarieta jugadores del Barakaldo protagonistas en la final

Arranca la final
A las 18:00 horas, el colegiado madrileño Vicente Caballero señalaba el inicio del partido. El conjunto cordobesista demostró desde los primeros compases del encuentro su superioridad. Los gualdinegros aguantaron las acometidas blanquiverdes hasta el minuto 36, cuando Uncilla remataba a la red un tiro flojo de Santacruz. Con el 1-0 se llegaba al descanso.
En la segunda mitad, Jorge anotó casi de forma consecutiva el segundo y el tercero en el marcador. Con el 3-0 todo parecía decidido pero el Baraka demostró que en el fútbol no se puede cantar victoria hasta la finalización del partido. En el minuto 79, Tini anotaba el 3-1 para los vascos y sólo cuatro minutos después, el mismo futbolista establecía el segundo gol en su cuenta particular. A falta de dos minutos para la conclusión del partido, Marcaida batía a Eguren y conseguía la igualada (3-3). Ante la perplejidad de los jugadores cordobesistas, que no creían que se les hubiera escapado una victoria que ya celebraban, llegaba la conclusión del partido. La final tendría que decidirse en la prórroga….Barakaldo nunca se rinde.presentackkkk-crop
Pero en el tiempo suplementario, aunque se esperaba a un Córdoba hundido tras la remontada de los gualdinegros, las tornas cambiaron de nuevo. Cuando sólo se había disputado un minuto de la reanudación, Uncilla establecía el 4-3. El gol supuso un mazazo para el cuadro fabril, que comenzó a acusar el esfuerzo físico realizado a lo largo del partido. Bajo la dirección de Moreno en el centro del campo, el Córdoba se hizo con el control del partido. En el minuto 97, Uncilla repetía y anotaba el quinto. El partido, ahora sí, parecía resuelto. Tras el 5-3, se sucedieron las ocasiones para los cordobesistas y fue Méndez el que estableció el 6-3 definitivo en el marcador del Torrero. Los futbolistas del Baraka, al finalizar el partido, “se tumbaron en el césped casi reventados”. El Córdoba era campeón, bien que lo celebraron en su vuelta a tierras andaluzas como demuestra la imagen, y el Baracaldo Altos Hornos fiel a su historia se quedó a un paso de la gloria. Aún a dípresentacion1cordoba-cropa de hoy sería nuestro único título con competencia de todo el territorio nacional.
Por lo menos el club fabril se llevó las 25.000 pts que le correspondían a cada club.

Más de 60 años después el deporte rey se ha dimensionado. Una final de éste llamado por momentos “torneo menor” ocuparía algo más de una reseña, las crónicas serían escritas a cuatro columnas, nos saciaríamos con sus imágenes y lo recordaríamos siempre para no olvidar que un día el Barakaldo perdió una final.

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Final perdida por el Barakaldo. Llegada de la copa a Córdoba.

MIKEL GAZTAÑAGA              HISTÓRICO BARAKALDO C.F.