AIZPURU, OTRO DE LOS RETOÑOS DEL CHOPO

Aizpuru portero Barakaldo CF

Haber hablado con José Miguel Aizpuru (26/10/1948 Bilbao, Bizkaia), aunque haya sido telefónicamente, es una de esas muescas que uno deseaba hacer en su culata gualdinegra. Dicho y hecho. Con el que durante cuatro temporadas fuera el inquilino de la portería del Barakaldo CF hemos compartido vivencias de una época que tuvo probablemente las luces más brillantes de la historia gualdinegra, pero también esas eternas sombras, que nos son tan propias y conocidas, y, por qué no decirlo, tan intrínsecamente nuestras.

Aizpuru fue uno de tantos retoños de la cantera bilbaína que crecieron alrededor del mítico y legendario chopo de San Mamés, José Ángel íribar, y que ante la imposibilidad de disfrutar de minutos entre los tres palos de la meta rojiblanca, optó por buscarse la vida en otras latitudes. A uno le vienen a la cabeza los Deusto, Burgueña, Basauri o Santamaría que encontraron acomodo en equipos de Andalucía o Levante. No decidió hacerlo tan lejos el protagonista de nuestra entrevista, José Miguel Aizpuru, aunque su primera incursión fuera de nuestra tierra fue, como la de tantos otros por aquel entonces, para cumplir el servicio militar. En concreto, la temporada 70-71, jugó en el Racing de Ferrol. “Pero no llegué a debutar”, nos cuenta. “Me rompí el escafoide y estuve casi dos meses escayolado”.
De vuelta a Bilbao, en la temporada 71-72 comienza con el Bilbao Athletic en tercera división, pero ese mismo año Salvador Artigas, entrenador del Athletic, reclama su presencia en la primera plantilla, donde comienza también la siguiente campaña a las órdenes del serbio Milorad Pavic, en la que los rojiblancos obtienen el título de Copa ante el Castellón, “pero tenía por delante a Íribar, que eran palabras mayores, y a Marro, así que como no jugaba nada, y pese a que tenía otro año de contrato, hablé con el gerente José Ignacio Zarza y le dije que me buscara algo. Vino el Burgos, así que me fue allí”, nos cuenta. En el cuadro castellano, Aizpuru pasó dos temporadas, ambas en segunda división, jugando un total de 21 partidos, abandonando el club a la conclusión de la campaña 74-75. “Recibí la llamada de José Ignacio Méndez (entonces Secretario General, N del A.) para fichar por el Barakaldo, y como ya tenía dos hijos y el tercero venía en camino dije, ¡nos vamos para casa!”.
Su primera temporada en el Barakaldo fue la 75-76. “Con Juanito Arriarán en el banquillo jugamos la promoción de ascenso a segunda contra el Cádiz, tras quedar segundos por detrás del Pontevedra”, recuerda. Una promoción en la que las opciones gualdinegras fueron más bien pocas: “El Cádiz era un equipo muy bueno, en el que, entre otros, destacaba especialmente el delantero barakaldés Íbañez. Allí perdimos por 3-0 y aquí, aunque nos adelantamos con un gol de Txiki Sainz, ganamos por un insuficiente 3-2”.

Aizpuru Lasesarre Barakaldo CF
Aizpuru defendiendo la portería del Barakaldo en Lasesarre

La siguiente temporada se produce la llegada, procedente de la Gimnástica de Torrelavega, de Manuel Fernández Mora Moruca, probablemente el entrenador que más profunda huella haya dejado en Lasesarre y a quien Aizpuru recuerda con enorme cariño. “Moruca era un fenómeno. Además era muy compañero, todos estábamos muy contentos con él. Era un tío muy normal del que recuerdo que le gustaba mucho la pizarra: antes de cada partido nos ponía delante de ella para ilustrarnos la táctica con muñequitos”, recuerda Aizpuru. Lo cierto es que el Barakaldo se pasea en el grupo I de la Tercera División y consigue el retorno a la división de plata del fútbol español. “Nos hinchamos a meter goles. Teníamos buena gente arriba: Larreina, Sebas, Regúlez,… “, comenta.
No obstante, lo mejor de la trayectoria del guardameta bilbaíno en su periplo fabril estaba por llegar. “Mantuvimos la buena plantilla que teníamos y llegaron dos refuerzos del Bilbao Ath.: Bengoetxea y Sarabia. Tampoco es que estuviéramos muy al corriente de lo que podían llegar a ser, sobre todo Manolo”, nos cuenta, al tiempo que aprovecha para recordarnos una anécdota: “Recuerdo que cuando llegaron, en un entrenamiento estaba con Moruca, que como te he comentado era una persona muy cercana, y cuando empezamos a ver las evoluciones de Sarabia, le dije, «oye míster, ¿pero quién es este tío que nos han traído aquí?». ¡Fíjate tú la que armó!”, comenta divertido. Y es que la aportación goleadora de los dos cedidos resultó determinante para que aquella temporada 77-78 el Barakaldo rozara la hazaña del ascenso a la máxima categoría. “Además de ellos, teníamos una plantilla muy completa a la que también habían llegado el defensa Docal, procedente del Valladolid, y el centrocampista Duñabeitia, procedente del Zaragoza, entonces en primera división. Estaban Manolo, Carmelo, Martín, Dueñas… Así y todo, empezamos la temporada pensando en no bajar a tercera, pero empezamos a sumar y nos metimos arriba. Hacíamos bromas y todo: «¡El año que viene: Barakaldo-Barcelona. Ya verás tú cuando vengan y vean esta tribuna y estas casetas! », rememora jocoso. Lo cierto es que el equipo gualdinegro llega a la última jornada a dos puntos de segundo y tercer clasificados, el Celta y el Recreativo de Huelva, a los que supera en el average particular, por lo que necesita de una victoria en Tenerife y de la derrota de uno de los dos. “ la mala suerte de que tanto el Castellón, rival del Recreativo, no se jugara nada, como que al Getafe, del Celta, le bastara un empate para salvarse”, señala. Los tres partidos se saldan con empate a cero y el sueño del ascenso se esfuma.
Para Aizpuru, la clave de aquella exitosa campaña estuvo en el gran ambiente reinante en la plantilla: “Era un grupo en el que yo era de los más veteranos, porque empezaban chavales como Sebas, Delgado o Manolo, pero hacíamos un gran grupo. Acababa el entrenamiento y nos íbamos todos a tomar una cerveza a un bar que había a la vuelta de Lasesarre”. Y en concreto, tiene un recuerdo muy especial para un hombre, todo furia y pundonor: Larreina. “Habría que hacerle un monumento en Lasesarre”, apunta.

Plantilla Barakaldo 1977-79 Lasesarre
Plantilla del Baracaldo C.F. 1977/78 al final de temporada. Aizpuru, el primero de la fila de arriba

Un nuevo descenso
Y fiel a lo que ha sido nuestra historia, paso del blanco al negro sin solución de continuidad. Se produce el retorno de Sarabia y Bengoetxea al Athletic, la marcha de Benito al Recreativo, y Mora se va a probar fortuna al banquillo de uno de los gallitos de segunda: el Elche (donde, por cierto, solo dura 14 partidos). Su sustituto fue Manuel Martínez Canales, “Manolín”. La campaña concluye con un incontestable descenso, pese a que la pretemporada auguraba todo lo contrario. “Ganamos el torneo Príncipe Felipe en Santander, venciendo a dos primeras como el Racing y el Sporting de los Morán, Quini, Ferrero o Cundi, que venía de acabar quinto y que esa temporada sería subcampeón de liga. Pero es que también habíamos superado por penaltis al Athletic en Lasesarre en las semifinales de los “Juegos de Euskadi”, señala Aizpuru, para quien una de las claves estuvo en la falta de acierto arriba: “No le hacíamos un gol ni al arco iris. Recuerdo que nos trajeron cedidos del Burgos al argentino Cioffi y a Emilio Faubel, pero no hubo manera. Además, Manolín quizás estaba ya un poco de vuelta de todo, y su sustituto, García de Andoín, tampoco consiguió enderezar la marcha”.
Uno de los borrones particularmente dolorosos de aquella campaña se produce en la octava jornada, en un encuentro ante el Cádiz en Lasesarre, que concluye con una contundente derrota por 0-5 y con la dimisión en bloque de la directiva encabezada por Jose Mari Bañales. “Aquel partido no lo jugué. Recuerdo que el día anterior llamé a Juanjo Campa, el masajista, por una molestia que tenía en el vientre y que parecía apendicitis. Me llevaron a la clínica y me realizaron unas pruebas en las que no se detectó nada, pero por precaución me quedé en el banquillo y Manolín, que las pasaba canutas, me decía «¡Ay Dios mío, ahora esto!»”, recuerda, al tiempo que aprovecha para ensalzar la figura de Jose Mari Bañales: “Era una persona entrañable, un fenómeno. Me dio muchísima pena cuando se marchó”.
Con el descenso, llega también la decisión de José Miguel Aizpuru de dejar el fútbol, pese a que todavía solo tenía 30 años. “Podría haber seguido. El presidente Andrés Vázquez quería que continuara y también me llamó José María Negrillo, que había sido ayudante de Max Merkel, y que me había entrenado en el Burgos, para que me fuera al Jerez, pero había comenzado con algunos negocios así que decidí dejarlo”, señala. Aunque no del todo: Aizpuru nos recuerda una divertida anécdota que le sucedió unos meses después. “Estaba por Deusto cuando de repente me ve el presidente del Deusto, que entonces militaba en tercera división, y me dice que les tengo que hacer el favor de jugar con ellos, ya que tienen a sus dos porteros lesionados. Le dije: ¡no me jodas, que llevo más de medio año sin jugar! Pero ante su insistencia me tuve que poner los guantes de nuevo. Jugamos contra el Lagun Onak y el Talavera. Después del primer partido, tenía agujetas”, nos recuerda.
Después de casi 40 años de su paso por el Barakaldo, de cuya actualidad le gusta estar al tanto, Aizpuru evoca con mucho cariño su paso por nuestro equipo. “A mí en el Barakaldo me salió todo bien. La verdad es que no tengo más que buenos recuerdos de mi Barakaldo”. Y, creenos José Miguel, los que tuvimos la suerte de verte defender la portería gualdinegra, no tenemos más que buenos recuerdos de ti.

Una entrevista de  EL ZURDO para HISTÓRICO BARAKALDO

IÑIGO LICERANZU

Iñigo Liceranzu. Gol en Lasesarre Barakaldo C.F. 1980
Gol para el Barakaldo de “Rocky Liceranzu” frente al Cadiz C.F. en Lasesarre
Jesús Íñigo Liceranzu Ochoa (13 de marzo de 1959 Bilbao, Vizcaya) conocido en el mundo del fútbol como ROCKY LICERANZU, implacable defensa central que tras jugar en Segunda División B con el Bilbao Athletic, fue cedido en la temporada 1980/81 al Baracaldo C.F., en Segunda A.
Rocky Liceranzu entrenador Barakaldo C.FCon el Baraka fue titular en la zaga gualdinegra durante toda la temporada disputando 37 de los 38 partidos de liga además de los de Copa del Rey donde el Barakaldo cayó eliminado en el camp nou frente al F.C. Barcelona. De aquella temporada (última del conjunto fabril en 2ªA) recordamos su único gol con la zamarra gualda y negra. Fue contra el Cádiz C.F. un 19 de Octubre de 1980. La maravillosa imagen de Liceranzu anticipándose al meta Recio e inaugurando el marcador en lo que fue una victoria del Barakaldo por 2-0, fue tomada por Fidel Raso y publicada en el desaparecido diario Hierro.
Tras su gran temporada en Lasesarre y a pesar de aquel desgraciado descenso a 2ªB volvió a Lezama y del 81 al 87 jugó en el Athletic club colgando las botas en el Elche C.F. en 1988 habiendo disputado 188 partidos en primera división con 17 goles anotados.
Como entrenador ha estado en los banquillos de, entre otros, el Zalla Unión Club, la SD Lemona, Amurrio Club, y el Zamora Club de Fútbol. Cogió al Barakaldo C.F. mediada la temporada 2005/06 en la que salvó al equipo la última jornada en Anoeta. La siguiente temporada acabó 6º y la temp. 2007/08, que comenzó lidiando con el extraño caso de Rob Davies, terminó 4º clasificandose para el play-off. Su periplo gualdinegro finalizó en el estadio de Montilivi (Girona) aquella triste tarde de Junio de 2008.

Foto de Lasesarre cedida para Histórico Barakaldo C.F. por el blog Sestao en el recuerdo 

MANOLO: “Antiguamente, nadie se planteaba otro plan para el domingo que no fuera el bajar a Lasesarre”

Una mañana soleada. Un cortado con hielo y un zurito en la terraza de un bar del barrio de Arteagabeitia. La función grabadora de un teléfono móvil encendida encima de la mesa. E interrupciones. Interrupciones de hombres que pasan con las bolsas de la compra o que vienen de pasear de Gorostiza. Señores que reconocen la cara de una de las dos personas que se sientan a la mesa.
“¡Qué bien se te ve, Manolo!”. “¡Pasa buen día, Manolo!”. “A disfrutar Manolo y compañía y aúpa Baraka!”.
Una terraza, en el barrio de Arteagebeitia, fue el lugar elegido para charlar con Manuel López Martínez (Villa del Campo, Cáceres, 23/12/1954), más conocido como Manolo, integrante de aquel Barakaldo que soñó con ascender a Primera división. Pero también de otros Barakaldos que militaron en 3ª, de otras escuadras cuyos jugadores vistieron la zamarra gualdinegra durante muchas temporadas, vivían en el pueblo y eran reconocidos y admirados por los aficionados del club fabril.
Son, precisamente, esos hinchas, ya talluditos y peinando canas, los que saludan a Manolo; los que no olvidan que un día fue el capitán del equipo de su pueblo; los que reconocen más la cara de este bravo jugador, a pesar del paso del tiempo, que muchos de los rostros de las actuales plantillas; los que interrumpen una entrevista que Manuel López, Manolo, ha concedido a Histórico Barakaldo para hablar de aquellos Barakaldos, de aquel fútbol, de recuerdos y emociones en amarillo y negro.
Sorteadas las interrupciones, volvemos a apretar el botón de ‘REC’.
Barakaldo Cf 1976
1976/77 Arriba: Abiega, Arechalde, Raúl, Ceballos, Benito, Cucó. Abajo: Sainz, Manolo, Inoriza, Juan Carlos y Collantes

Los que vieron jugar a Manolo en los años 70 y 80 del pasado siglo, le definen como un futbolista bravo, un lateral derecho de gran recorrido. ¿Cómo se definiría Manolo a sí mismo como jugador?

¿Cómo me definiría? No sé… no voy a decir que fuese rápido o que no lo fuese, si bien es verdad que me gustaba mucho correr la banda. Tampoco diría que desechase el aspecto técnico. No sé, no era el típico jugador que solo marcaba al contrario sino que también me volcaba al ataque, que tenía tendencia ofensiva. De hecho, empecé de centrocampista en el Barakaldo juvenil, pero por circunstancias del juego, lesiones de compañeros y tal, acabé retrasando mi posición y acabé de 2, pero, como te decía, con las características típicas de lo que hoy entendemos como la figura del carrilero, algo que, por otra parte, encajaba con el estilo de fútbol que propugnábamos y con el tipo de futbolistas que teníamos.

¿Cómo era, pues, ese estilo que proponíais?

Diferente en cuanto a conceptos. Hoy se juega de una manera distinta, sobre todo en cuanto a la velocidad. En la actualidad, la gente físicamente está mucho mejor preparada que entonces pero eso no nos tiene que llevar a pensar que el fútbol de entonces fuese exclusivamente aguerrido o carente de técnica. Éramos muy intensos, claro, porque eso es lo que pedía la grada de Lasesarre, pero había gente que jugaba al fútbol de maravilla. También era otro tipo de fútbol porque, independientemente de cómo se jugase, estaba el factor reglamento que, en aquellos años, era mucho más permisivo que ahora. Hoy en día haces un agarrón y te sacan amarilla y eso, antes, era impensable. Yo, de hecho, empecé a jugar con tarjetas los últimos años de mi carrera.

Por último, está el propio campo. Lasesarre, el estado del césped, también condicionaba el juego. Si a los que jugábamos entonces nos hubiese tocado un campo como el que hay ahora, tendríamos que haber cambiado el estilo, volcándonos en mejorar tanto táctica como técnicamente.

Ahora que haces referencia a Lasesarre, más allá de las condiciones para la práctica del fútbol, ¿cómo era el estadio en aquellos años?, ¿qué ambiente se respiraba?

Uf, era increíble. Estando en 2ª división, el segundo año, el que estuvimos a punto de ascender a primera, la entrada media a Lasesarre cada domingo era de unos 10.000 o 12.000 espectadores. En tercera, también tenía unas entradas muy fuertes porque había partidos y rivales muy interesantes.

En todo caso, el ambiente que se respiraba aquellos años en Lasesarre era ambiente de fútbol. Los partidos siempre eran el domingo a las 17:00 de la tarde y nadie se planteaba otro plan que no fuera el bajar a Lasesarre. Veías por el pueblo unas colas de gente bajar al campo impresionantes. Se creaba un ambiente de fútbol total, en un campo tan auténtico y vetusto como era aquel y eso lo notábamos los futbolistas. Era una gozada jugar así, a pesar de las dificultades, que las había, como, por ejemplo, el tema de las mareas de la ría que inundaba el vestuario… pero, como digo, el ambiente era espectacular.

Te escucho y la pregunta que me surge es qué ha pasado para que esa imagen, para que ese ambiente de fútbol se haya mermado tanto en relación con el Barakaldo.

Son un montón los factores que pueden explicarlo. No se puede comparar lo de ahora con lo de antes. El ambiente era distinto. Ahora no hay tanta implicación de la propia plantilla del club con el pueblo. Hoy vas por Barakaldo y, salvo a uno o a dos, no conoces a nadie. Antes los jugadores parábamos en los bares, éramos un bloque de compañeros que nos juntábamos tanto dentro como fuera del fútbol y alternábamos por el pueblo. Era otra cosa, había otra comunión. El fútbol era diferente. Era igual menos materialista que ahora, que, ojo, me parece muy bien el profesionalismo del fútbol actual, pero son conceptos diferentes. Es difícil explicar qué ha cambiado en una frase porque han cambiado muchas cosas: los sistemas, los métodos, la forma de sentir, no hay repercusión mediática… jugar contra equipos que, con todos mis respetos, no son muy atractivos pues también hace que el ambiente decrezca, que la gente diga “otra vez”.

También es verdad que las últimas promociones que ha jugado el Barakaldo, la gente hemos respondido, hemos bajado al campo… o sea, cuando hay una motivación la gente responde… pero son esas cosas puntuales. Antes el público, como decía, tenía asumido que el domingo había que ir al fútbol, a Lasesarre y ahora, como eso no se da, es el equipo el que tiene que enganchar al público y si el equipo no transmite algo, difícil asunto.

Ascenso 1977 Barakaldo Herriko Plaza
La Herriko plaza a reventar en la celebración del ascenso del 77

Me ha gustado que emplees esa primera persona del plural al referirte a que “hemos respondido”. Y es que, de alguna forma u otra, llevas toda tu vida vinculada al Barakaldo.

Pues imagínate. Estuve siete temporadas en el Barakaldo, de 1974 a 1981. Antes estuve un año cedido en el Portugalete y dos años en el Barakaldo juvenil. Antes de esto no había estado en ningún otro equipo. Soy un producto de la cantera. Después del Baraka, fui al Burgos, donde estuve tres años, en 2ªA, en la época “dorada” en la que no se pagaba.

Después de la experiencia en el Burgos, regresé a Barakaldo donde compaginé mi profesión como profesor de Educación Física en El Regato con entrenar al Barakaldo juvenil. Luego, en los años 1995 y 1996, estuve de segundo entrenador con Ricardo Moreno. Fueron dos campañas y, en la segunda, le destituyeron cuando faltaban 6 o 7 partidos y, aunque tenía pensado marcharme con él, al final me quedé como míster del primer equipo en una situación delicada porque estábamos para descender pero al final lo salvamos.

Además, estuve de directivo con Miguel Acero. Entré de director deportivo y a los 6 meses me marché, por decisión personal, al ver cómo se estaba gestionando el club a nivel deportivo.

En todos esos años vistiendo la camiseta gualdinegra, has estado a las órdenes de muchos entrenadores. ¿Qué recuerdos guardas de ellos?, ¿te marcó alguno especialmente?

¿Entrenadores? Pues fíjate, he sido pupilo de nombres como los de Eusebio Ríos, Arriarán, Beaskoetxea, Fernández Mora, Carmelo Cedrún… precisamente, en la temporada de Carmelo, jugué de interior.

Por destacar, destacaría a Manuel Fernández Mora, Moruca. Fueron dos campañas con él y una de ellas la famosa en la que casi hacemos la machada de subir a 1ª. Guardo muy buen recuerdo de él. De aquí se marchó al Elche.

Además de Moruca, el mejor de todos para mí fue Eusebio Ríos aunque eran muy diferentes entre sí. Y muy diferentes con los entrenadores de ahora. Antes hacían de todo: ejercían de entrenador, de preparador físico, de entrenador de porteros, de utillero… Antes no había flechitas ni cosas así.

Por último, aparte de estos, me acuerdo mucho de Pedro Mari Beaskoetxea, sobre todo por lo que fue la temporada 79-80, en 3ª. Con él, ascendimos a 2ª otra vez, perdiendo 3 partidos en toda la liga. Curiosamente, Pedro Mari Beaskoetxea era el típico entrenador raro para aquella época porque le gustaba un poco el estilo de ahora: tocar, tocar, tocar… le daba lo mismo que en defensa le hicieras un caño a uno. No le gustaba, sin embargo, que se jugase al pelotazo, te echaba la bronca si lo hacías… y, jugando así, perdimos 3 partidos en toda la liga. Pues bien, la gente, el aficionado nos pitaba todos los partidos porque no le gustaba ese estilo de juego. De hecho, a pesar del ascenso, fue cesado la campaña siguiente.

Evidentemente, dado que te he preguntado por los entrenadores, qué decir de la infinidad de jugadores con los que has compartido vestuario…

Si hablamos de jugadores, más que destacar a uno u otro, me gustaría resaltar que, en aquellos años, éramos un bloque. Entonces no variaban tanto las plantillas. Esa fue una de las grandes ventajas que tuvo el Barakaldo en su momento. Yo en los 7 años que he estado en el Barakaldo, la mayoría de ellos, por no decir todos, cambiaban 4 o 5 jugadores, por lo que hemos sido compañeros muchos años juntos, haciendo un grupo muy fuerte. Nos conocíamos perfectamente y las novedades que venían eran para mejorar el grupo consolidado.

Creo que esta puede ser una de las claves que explique que en los últimos 15 o 18, 20 años, el Barakaldo, para mí, sea un desconocido a ese respecto. No sé si es porque el fútbol está así, pero lo que no entiendo es como el Barakaldo puede cambiar 15 o 18 jugadores de la plantilla todos los años.Indudablemente si quieres hacer un bloque, no puedes estar trayendo todos los años a tanta gente nueva. De hecho, conozco pocos equipos, hoy en día, de un poco de nivel, que cambien tanto las plantillas como el Barakaldo, por lo tanto, algo se está haciendo diferente, no digo mal, aunque creo que no muy bien porque lo que se está demostrando es que desde el año que yo me marché, el Barakaldo no ha vuelto a ascender y estamos hablando ya de 36 años. Vale que se han jugado 10 u 11 promociones y entendiendo que es muy difícil subir y que hace falta una dosis de suerte, creo que el problema está en cómo se planifican las plantillas. No sé, nosotros jugamos tres años en 2ª y tres años en 3ª pero tanto en los ascensos como en los descensos, no cambiábamos 15 jugadores, ni por bajar ni por subir.

No es normal, en definitiva esta situación y considero que algo hay que cambiar para conseguir mantener un bloque. No puede venirnos un entrenador pidiendo 15 jugadores. Yo eso no me lo imagino, por ejemplo, en el Athletic.

Manolo Barakaldo CF trofeo a la regularidad 1978
Manolo recibiendo el trofeo a la regularidad. Baracaldo C.F. 1977/78

¿Y qué crees que es lo que habría que hacer o cambiar?

Bajo mi punto de vista, atar a la gente joven con proyección. Sé que esta apuesta tiene dos variantes: o te piden mucho dinero o te la tienes que jugar con ellos con un contrato un poco mayor en el tiempo. Sea como fuere, por algo, por un modelo de los dos hay que apostar. Además, lo que no se puede es esperar a junio para renovar a la gente. Hay que empezar a tantear en enero o febrero a la gente a la que quieres renovar y negociar para que se quede y firme entonces.

Insisto: hay que apostar por gente joven con posibilidades aunque se arriesgue un poco de dinero. Cinco, seis, siete chavales, firmo con ellos tres años y voy consolidando un bloque. Y la gente tiene que saber que venir a Barakaldo hoy, al menos a nivel de Euskadi, es un escaparate y también hay que jugar con eso. Como ya he dicho, he sido directivo, jugador, entrenador… entiendo que es difícil pero hay que hacer apuestas.

Volviendo a los jugadores, aún dejando claro que lo que más quieres subrayar es el valor de que erais un bloque, de quién te acuerdas más, quién te impresionó teniéndolo a tu lado…

Es difícil destacar a uno o a dos… nombres que me vienen a la cabeza pueden ser los de Larreina, Regúlez, Delgado, Collantes, Dueñas, Manolo Sarabia, por supuesto… muchos… todos los que formábamos el bloque y que, como he dicho al principio, era gente que jugaba muy bien al fútbol.

En este sentido, hay un partido que lo tengo grabado en la retina y que no es por lo que yo hice ni por lo que hizo el Barakaldo, sino por lo que hizo uno de mis compañeros. Jugábamos en Turón, Asturias, en plena zona minera, en 3ª. Si nuestro campo tenía barro, aquel era el copón. Nosotros jugábamos por el ascenso y ellos por salvarse. Aquel partido empezó a llover y había un barro increíble por lo que el partido se convirtió más en una gran disputa que en otra cosa. All descanso perdíamos 1-0. Lo que ellos no sabían es que nosotros teníamos al Toro Larreina. Él ganó el partido. Él solo. Nunca he visto a ningún jugador entregarse tanto como lo hacía aquel. Se pegaba con todo: luchaba, bregaba y, como te digo, él ganó el partido. Acabamos 1-2. No se me olvidará aquel partido de Larreina.

Por lo que vas contando, en aquellos años, la situación del Barakaldo era, a nivel de competición, como una montaña rusa: ascensos, descensos…

Efectivamente. Muchas veces suelo decir, aunque la gente no se lo tome muy en serio, que jugar en el Barakaldo es tan difícil como jugar en el Barça o en el Madrid o en alguno de esos. Es porque son equipos que siempre tienen que estar arriba, que siempre tienen que ganar. Cuando estábamos en 3ª, el objetivo era ascender, siempre. Y en 2ª era una lucha perenne por no bajar. Entonces, claro, los entrenadores apostaban por gente joven porque te juegas todo. Jugar en el Baraka no era jugar a quedar 7º o 10º, los objetivos en el Barakaldo nunca eran medianías.

Esto respondía, claro está, al nivel de exigencia que siempre ha mostrado el socio del Barakaldo CF.

Claro, pero por lo que te decía. La afición siempre ha sido exigente porque los objetivos del Barakaldo siempre han sido jugarse algo. Es inimaginable pensar en ver al Barakaldo iniciando la temporada para quedar en el puesto 10 o así… si esto pasase, entonces sí que no bajaría nadie a Lasesarre.

Vicente Calderon Barakaldo CF 1979-80
Vicente Calderon 1979/80 Aguirrebengoa, Carmelo, Bardasco, Melendez, Manolo, Irusta (de pie). Juan Carlos, Merayo, Sainz, Dueñas y Otaolea (agachados).

Volviendo a aquel carrusel clasificatorio que decíamos antes de ascensos, descensos… llegamos a la mítica temporada 1977-78 en la que se rozó el sueño de subir a Primera.

Empezamos la misma siendo unos recién ascendidos ya que la temporada 76-77 estábamos en 3ª. Y partimos con el objetivo de la permanencia. Teníamos un muy buen equipo pero, claro, comparado con equipos como el Celta o el Zaragoza pues imagínate… pero además tuvimos la gran suerte de que nos vino al equipo un monstruo del fútbol como era Manolo Sarabia. Era un jugador impresionante. Lo trajeron para formarse cedido del Athletic, junto a Bengoetxea. Entre los dos, ese año, hicieron 32 goles, 16 cada uno, no te digo más.

El caso es que a Sarabia le veíamos los más veteranos y decíamos, “éste se ahoga aquí”. Era flaco, alto, le llamábamos La Cigüeña. Pero era un fenómeno. Era el típico jugador que te podía poner de los nervios porque ibas fuera y el otro equipo te achuchaba y demás y veías al otro tan tranquilo, tocándose las…. pero luego, de vez en cuando, le dabas el balón, hacía así y se cascaba un golazo.

Pero bueno, aparte de Sarabia, como te decía, en ese equipo había gente muy buena: estaban los Delgado, Duñabeitia… gente muy buena, con mucha correa… y, como decíamos, al principio, el planteamiento es el de mantenerse, pero se da la inercia del fútbol y empiezas a ganar, empiezas a ganar y coges una dinámica ganadora y cuando te das cuentas estás ahí arriba, ahí metido… y cuando nos dimos cuenta, dijimos vamos a por ello y fuimos y estuvimos a punto de conseguirlo.

Imagino que por tu posición en el campo, no serías un jugador de hacer muchos goles. ¿Recuerdas alguno en especial?

Bueno, en mi época de juveniles, que jugaba más adelantado, ya me cascaba mis 30 goles por temporada… pero sí es cierto que con los mayores del Barakaldo no hice tantos.

¿Algún gol que recuerde? Sobre todo uno, contra el Castellón. Típica jugada que te encuentras con un balón en la defensa, empiezas a progresar con él, sigues progresando, te encuentras con uno, lo sorteas, te sale otro, lo salvas, ya no te fijas si hay compañeros, te plantas en el área contraria, driblas al portero y gol. Fue en Lasesarre. Pañuelos blancos.

Ya nos has contado mucho pero, ¿recuerdas alguna anécdota especial que quieras compartir?

Es que anécdotas… no sé… miles. Recuerdo ahora un año con Juanito Arriarán como míster, en tercera, temporada en la que quedamos segundos, subiendo el Pontevedra. El caso es que en el Barakaldo nunca nos habían llevado concentrados a ningún sitio y vino éste, Arriarán, y, joer, una semana que se nos llevó concentrados a Castro-Urdiales, al Hotel Las Rocas. Fue algo muy especial porque aunque ahora parezca lo más normal del mundo, por aquel entonces no lo era.

Ya por ir acabando, ¿guarda Manolo alguna relación en la actualidad con el mundo del fútbol?

Hasta hace nada he estado en la escuela de fútbol de Sestao como preparador físico. Con el Barakaldo CF sigo vinculado como socio, pero hasta ahí.

En ese sentido, como socio, ¿cómo ves la actualidad del Barakaldo?

Lo que veo es que el Barakaldo, en estos últimos años, ha apostado por el ascenso, a pesar de que, como ya he dicho antes, no hay una línea clara por mantener un bloque. Aún así, creo que se están haciendo buenos equipos. Tampoco se está teniendo suerte pero también esperaba un puntito más en el tema de juego porque el campo lo requiere. El año pasado, por ejemplo, se hicieron 80 puntos, una muy buena temporada, pero el equipo llegó fundido y tuvo la mala suerte de no quedar 1º. Si el equipo se hubiera metido en el playoff a una eliminatoria, igual se habría podido ascender, pero al quedar segundos yo creo que se le vino el mundo encima.

Sobre el resto que, desgraciadamente, ha rodeado al club en el año de su centenario, pues muy triste. Yo no sé qué es lo que habrá pasado pero sólo quiero dejar claro que por encima de los nombres de unos y de otros, lo que tiene que prevalecer es la institución, el respeto por una entidad centenaria.

Manolo Barakaldo CF Vicente Calderon
Carlos disputa el balón ante la mirada de Manolo detrás en la última temporada del Barakaldo en 2ªA. At. Madrileño-Baracaldo C.F. 1980/81

Una entrevista de LUCCE para HISTÓRICO BARAKALDO C.F.

El BARAKALDO Y LA ISLA DE MALLORCA 1986

La Tercera de los ochenta. La cuarta categoría nacional, es el escalón más bajo pisado por el Barakaldo C.F. en su historia. Dos temporadas anclado en los campos de barro vasco desde el descenso del 84. No habían pasado ni siete años años desde el casi ascenso a Primera y el recuerdo se tornaba borroso. La crisis económica, deportiva y social que venía padeciendo la institución no era impedimento para la obligatoriedad de volver a situar al Barakaldo en el lugar del fútbol que nunca debió abandonar. Empeño que demostró su inmensa dificultad a fuerza de duros golpes para la sufrida parroquia fabril . Vamos a contar uno de ellos. Sucedió en la isla de Mallorca un 1 de Junio de 1986.

El primer año año en Tercera, temp. 1984/85, no se alcanzó la promoción de ascenso. Y tampoco hubo opciones reales de pelea, el Barakaldo fue 4º a 7 puntos del segundo clasificado, la S.D. Eibar, y a 10 del campeón el C.D. Baskonia. Ninguno de los dos ascendió de modo que serían los rivales de entidad para la nueva intentona al año siguiente junto a la S.D. Amorebieta y un sorprendente C.D. Santurce.

Plantilla Barakaldo CF 1985.86
La plantilla del Barakaldo 85/86 el día de su presentación en Gorostiza

Caras nuevas. La primera la del entrenador Alfonso Barasoain  de 32 años, siendo en ese momento el entrenador nacional mas joven del colegio vizcaíno, y otras como Isidoro, Julio, Aizcorreta o Calvo pero se mantenía un excelente bloque con los Eguiguren, Argoitia, Jabo, Pereda, Laka, Garrido, Pisano, Barrio y el mítico Javi Molero en la portería.

El equipo funciona y desde Octubre hasta final de temporada no encajan ni un solo gol en Lasesarre, imbatidos 22 jornadas consecutivas (de la fecha 10 a la 32) y manteniendo el pulso con la S.D. Eibar por el liderato hasta la última jornada. “lo mas positivo ha sido la regularidad, demás destacaría el ambiente fenomenal de equipo y el juego serio y práctico que hemos realizado” declaraba Barasoain en la previa del último partido de Liga. Fue el Ortuella el rival para ese 18 de Mayo en Lasesarre donde a la espera de un resultado favorable en Ipurua que no llegó, el Barakaldo goleó y endosó un 4-0 para redondear el subcampeonato. Jabo, Calvo y Eguiguren por dos veces fueron los goleadores y es que “el manito” Eguiguren se proclamó de nuevo pichichi del grupo con la friolera de 31 tantos. Ese fue el día además del estreno del mítico banderón de la “Peña Peñarol” debajo del cual se forjaron a hierro una generación entera de Barakaldeses animando desde las vallas de Lasesarre.

Barakaldo CF subcampeones 1986
Los jugadores se despidieron entre aplausos de su afición desde el centro del campo

Esperando rival en el sorteo Santiago Apodaca, presidente de aquel Baracaldo C.F. afirmaba No renunciaremos bajo ningún concepto a un posible ascenso. Nos hemos jugado mucho ésta temporada y nuestra meta es devolver a 2ªB al equipo”. Siempre a vueltas con la economía …Económicamente habrá otro planteamiento y desde luego el Barakaldo será lo que los socios quieran que sea. Damos un gran salto a pesar de que nos ataremos el cinturón” Era precavido el presidente pero adelantaba que “llevamos 5 años con las mismas cantidades y tendríamos que subir las cuotas” para acabar con otra nota de cautela “Nuestra meta como junta directiva es dejar a cero la economía la economía del club para que éste pueda respirar tranquilo”. Y es que era presunta comidilla por el pueblo durante esas fechas que al Barakaldo no le interesaba subir de categoría y que, por tanto, se podría renunciar a la misma en caso de lograr el ascenso. Siempre según la prensa escrita de la época, algunos llegaban más lejos y comentaban que la junta podría poner a disposición de los socios el futuro del club. Asunto que zanjó abiertamente el presidente Apodaca.

Viaje largo, rival asequible

Y el sorteo deparó un costoso viaje a la isla de Mallorca. Duro económicamente tanto para la entidad como para el bolsillo de la hinchada. Se da la casualidad además que el Mallorca Atlético era el equipo menos trabajado en los informes de Barasoain “Tengo referencias de todos los grupos menos de ese, a lo largo de la semana intentaré contactar con alguien de Mallorca que me pueda decir como es éste equipo pero me da la impresión que no es de los grupos especialmente fuertes y es un rival asequible para el Barakaldo” 

Tampoco gustaba demasiado que el partido de vuelta se jugase fuera pero había que ir a por todas y superar ésta incómoda eliminatoria esperando mejor suerte en la definitiva segunda ronda por el ascenso a 2ªB.

Se preparó el partido de ida en Lasesarre sabiendo que los jugadores del filial del R.C.D. Mallorca iba a recibir una prima de 3 millones en caso de ascenso, no habiendo bonificación especial para ésta primera cita. Los entrenamientos del Barakaldo se establecieron a puerta cerrada temerosos que algún espabilado controle los últimos movimientos tácticos del técnico de Gernika. Además la plantilla fue perfilando junto a la directiva sus primas correspondientes. Un buen pellizco, siempre acordes con las taquillas que se consigan.

Barakaldo CF 1986 directiva, jugadores y cuerpo técnico
Plantilla y directiva de Barakaldo en el “Restaurante Aretxa” celebrando el subcampeonato y preparando con ganas la promoción.

Miguel Crespí, técnico balear, andaba por los medios temiendo el famoso manguerazo. Y la verdad es que a priori no hacía falta porque andaba lloviendo bastante sobre la margen izquierda durante esas fechas. Menos el domingo 25 de Mayo de 1986 que hizo un sol de justicia mas propio de las islas que de la húmeda Bizkaia. Efectivamente tenía que funcionar la manguera, la pelota debía correr.

Los jugadores mientras tanto se mostraban ansiosos:

Aizkorreta “Al público solo le pediría que apoye desde el principio. Vamos a ganar y sorprenderemos a nuestra afición”.

Ángel “Salgo de lesión y no puedo jugar pero estoy seguro de mis compañeros y sacaremos la eliminatoria adelante”.

Julio “El campo juega un papel fundamental y debemos pegar un manguerazo al canto, que se enteren de qué va la fiesta”.

Urresti Me pierdo la vuelta en Mallorca por la Mili. Pasamos seguro”

Calvo “Hay demasiado optimismo. Será difícil y no iría a Mallorca con ningún resultado tranquilo”

Garrido “Eliminaremos al Mallorca. Podemos dejar las cosas más o menos sentenciadas en Lasesarre”

Arzanegui “Confío en nuestras posibilidades. Me gustaría jugar un rato y ayudar a mis compañeros. La última palabra la tiene el Míster”

Lasesarre y veinte minutos para soñar

Y llega el domingo. Buena entrada en Lasesarre, aunque algo inferior a la que se podía prever tratándose de un partido de promoción de ascenso. Cartel de día de ayuda al club y la general a tope de banderas. Casi 30 grados y manguerazo a canto como mandan los cánones. En las gradas, un público caliente con ganas de animar; en diversas partes del encuentro la madera de la tribuna tronó como en sus mejores tiempos. Antes del comienzo del encuentro el lateral barakaldés Aizkorreta recibe el “trofeo a la raza” por su trayectoria a la largo de la temporada.

Barakaldo C.F. Aizkorreta 1986
La furia de Aizkorreta impulsa con fuerza al Barakaldo en los inicios del partido

Por el Baracaldo C.F.: Javier, Aizkorreta, Calvo, JulioPereda (Barrio 45′), Laka, Argoitia, Isidoro, Jabo, Berciano (Garrido 20′) y Eguguren.

Mallorca At.: Villalvilla, Soria, Salas, Pastor (Del Campo 45′), Doro, Salvuri, Ramis, Fortunato (Castillo 90′), Piñar, Bonnin y Molina.

Y nada más empezar máxima pena para el cuadro fabril. Eguiguren ensaya la paradiña y lanza lamentablemente el penalty que él mismo había provocado. No tuvo problemas el portero mallorquín para atajar un balón que le llegó dando botecitos. El premio a su parada, fue la lluvia de patadas que le propinaron los delanteros gualdinegros en un desesperado intento de recoger un rechazo inexistente.

Jabo Mallorca 1986Partido cuesta arriba y mas cuando en el 27′ se produce un fallo en cadena de la defensa del Barakaldo en el medio campo y Ramis escapa con el balón controlado para cruzar el tiro ante la salida de Javi. 0-1 y primer gol encajado en Lasesarre desde Octubre. El primer tiempo transcurre entre balonazos, marullerías, simulacros de falta, pérdidas de tiempo y una serie de entradas que a alguno de Primera le erizaría un poco el bello. El arbitro se desentendió de la trama y el partido acabó con 2 tarjetas para el Barakaldo y una sola para el Mallorca At, además de otra para su entrenador Crespí que habló en el campo y fuera de él como luego veremos. Los gualdinegros seguían presionando pero su propia responsabilidad les hizo adoptar una posición en el campo mas propia de los minutos finales. Descanso. Barasoain agota los cambios y se reanuda el partido bajo los mismos parámetros pero con una presión más asfixiante de los locales y con los visitantes echando el cerrojo. Sucesión infinita de córners sin resultado adecuado y nos plantamos en el minuto 71. Decimoséptimo saque de esquina que bota Garrido y Jabo cabecea a la red tras haber tocado el balón en Barrio. Empate a uno.

Barakaldo CF Mallorca At 1986
El empuje del Barakaldo en Lasesarre dio sus frutos

Fueron 20 minutos mágicos. Con la grada volcada Eguiguren marca el segundo en el 81´al saque del vigésimo corner. Isidoro toca el balón hacia Barrio que deja para que el delantero mexicano haga su golito 32 de la temporada. Cualquier otro equipo se habría dado por satisfecho volteando el marcador pero ese Barakaldo no. Continuó empujando y su fe fue recompensada en el descuento con una cesión de Jabo a Julio quien marcaba provocando la explosión de júbilo de la afición que salió satisfecha del campo pero temerosa de lo que pueda suceder en el marcador del Luis Sitjar. Hacían bien como se pudo comprobar.

El viaje a ninguna parte

Cuando se habla de rajadas en el fútbol nos imaginamos que se referirán a declaraciones como ésta de Miguel Crespí, entrenador balear, a su llegada a Mallorca: “El Barakaldo además de no jugar al fútbol, tan solo da patadas. Es una manera de acabar con el fútbol con entrenadores como Barasoain que es un amater que ha jugado con la ilusión de mis jugadores. No tiene ni idea de fútbol y creo que podría estar en un circo en vez de entrenando a un equipo tan serio como el Barakaldo. Es un cómico y se lo demostraremos en el Luis Sitjar. En Lasesarre anotó las alineaciones con nombres que no son reales desconcertando a mis jugadores pues las referencias no coincidían. El Mallorca At. es muy superior al Barakaldo que solo manda balones para arriba y da patadas en defensa. Pasaremos la eliminatoria, lo demostraremos ante nuestra afición”. Si quería calentar el partido no hacía falta tanto. Ya lo había conseguido tras el encuentro de Lasesarre declarando que “Si yo fuera socio del Barakaldo me borraría ahora mismo”. Es correcto señalar que quiso matizar ligeramente sus palabras pero lo cierto que éstas afirmaciones con el poso de sosiego que da la mirada tranquila teinta años después, producen hasta cierta empatía nostálgica. Un crack Crespí, y además logró lo que buscaba. El partido de vuelta ya ardía.

La primera intención de la directiva del Barakaldo era la de fletar un charter para arropar a los jugadores en Mallorca pero la inviabilidad del mismo hizo buscar otras opciones. Al final las gestiones de la junta dieron como resultado tres interesantes viajes que diferían solo en el precio, dependiendo de la categoría del hotel.

Mallorca At Barakaldo CF afición
Directivos y valientes aficionados fabriles en el viaje a Palma.

El desplazamiento tenía salida el jueves 29 de mayo a las 4.45 de la plaza Bide Onera hasta Barcelona, en autocar, para embarcarse en la ciudad Condal a las 12:30 y estando prevista la llegada a Palma de Mallorca a las 20 horas. Traslado al hotel, cena y alojamiento. El viernes y el sábado, estancia en régimen de pensión completa y día libre. El domingo, día 1, desayuno y almuerzo en el hotel; traslado hasta el Luis Sitjar y regreso al hotel después del encuentro con cena y alojamiento. El lunes día 2, desayuno y almuerzo en el hotel, traslado al aeropuerto, con viaje en avión hasta el de Foronda en el mismo viaje que la plantilla gualdinegra y saliendo a las 5 y media de la tarde. Llega a Vitoria a las 6 y media con traslado en autocar a Barakaldo. A casa. Que habría muchas ganas porque menuda odisea de viaje. Los precios iban desde las 16.500 pts en Hotel 1 *, 19.600 pts Hotel 2 * y 25.000 pesetas de 1986 para Hotel 3*.

Al final la expedición gualdinegra se compuso por 16 jugadores, veintiséis personas entre la plantilla técnica y acompañantes. Cuarenta aficionados salieron para Barcelona y no fueron más porque a última hora fueron bastantes los que se quedaron en Barakaldo al cerrar Transmediterránea el cupo de pasaje impidiendo el desplazamiento. Cerca de 150 soldados vascos que cumplían el servicio militar en Palma completaban el grupo de animación fabril.

El fútbol el 1 de Junio de 1986 tenía puestos sus ojos en el mundial que se empezaba a disputar en Mexico, sobre todo en Jalisco donde a Michel ese mismo día le tangaron un golazo frente a Brasil que se llevó el partido. Las miradas de los impenitentes seguidores gualdinegros se dirigían al estadio Luis Sitjar donde el Baracaldo C.F. salió con Javi Molero en portería y Aizkorreta, Calvo (Barrio 45′), Julio, Pereda, Laka, Argoitia, Isidoro, Jabo, Berciano (Garrido 72′) y Eguiguren. Por parte del Mallorca At: Villalvilla, Soria, Salas, Pastor (Del Campo 87′), Doro, Salvatari, Ramis, Fortunato (Costa 85′), Piñar, Bonnin y Molina.

Luis Sitjar Barakaldo C.F. 1986
Estadio Luis Sitjar. Barakaldo peleando por ascender 1/6/1986

No jugó bien el Barakaldo aquella tarde en el Luis Sitjar que presentaba una buena entrada teniendo en cuenta los pocos aficionados que solían asistir a los partidos del filial del Mallorca. El ambiente que se creó en el campo fue más allá de lo hostil. La encerrona se cumplió. No reproduciremos aquí la sarta continua de improperios políticos que se deslizaban desde unas desfasadas gradas pero para el recuerdo quedará la triste frase pronunciada por el presidente de la entidad Contestí: “esos etarras no se merecen otra cosa que no sea ésto”.

Dejando las gradas aparte, el Barakaldo se vio atenazado desde el primer instante por la responsabilidad y no presentó batalla al cuadro bermellón en ningún momento. El equipo balear maniató al conjunto de Barasoain y fue duro cuando había que serlo “hoy nos hemos repartido las patadas” ironizaba Crespí. Así llegaba el primer gol. Ramis que ya marcó en la ida vuelve a hacerlo en otro buen contragolpe. La batalla se tornaba en guerra y eran constantes los insultos desde el banquillo local hacia el visitante con la persona de Alfonso Barasoain como objetivo predilecto. “el público ha estado bien…aunque me han pegado alguna pedrada” afirmaba el técnico Gernikés a la salida del estadio.

Aún así seguía la eliminatoria encarrilada tras el descanso. Pero quedaba el otro actor fundamental de la comedia en la que se estaba convirtiendo el partido: El árbitro Pérez Sánchez que a la luz de todos los cronistas del encuentro tuvo una tarde nefasta. Gol aparentemente legal del gualdinegro Julio en el min. 54. El banquillo rojillo asaltó al juez de linea y al propio arbitro que tras el paripé de consultar a la banda anuló el gol y señaló falta en contra del Barakaldo. En la conflictiva jugada el delegado del Mallorca agredió al colegiado por lo que vio la tarjeta roja. La tángana fue de locura.

Mallorca At Barakaldo CF 1986 tangana
Tángana de escándalo tras el “gol” del Barakaldo

En el minuto 74 llegaba el segundo gol que dejaba empatada la eliminatoria. Jugada enMallorca At. Barakaldo CF julio lesión la frontal del área fabril, resolviendo Salvari. 2-0. Y tan solo seis minutos después Julio es expulsado en un lance donde queda conmocionado siendo sacado del campo entre personas de los dos banquillos. En el Sitjar no había camilla. En la fotografía aparece atendido Julio, la imagen de la desesperación. El Baraka condenado a una prórroga con 10 hombres sobre el campo, si bien se igualaron las fuerzas al ser expulsado el mallorquín Piñar en el 94′. Otra tragicomedia más en la azarosa vida del Barakaldo C.F.. sino fuera porque en el min. 14 de la segunda parte de la prórroga y cuando todo parecía abocado a la tanda de penaltis, llegó el mazazo final. Marca Doro y resuelve la eliminatoria para el cuadro balear.

No había mas sino volver a casa. Un día entero para regresar a Barakaldo y dos años más para retornar a la 2ªB. Ese viaje fue más cómodo. Portugalete. El ascenso del 88. Esa será otra historia.

HISTÓRICO BARAKALDO C.F. y la inestimable ayuda de la hemeroteca de PATXI HARPER.

RAYO VALLECANO – BARACALDO C.F. 80/81

Santamaría, Juan Carlos, Carmelo, Rastrojo, Dueñas, Juan Ángel, Liceranzu (de pie). Manolo, Sainz, Iturregui, Uribe (agachados).
Partido correspondiente a la jornada 23 de Liga de Segunda A disputado un 8 de Febrero de 1981 de en el Nuevo Estadio de Vallecas entre la A.D. Rayo Vallecano y el Baracaldo C.F. con resultado de 3-1. Otaolea que salió tras el descanso marcaría para los gualdinegros.
Barakaldo C.f. Rayo Vallecano 1981
El último Barakaldo de plata en Vallecas

EGUIGUREN Y EL BARAKALDO DE 1984

25 de Noviembre de 1984. Ataque de Juan CARLOS EGUIGUREN en un Baracaldo C.F. – C.D. Santurce de la temporada 1984/85 que acabó con un 2-1 para los fabriles. Primera de las 4 temporadas consecutivas que sufriría el Baraka en la Tercera División y que acabó en 4ª posición por detrás de C.D.Baskonia, S.D.Eibar y S.D. Amorebieta.
Recordamos aquel Barakaldo que aquella tarde salió con Javier, Benguría, Dani, Villa, Zuloaga, Vidal, Argoitia (Medina 85′), Pisano, Trijueke, Berciano y Eguiguren.
Barakaldo mutriku 83-84
El gran Eguiguren, ídolo de una generación en Barakaldo.

BARAKALDO Vs GRANADA. PLAY-OFF 92/93

30 de Mayo de 1993. Baracaldo C.F. – Granada C.F. Empate a cero. Partido inaugural del play-off por el ascenso a 2ªA de la temporada 1992/93. El primero de los 8 que disputaría el Baraka de forma casi consecutiva.
Temporada con Alfonso Barasoain en el banquillo donde se acabó en segundo posición de la liga regular. Destacaban futbolistas como Castilla, Noain, Mendiola, Axier, Carlos Docando, Abel, Amundarain, Iñaki Moreno, Carrera, Gómez Cos, Patxi Bedia o Pablo Zuloaga. Equipo que funcionaba como una maquina bien engrasada.
En aquel play-off tras dos empates en casa frente a Granada C.F. y Getafe C.F., una derrota fuera ante los madrileños y un fabuloso 1-4 en Los Carmenes frente a los andaluces, fue en Murcia al quinto partido donde se desvanecieron las opciones de ascenso.

HOMENAJE A GOYENECHEA

Barakaldo C.F. Real Madrid Homenaje Goyenechea
Salida de honor al campo de Lasesarre del gran jugador del Barakaldo, Goyenechea
El 27 de Agosto de 1971 se celebró con un partido frente al Real Madrid C.F. el merecido homenaje a Jose María GOYENECHEA Beitia, (Bermeo 23/12/1942). “El Txo”, delantero que militó 9 temporadas en el club 1962-65 y 1966-72 logrando el ascenso a segunda del 64 y el ascenso del 72. Recibió Barakaldo CF Homenaje Goyenecheaun nuevo reconocimiento por parte del socio gualdinegro y en nombre de todos ex-jugadores del club en la última gala del centenario celebrada en el teatro Barakaldo el 3 de Enero de 2017.
BARAKALDO C.F.: Sánchez (Cucó 45´), Estalayo, Santibáñez, Méndez  (Baamonde 60´), Nando, Tito, Regulez, Larreina (Urruchurtu 45´), Goyenechea (Uriona 38´), Víctor y Lalo.
REAL MADRID C.F.: Corral (Junquera 45´), Villa, De Felipe, Palmer (López-Botella 77´), González, Zunzunegui, Miguel Pérez, Tasio (Garrido 45´), Fleitas (Riquelme 60´), Marañón y Ortuño.
Arbitro: Urrestarazu.
Goles: 0-1 Ortuño 39´, 1-1 Uriona 68´.
Barakaldo CF Real Madrid Goyenechea
Junto a Goyenechea y el trío arbitral que era de Barakaldo, el capitán de Real Madrid De Felipe