“ROCKY” LICERANZU: «EL ESTRUENDO DE LA VIEJA TRIBUNA “ACOJONABA” AL CONTRARIO»

Hubo un tiempo en que el Athletic enviaba a sus mejores cachorros a Lasesarre para que terminaran de afilar sus garras. Por el viejo estadio barakaldés, entre otros muchos, desfilaron los Oñaederra, Otaolea, Madariaga, Dani, Bengoetxea, Sarabia o nuestro protagonista, Íñigo Liceranzu, un magnífico exponente de aquella camada que tantos éxitos dio a los rojiblancos allá por los años 80. Un cuarto de siglo después, Rocky también tuvo la oportunidad de entrenar a nuestro equipo durante algo más de dos temporadas.

Comenzando por tu etapa de jugador, tú llegas al Barakaldo la temporada 80-81 cedido por el Athletic.
Sí, después de realizar la pretemporada en el Athletic con Helmut Senekowitsch, no me ven posibilidad de jugar aquella temporada. Tenía por delante a centrales como Guisasola, Andoni Goikoetxea o Purroy, así que llego a finales de agosto y debuto en el Torneo de La Galleta, un “clásico” que entonces el Barakaldo jugaba todos los años.

En un equipo en el que jugabas en el centro de la defensa junto con Carmelo.
…y con Irusta, también procedente de Lezama aunque mayor que yo. Jugué todos los partidos y todos los minutos; solo me perdí un partido por acumulación de tarjetas ante el Cádiz en el Ramón de Carranza. Jugué todos los minutos de los otros 37 restantes

Iñigo Liceranzu. Gol en Lasesarre Barakaldo C.F. 1980
19-10-1980. Liceranzu marcando su único gol como gualdinegro en un Baracaldo C.F. – Cádiz C.F. (2-0)

Aquella temporada hicistéis una primera vuelta muy aceptable con un Txiki Sainz que la acaba como máximo goleador de la categoría, pero que en cuanto empiezan a faltar sus goles, el equipo se viene abajo.
La verdad es que no sé muy bien las razones, porque no tuvimos un lesionado de larga duración. El fútbol muchas veces es inexplicable. Había una plantilla muy maja, ocho o nueve jugábamos casi siempre y creo recordar que entonces había que alinear a dos sub-20, una “patochada” que se le ocurrió a algún iluminado con la intención de rejuvenecer la 2ª división. Yo no lo era, tenía 21 años; estaban Zamorita, Uribe y Castander (también Teo Rastrojo, N. del A.). Teníamos un equipo que estaba bien para la categoría; no para hacer lo que tres años antes habían conseguido los Bengoetxea y Sarabia, cuando se estuvo a punto de subir, pero no para bajar.

En el banquillo Carmelo Cedrún, que a falta de cinco jornadas fue sustituido por Mané, un novato en la categoría.
Cuando llegó Mané aún había posibilidades de salvación, pero es muy poco tiempo para hacer algo. El nivel de aquel equipo no era para haber bajado, pero fuera sacamos muy pocos puntos. Yo creo que con Mané el equipo era un poco más estable. Con Carmelo Cedrún eramos una caja de sorpresas, podíamos ganar como nos podían ganar.

Del buen nivel en determinados momentos de aquella temporada, da buena cuenta la victoria en Lasesarre por 2-0 en la jornada 11 ante el Castellón, que llegaba invicto y que acabó ascendiendo y como campeón.
Recuerdo aquel partido porque Carmelo Cedrún me dice antes de empezar: “anule usted a Planelles”. Planelles era la figura del Castellón, un hombre que había jugado muchos años en primera división. ¿Cuál era el problema? Que Planelles era medio, con lo que estuve todo el partido en el medio campo, pero, eso sí, Planelles no la tocó. Yo, nada, pero él, tampoco.

Por cierto una de las imágenes más escalofriantes que recuerdo de aquella temporada fue un choque “cabeza con cabeza” con el malacitano Filgueira en Lasesarre.
Sí, recuerdo que la jugada fue al lado de los banquillos. Yo iba a por el balón, se metió él por delante, llegó antes que yo, y el cabezazo que iba a dar al balón se lo pego a él. Ambos acabamos sangrando, pero él, peor parado, ya que estuvo un par de días ingresado en Cruces con conmoción cerebral.

Y de aquella temporada es obligado recordar la eliminatoria de Copa del Rey de tercera ronda en la que os enfrentáis al Barcelona, a la postre campeón del torneo.
En esa eliminatoria fue al revés que en la liga: fallamos en casa, porque en el Nou Camp hicimos un partidazo. En Lasesarre la clave fue el danés Simonsen, nos volvió locos en la banda derecha. En el Nou Camp hicimos lo que pudimos, pero pesó mucho el 0-2 de la ida en Lasesarre; lo que hicimos fue echarle garra y amor propio, por eso empatamos a uno y dejamos muy buena sensación, aunque yo hubiera preferido que fuera al revés: perder 2-0 en Barcelona y en casa, al menos, haber sacado un empate para que los aficionados se fueran contentos.

Liceranzu históricobarakaldocf barcelona campnou
21-1-1981. Rocky Liceranzu defendiendo la zamarra del Barakaldo en el Nou camp

Alguna anécdota de aquella campaña
Recuerdo que antes de los partidos tenía la costumbre de tomar un bitter, el míster me veía hacerlo. En una ocasión que no lo tomé me dijo: “oiga, usted no se ha tomado el bitter, ¿cómo vamos a ganar así?”. Y es que Carmelo Cedrún era muy supersticioso. En el mundo del fútbol hay muchas manías: la mía era la de ser el último del once inicial en pisar el césped.

¿Mantienes contacto con aquella plantilla?
Muy poco. De los de Barakaldo, cuando he estado allí he visto a Juan Carlos o Manolo. Hace varios años estuve con Jon Agirrebengoa en Mungia. Alguna vez he coincidido en Lezama con Ángel Iturregi, y también me he encontrado con Sebas, mi pareja de mus en los viajes.

¿Consideras que el Barakaldo fue importante en tu evolución posterior como jugador?
Lo fue. Primero, porque jugué en una categoría superior a la que lo había hecho hasta entonces, 2ªB con el Bilbao Athletic. En segundo lugar, porque me sirvió para que los técnicos de Lezama ratificaran que si en 2ªB iba sobrado, en 2ªA, también. Jugué todo lo que pude y la federación me permitió; solo me perdí un partido por acumulación de tarjetas. El resto, todo y todos los minutos.

Por cierto, en aquella época era muy habitual que el Athletic enviara jugadores a “curtirse” a Lasesarre. Sin ir más lejos, en el equipo campeón de las ligas 82-83 y 83-84 estabáis Dani, Sarabia y tú, que habíais jugado en el Barakaldo.
Sigue habiendo cesiones; de hecho, yo cuando estuve entrenando tuve a Jon Vélez y Moya como cedidos. ¿Qué es lo que ocurre? Que el Barakaldo no está en 2ªA; si lo estuviera estoy convencido de que habría 3 o 4 jugadores cedidos todos los años, y no de los que salen de Bilbao Athletic o Baskonia, sino de aquellos a quienes no se ve aún posibilidad de jugar en primera, pero que pueden estar en segunda.

Barakaldo C.f. Rayo Vallecano 1981
8-2-1981. A.D. Rayo Vallecano-Baracaldo C.F. (3-1) Santamaría, Juan Carlos, Carmelo, Rastrojo, Dueñas, Juan Ángel, Liceranzu (de pie). Manolo, Sainz, Iturregui, Uribe (agachados).

EL BANQUILLO DE LASESARRE
Rocky Liceranzu entrenador Barakaldo C.FTras dos décadas y media, en la temporada 2005-06 vuelves al Barakaldo, pero al banquillo. A falta de ocho jornadas, para sustituir a Iñaki Zurimendi, cesado tras una derrota en Portugalete por 2-1, y en una situación ciertamente complicada.
Juegan por la mañana. Yo estaba en Mendizorroza viendo un partido del Alavés y recibo unas llamada del presidente Miguel Acero para decirme que estaban reunidos y que querían estar conmigo. Quedamos aquella noche y en menos de media hora llegamos a un acuerdo. El Barakaldo tenía muy buen equipo y yo tenía la ventaja de que conocía a casi toda la plantilla y a muchos de ellos los había tenido en el Amurrio.

El equipo se salva de promoción y descenso en la última jornada tras una victoria por 0-1 ante la Real B con gol de Joseba Del Olmo.
De los ocho partidos restantes, tuvimos que ganar cinco, lo cual no está nada mal. Recuerdo que en aquel partido ante la Real B que, por cierto, ya se había metido en el play-off, metí en el equipo a gente veterana como Armendariz y Galder, porque creo que es lo que hacía falta en esa situación. De aquel equipo, el único fijo era el lateral izquierdo Txiki Lombraña, cuya titularidad yo ya anunciaba en el entrenamiento del jueves. Recuerdo que en mi primer partido contra el Real Unión, que perdimos por 0-1 en Lasesarre, fue expulsado: me pidió perdón varias veces; a la tercera tuve que decirle que no le diera más vueltas y dejara de pensar en ello.

Continúas la siguiente temporada, en la que hay una renovación casi absoluta de la plantilla.
Entre otros, llegan jugadores como Cerro, Álvaro o Solaun, a quienes yo había entrenado en el Amurrio, Moya y Jon Vélez, cedidos del Athletic, o Ibai Rejas, un jugador muy polivalente a quien yo ya había visto con 18 años en el Aurrera de Vitoria y me había impresionado por su rapidez.

Se termina la temporada en sexto lugar. ¿Lo consideraste un éxito o un relativo fracaso?
Para mí, aquella temporada ocurre algo muy importante y es que a mitad de temporada nos quedamos sin Unai Alba, que ficha por el Athletic y llega Iago Herrerín, aún muy joven. Ese cambio fue muy importante, vital, ya que Unai era el mejor portero de la categoría y, probablemente, nos hubiera dado esos dos puntos que nos faltaron para entrar en el play-off. No obstante, creo que fue una temporada mejorable, porque también teníamos a Jon Velez, un Ferrari, rapidísimo, el mejor punta de la categoría.

Liceranzu historicobarakaldocf
IÑIGO LICERANZU, más de dos temporadas en el banquillo de Lasesarre

…y en Lasesarre comienzas a ganarte fama de “amarrategui”.
El público decía que lo era, pero el caso es que hicimos bastantes goles, y eso que entonces aún no había la cultura que hay hoy en día de defender con el balón, con la posesión. Cuando no lo tienes, habrá que defender. Recuerdo que en defensa tenía un pilar, que era el jefe, Javi Cerro, rápido y que, sin ser muy alto, iba muy bien por arriba, disciplinado e inteligente. Si le decías, “ese no tiene que tocarla”, no la tocaba; tenía unas cualidades físicas enormes.

La siguiente temporada, vuelta a empezar: muchas bajas y muchas altas.
Hay que rehacer. Ahí es cuando llegan Kali Garrido, Huegún o Rebollo, un hombre que había empezado a jugar al fútbol muy tarde, pero que tenía una técnica espectacular. También llegan Koldo Garcés del Sestao y Antxon Muneta del Zalla. Teníamos dos laterales como Urbano, que arriba te daba lo justito, pero que atrás era inconmensurable, y por la izquierda Lombraña: los que jugaban por delante de él tenían la orden de que cuando pasaba “el expreso”, ellos hacia dentro, dejándole sitio, y luego balón por delante, a la carrera porque Txiki, con el balón en los pies, era algo torpe, pero si se lo dabas en carrera era capaz de ponerla muy bien. Eso, a la parte derecha del equipo contrario la mataba; basculábamos hacia ese lado. Y tampoco me quiero olvidar de Isidro, un jugador al que había traído la temporada anterior tras hablar con Raúl Otxoa, a quien había tenido en el Amurrio, y que había sido compañero suyo en el Chaves portugués. Me dice que lo lleve a ojos cerrados, aunque ya tenía 35 años. No jugaba mucho de inicio, pero prácticamente entraba en todos los encuentros. Leía muy bien los partidos: si íbamos 0-0 y había que acelerar el partido, él lo aceleraba; si lo sacaba con 2-0 a favor, y había que templarlo, él lo templaba. Un jugador veterano, de esos que saben lo que hay que hacer en cada momento y que, además, en las jugadas a balón parado, la ponía muy bien.

No obstante, la temporada llevaba camino de ser gris, hasta que enlazáis seis victorias seguidas, entre las jornadas 19 y 24, que os meten arriba.
Sí. Fuimos de menos a más y cuando llegamos a las últimas jornadas, estábamos que nos salíamos. Como empieces muy fuerte y llegues al final fundido, no tienes ninguna posibilidad. Al principio no apretábamos tanto, para llegar al final como llegamos.

Y llegamos vivos al partido de Ponferrada en la última jornada. Y lo ganamos…
Tuvimos la suerte de que la Ponferradina no se jugaba nada, ya habían quedado campeones de grupo. Por eso, aunque se pusieron 2-1, siguieron jugando abiertos; de hecho, hay un mano a mano con Xabi Pascual, que al final la salva, que podía haber sido el 3-1. Luego, dos goles de Germán Beltrán, que había salido desde el banquillo, nos dieron la victoria y la clasificación.

Y al play-off. Contra el Girona.
La ida, en Lasesarre, fue un monólogo. Si hubiera tenido que ganar alguien, teníamos que haber sido nosotros, pero no ganamos porque no acertamos. Nos fuimos con el mejor empate posible y había sensación de que podíamos. Allí la tuvimos, con el penalty fallado por Beltrán, que hubiera sido el empate a uno pero no lo metimos.

¿Diste el objetivo de la temporada por cumplido o crees que se podía haber subido?
Estuve una semana que no sabía ni donde estaba, porque el disgusto que me llevé fue de los gordos. Yo veía que ese año, esa plantilla podía subir; además, físicamente, estaban en unas condiciones muy buenas. Era el momento y, además, lo tuvimos en las manos.

Por cierto Íñigo, ¿Beltrán era tan decisivo como nos parecía a todos?
Beltrán era el gol. Recuerdo un partido en Las Gaunas contra el CD Logroñés, épico. Estábamos aguantando el 0-0 pero nos estaban llegando; de pronto, coge Germán un balón por banda, dribla a uno y se la mete al portero por el palo contrario: 0-1 y se acabó el partido. Decisivo.

Es obligado preguntarte por el affaire Rob Davies.
Simplemente se enfadó porque no jugaba. Recuerdo un partido de Copa contra el Mirandés, que se decidió a penaltys. Él fue uno de los que lanzó: le pegó duro y lo metió; a continuación, me viene y me dice: “¿Lo he hecho bien?¿Te gusta cómo lo he tirado?”, y ya ahí me dije, “este está enfadado”. Al poco tiempo desaparece, pero yo no dije en ningún momento que se fuera, de hecho, entraba en esos 20-21 jugadores con los que yo contaba, pero se fue él.

Pese a alcanzar el play-off, no continúas en el banquillo gualdinegro.
Creo que fue en la jornada 26, no recuerdo contra quién jugábamos, el público comienza a meterse con el equipo y yo lo que digo en la rueda de prensa es que el público no se preocupe y que anime a los jugadores, que yo al final de temporada me voy. Si no estaban contentos, yo tenía claro que me marchaba, por lo que lo único que hice fue cumplir con la palabra dada. Hubo muchos que me dijeron que me tenía que haber quedado, que podríamos haber conseguido el ascenso la temporada siguiente, pero tal y como estaba el público era muy difícil, porque desde el minuto uno ya estabann pitando. Y yo decía, no les pitéis porque les influye y si queremos obtener los resultados, esto no nos va a ayudar mucho; si el problema soy yo, me voy.

¿Consideras que el público de Lasesarre fue excesivamente crítico contigo?
No, si el ser crítico conmigo está bien. El problema es que lo estaba pagando el equipo, se ponía nervioso y no jugábamos bien.liceranzu historico barakaldo cf

¿Crees que los aficionados barakaldeses somos demasiado exigentes?
Si estás en 2ªB, tienes que ser consciente de que estás ahí y no vas a tener jugadores de 2ªA. Este año, creo que tiene un delantero de 2ªA como es Vitoria. Si no estás de acuerdo con el entrenador, espera al final y pitas al entrenador, pero no pites al equipo.
¿Volverías a entrenar al Barakaldo?
Sí, pese a que Barakaldo es un sitio complicadito. Yo estuve más de dos años, pero es muy difícil, hay mucha tensión.

UN FÚTBOL DISTINTO
¿Ves muchas diferencias entre el fútbol vizcaíno de antes y el actual?
¡Hombre! Desde el momento en que han cambiado los campos, que ahora son de hierba artificial, es evidente que las hay. Nosotros, de chavales, jugábamos en arena o barro, donde no se podía jugar igual que en hierba artificial; el tipo de jugador que salía de ahí es muy diferente al que sale ahora que, técnicamente, es mejor, pero en cuanto a fuerza, velocidad, garra y ganas, yo creo que eran mayores antes, al llevar desde niños peleando contra más obstáculos que ahora. ¡Ojo! No porque fuéramos unos fenómenos.

¿No crees que el Athletic es demasiado absorbente a nivel del fútbol en Bizkaia?
Yo creo que si el Barakaldo estuviera en 2ªA, iría más gente a Lasesarre. El Athletic, además, le ayudaría más con jugadores, por pura conveniencia. No es solo que esté el Athletic, porque hay sitio para un Barakaldo en 2ªA, pero si no has estado en esa categoría desde 1981 no es porque el Athletic esté al lado: mírate a ti mismo, porque algo has hecho mal.

Por último, has jugado en tres estadios míticos: Anfield…
Lo que más me llamó la atención de Anfield es que no tenía vallas, cuando aquí, en aquella época las había. De aquella eliminatoria recuerdo que el Liverpool, que fue el campeón de esa edición de la Copa de Europa, tenía un equipazo. Te diré que solo una vez me han dado calambres en un partido y fue contra el Liverpool, de lo que te hacía trabajar Ian Rush, estaba continuamente moviéndose.

…el viejo San Mamés…
El viejo San Mamés…Me llevé un disgusto cuando lo tiraron. De hecho, no he ido al nuevo hasta la temporada pasada contra el Sevilla; no tenía ganas, me daba cosa…El nuevo es un campo para el futuro, pero el viejo tenía el sabor tradicional.

…y el viejo Lasesarre.
Sobre todo, recuerdo el estruendo de la vieja tribuna de madera: a nosotros nos tiraba para arriba y al contrario lo tiraba para abajo, lo acojonaba. Yo estuve un año que, en lo deportivo no fue bueno a nivel general, aunque sí en lo particular. Hice buenos amigos allí, había una buena plantilla: Juan Carlos, Manolo, Agirrebengoa, Iturregi, Sebas, Carlos o Juan Ángel que, recuerdo, tenía un restaurante en Kareaga al que íbamos a comer. Fue divertido.

EL ZURDO PARA HISTÓRICO BARAKALDO C.F.

 

MIKEL AGIRREGOMEZKORTA: Cocinero y fraile en Lasesarre.

Mikel Aguirregomezkorta HistoricoBarakaldoCF
Mikel Agirregomezkorta con el Barakaldo C.F. en Riazor 1997
Tarde de inicio de verano. El calor aprieta inclemente e invita a la charla sosegada al resguardo de ese sol al que, con seguridad, nuestro protagonista habrá tenido que soportar con aún mayor rigor en la tierra manchega en la que se hizo mayor como futbolista. A primera vista nuestro interlocutor se conserva de maravilla: físicamente Mikel Agirregomezkorta no dista mucho de aquel chaval que, procedente del Leioa, aterrizó en Lasesarre hace 22 años. Más de dos décadas en las que ha tenido la oportunidad de jugar play-offs con el Barakaldo, fichar por el Athletic, llegar a primera con el Albacete y ser el titular del banquillo gualdinegro: ahí es nada. La conversación, sin duda, promete.

Mikel, tú llegas al Barakaldo en la temporada 95-96 procedente del Leioa, con 21 años recién cumplidos. Una temporada en la que no tuviste demasiadas oportunidades.
Sí, estuve dos años en el primer equipo del Leioa, en Primera Regional, y vengo al Barakaldo de la mano de Juanjo Benito, que entonces trabajaba para el club. La temporada comenzó con Felipe Mintegi como entrenador, al que destituyen en la 12ª jornada y que es sustituido por Koldo Agirre y, sí, la verdad es que no tuve demasiadas oportunidades. El salto de cuatro categorías fue grande y, además, pasé de jugar de media punta a hacerlo en la banda izquierda. Creo que podía haber jugado más, pero viniendo de Primera Regional y jugando en un puesto que no era el mío, tampoco me podía quejar.

¿Cómo valoras ese primer año en el Barakaldo?
Fue un año que me sirvió de mucho, pese a que solo jugué 14 partidos y no conseguí anotar ningún gol. Verme en fútbol semi-profesional y con un equipazo en el que destacaban jugadores como Ibarrondo, Fuentes, Peña, Camacho o Sarriugarte, que empezó con nosotros pero se fue a la Gramanet. La verdad es que terminé la temporada contento. No obstante, solo conseguimos ser séptimos al final de temporada.

La temporada siguiente ya fue otra cosa para ti…
Sí. Comenzó la temporada Koldo Agirre en el banquillo, con el que casi no tuve oportunidades, pero tras una derrota por 3-0 en Zalla le sustituye Txiki Dueñas, que pasó a jugar con tres delanteros y confió en mí. Jugábamos Moska, Aitor Agirre y yo, con un fútbol más directo y la cosa salió fenomenal, porque entramos en el play-off y, además, terminamos la temporada muy fuertes.

Aitor Agirre, Gonzalo, Mikel HistoricoBarakaldo C.F
Aitor Agirre, Gonzalo y Mikel Agirregomezkorta juntos en el Barakaldo C.F.

Una temporada en la que se había mantenido parte del bloque de la anterior, pero que además se había reforzado con gente importante
Vinieron Kepa Zarraga, Zamarripa, Moska, Izurza o Ayarza. Tuvimos mala suerte porque el grupo que nos tocó era muy fuerte: dos históricos como Córdoba y Elche más el Depor B de la generación de los Viqueira, Deus, Maikel,… A nivel personal fue una temporada en la que jugué bastante, quizás porque frente a Koldo Agirre, que apostaba por gente más veterana, Dueñas lo hacía por más jóvenes.

Es obligado preguntarte por el partido de liga frente al Real Unión de la jornada 15 en Lasesarre…
Salí del banquillo a falta de 13 minutos para el final con 1-1 en el marcador e hice un hat-trick que nos sirvió para ganar el partido por 4-1. ¡La pena que no haya imágenes de ello! Fue increíble: balón que tocaba, balón que metía. Nos adelantamos con un gol de Zamarripa y nos empató Irazoki, que años más tarde fue compañero mío en el Albacete. Recuerdo que uno de mis goles fue desde fuera del área con la zurda, por la escuadra; los otros dos fueron de cabeza, tras centros desde la banda derecha y la izquierda. Creo que ese partido fue el que me dio el empujón definitivo para que confiaran en mí. También me acuerdo del gol que le hice al Bilbao Athletic en la 36ª jornada en una victoria por 0-1 y que nos sirvió para meternos en el play-off. La verdad es que fue un año bueno, pero la pena fue nuestro mal papel en el play-off.

Tras entrar en el play-off, ¿veíais posibilidades reales de subir o el objetivo ya estaba cumplido con haberlo logrado?
Sabíamos que era muy complicado, pero íbamos con todas las de la ley a intentar ascender. Además, todo el pueblo estaba pendiente del play-off, había banderas por la calle; no puedes ir derrotado con ese entorno. Comenzamos bien, empatando a uno en Riazor con el Depor B, pero luego sendas derrotas contra el Córdoba por 1-2 y 3-0 y un empate a dos en Lasesarre con el Depor B nos dejaron sin posibilidades. Uno de los recuerdos que tengo del play-off es el viejo Lasesarre casi lleno. Fue un pasada.

Mikel Agirregomezkorta Cordoba 1997 HistoricoBarakaldoCF
Mikel al salto frente al Córdoba C.F. Play-off 96/97

Salida de Lasesarre
Tus buenas actuaciones te sirven para fichar por el Athletic la temporada 97-98, aunque no llegas a debutar con el primer equipo.
Jugué muchos amistosos e hice pre-temporada con Luis Fernández en el banquillo, pero era muy complicado entrar en aquel gran equipo que acabó entrando en Champios League.

Sí, eres habitual con el Bilbao Athletic, con el que disputas 36 partidos y consigues 8 goles, el primero de ellos en la cuarta jornada en Lasesarre…
Sí. Fue un partido que ganamos por 3-4. Al descanso ganábamos por 0-3, con dos goles de Aitor Agirre y el mío, pero el Barakaldo nos empató con goles de Moska por partida doble y Aitor Bouzo, y en el descuento marcó Iker Begoña el gol definitivo.

Tras otra buena temporada en el filial rojiblanco llegas al Lleida la temporada 99-00, con nada menos que el barcelonista Víctor Muñoz en el banquillo.
Estuvo bien. Ya en segunda división, en fútbol profesional. Nos quedamos a solo tres puntos del ascenso a primera. También llegamos a 1/8 de final en la Copa del Rey, pero aunque jugué 24 partidos no anduve fino de cara a portería. Respecto a Víctor, la verdad es que como entrenador era igual que como jugador: nos poníamos a hacer el “fartlek” (sistema de entrenamiento consistente en hacer principalmente ejercicios de carrera, N. del A.) y nos doblaba. Su despliegue físico era increíble.

La siguiente campaña inicias tu andadura en el Albacete y, curiosamente, en la primera de ellas coincides con Axier Intxaurraga que, al igual que tú, también ha sido jugador y entrenador del Barakaldo.
Sí, él venía del Elche. Tuvimos muy buena relación. También coincidí con otros ilustres como Amunike, Javi Guerrero, Toril o Sabas. Jugué 32 partidos e hice seis goles, siendo segundo máximo goleador del equipo. La siguiente temporada fue otra cosa, por culpa de una lesión del ligamento cruzado en la quinta jornada contra el Badajoz. Había marcado de cabeza en la primera parte, pero en la segunda mitad en una jugada subí a presionar a Txutxi, central del Badajoz, se me va la rodilla y me rompo el ligamento cruzado. Estuve siete meses de baja y reaparecí en un partido en el Carlos Belmonte ante el Burgos, en el que tuve la suerte de marcar.

Y llegamos a la temporada 2002-03, la del ascenso a primera.
Esa campaña solo hice dos goles, pero siempre me recuerdan el segundo de ellos, puesto que lo conseguí en un partido que en Albacete conocen como ”el día del ascenso”. Jugábamos ante el Levante, con el que en la ida habíamos empatado a dos y al que sacábamos varios puntos, por lo que era fundamental mantener el average. Empezamos perdiendo 0-2, me sacan del banquillo y en el primer balón que toco marco de cabeza. Empatamos en el descuento, lo que nos sirvió para mantener las distancias y acabar ascendiendo.
El salto a primera división
Y por fin en primera…
…e hicimos buena campaña y nos salvamos con holgura. Para mí, que había empezado en primera regional, fue una gozada, disfruté como un enano. Recuerdo que estaba en el Bernabeu defendiendo un córner, y miraba hacia arriba para contemplar el escenario. Tenía claro que, con todo lo que me había costado llegar, había que disfrutar y así lo hice. Por si fuera poco, tuve la suerte de jugar, entre otros con Santi Denia, uno de los heroes del doblete del Atlético de Madrid, el mundialista Pablo Ibáñez o Almunia, con quien compartía habitación.

También juegas en San Mamés
Sí, lo recuerdo porque la gente me aplaudió mucho cuando salí del banquillo. Nos adelantamos por 0-1, pero a escasos minutos para el final empató Iraola.

¿Qué impone más, el Bernabeu o el Nou Camp?
¡San Mamés! Cuando el público empieza a gritar “Athletic, Athletic”, en la grada impone mucho, pero en el campo, aún mucho más.

Pones punto y final a tu carrera como futbolista en el Alicante
Me lesioné muy pronto, con una lesión de desgaste que me tuvo todo el año sin jugar. La siguiente temporada hice la pretemporada, pero con dolores, asi que llegué a un acuerdo con el club y rescindí el contrato.

Historico Barakaldo CF 1997
Los convocados del Barakaldo C.F.  en Basarte para enfrentarse al Amurrio Club 95/96

ETAPA DE ENTRENADOR

Tras dejar el fútbol como jugador, inicias tu andadura como entrenador…y nada menos que en el Barakaldo
Sí, el Barakaldo fue mi primer equipo como entrenador. Llegué a falta de ocho jornadas para sustituir a González Etxebarria, que había sido cesado tras una mala racha que metió al equipo abajo, pero conseguimos salvarnos.

Por cierto, aunque ya había debutado con el propio González Etxebarria, tú das continuidad a Jon Ander Serantes en la portería. Veías que ahí había portero…
Sí, y de hecho ahora soy su representante. Cuando llegué hablé con los dos porteros, Serantes e Igor Etxebarrieta, y les indiqué que yo iba a poner al que viera mejor en cada momento y en ese momento apuesto por Serantes sabiendo que yo también me jugaba mucho. Estuvo fenomenal, terminó muy bien la temporada y comenzó la siguiente en la misma buena línea.

Llegamos a la infausta temporada 2010-2011, que culmina con el descenso del Barakaldo a tercera.
Reconozco que pequé un poco de novato. El error que cometo ese año es no saber reinvidicarme en las altas y en las bajas, pero yo entiendo que no tengo peso para imponer mi criterio. Me dio mucha pena ese año, porque estuve 16 partidos, de los que ganamos cuatro, empatamos otros cuatro y perdimos ocho, pero el equipo no jugaba mal. Recuerdo el partido en Lasesarre ante el Logroñés, en la 16ª jornada, en el que perdimos por 1-2, pero tuvimos hasta nueve claras ocasiones de gol, tres palos,… Con 1-0, un tremendo disparo de Eneko Rubio fue repelido dos veces por el poste y al final del encuentro, incluso el público de Lasesarre nos despidió con aplausos. Para mí fue una lástima, sobre todo porque el equipo estaba unido. Habíamos hecho buenos partidos fuera de Lasesarre: en Mendizorroza, donde el Alavés nos igualó en el descuento, o en el Tartiere, donde perdimos por 2-1 también en el descuento. Era cuestión de tiempo que el equipo fuera hacia arriba, jugábamos bien y los jugadores estaban conmigo a muerte. De hecho, pese a que me cesaron, no se volvió a ganar ningún partido el resto de la temporada. Yo, hoy, estoy completamente seguro de que hubiera salvado a aquel equipo, era un equipo muy alegre, había muy buen rollo en el vestuario.

¿Qué recuerdos te llevas de tu paso por el Barakaldo?
Es un equipo que me ha marcado. Estoy superagradecido, porque me dio la oportunidad de salir de regional y, al final, fue un trampolín para mí. Es un club que te llena y, además, yo tengo familia de Barakaldo con lo que, por ese lado, también me sentía identificado. Una vez que sales de allí, siempre estás siguiendo al Barakaldo.

Además tuviste la suerte de jugar en el viejo Lasesarre.
¡Nostalgia pura y dura! Ahora te pones a pensarlo y sí, el nuevo es muy bonito, pero al final el ambiente que había en el viejo Lasesarre era especial: aquella tribuna de madera, aquel fondo lleno,… Tenía otro encanto.

Anoeta Mikel Agirregomezkorta HIstorico Barakaldo
Mikel en Anoeta siendo jugador del Barakaldo C.F.

Un artículo de EL ZURDO para HISTÓRICO BARAKALDO C.F.

AIZPURU, OTRO DE LOS RETOÑOS DEL CHOPO

Aizpuru portero Barakaldo CF

Haber hablado con José Miguel Aizpuru (26/10/1948 Bilbao, Bizkaia), aunque haya sido telefónicamente, es una de esas muescas que uno deseaba hacer en su culata gualdinegra. Dicho y hecho. Con el que durante cuatro temporadas fuera el inquilino de la portería del Barakaldo CF hemos compartido vivencias de una época que tuvo probablemente las luces más brillantes de la historia gualdinegra, pero también esas eternas sombras, que nos son tan propias y conocidas, y, por qué no decirlo, tan intrínsecamente nuestras.

Aizpuru fue uno de tantos retoños de la cantera bilbaína que crecieron alrededor del mítico y legendario chopo de San Mamés, José Ángel íribar, y que ante la imposibilidad de disfrutar de minutos entre los tres palos de la meta rojiblanca, optó por buscarse la vida en otras latitudes. A uno le vienen a la cabeza los Deusto, Burgueña, Basauri o Santamaría que encontraron acomodo en equipos de Andalucía o Levante. No decidió hacerlo tan lejos el protagonista de nuestra entrevista, José Miguel Aizpuru, aunque su primera incursión fuera de nuestra tierra fue, como la de tantos otros por aquel entonces, para cumplir el servicio militar. En concreto, la temporada 70-71, jugó en el Racing de Ferrol. “Pero no llegué a debutar”, nos cuenta. “Me rompí el escafoide y estuve casi dos meses escayolado”.
De vuelta a Bilbao, en la temporada 71-72 comienza con el Bilbao Athletic en tercera división, pero ese mismo año Salvador Artigas, entrenador del Athletic, reclama su presencia en la primera plantilla, donde comienza también la siguiente campaña a las órdenes del serbio Milorad Pavic, en la que los rojiblancos obtienen el título de Copa ante el Castellón, “pero tenía por delante a Íribar, que eran palabras mayores, y a Marro, así que como no jugaba nada, y pese a que tenía otro año de contrato, hablé con el gerente José Ignacio Zarza y le dije que me buscara algo. Vino el Burgos, así que me fue allí”, nos cuenta. En el cuadro castellano, Aizpuru pasó dos temporadas, ambas en segunda división, jugando un total de 21 partidos, abandonando el club a la conclusión de la campaña 74-75. “Recibí la llamada de José Ignacio Méndez (entonces Secretario General, N del A.) para fichar por el Barakaldo, y como ya tenía dos hijos y el tercero venía en camino dije, ¡nos vamos para casa!”.
Su primera temporada en el Barakaldo fue la 75-76. “Con Juanito Arriarán en el banquillo jugamos la promoción de ascenso a segunda contra el Cádiz, tras quedar segundos por detrás del Pontevedra”, recuerda. Una promoción en la que las opciones gualdinegras fueron más bien pocas: “El Cádiz era un equipo muy bueno, en el que, entre otros, destacaba especialmente el delantero barakaldés Íbañez. Allí perdimos por 3-0 y aquí, aunque nos adelantamos con un gol de Txiki Sainz, ganamos por un insuficiente 3-2”.

Aizpuru Lasesarre Barakaldo CF
Aizpuru defendiendo la portería del Barakaldo en Lasesarre

La siguiente temporada se produce la llegada, procedente de la Gimnástica de Torrelavega, de Manuel Fernández Mora Moruca, probablemente el entrenador que más profunda huella haya dejado en Lasesarre y a quien Aizpuru recuerda con enorme cariño. “Moruca era un fenómeno. Además era muy compañero, todos estábamos muy contentos con él. Era un tío muy normal del que recuerdo que le gustaba mucho la pizarra: antes de cada partido nos ponía delante de ella para ilustrarnos la táctica con muñequitos”, recuerda Aizpuru. Lo cierto es que el Barakaldo se pasea en el grupo I de la Tercera División y consigue el retorno a la división de plata del fútbol español. “Nos hinchamos a meter goles. Teníamos buena gente arriba: Larreina, Sebas, Regúlez,… “, comenta.
No obstante, lo mejor de la trayectoria del guardameta bilbaíno en su periplo fabril estaba por llegar. “Mantuvimos la buena plantilla que teníamos y llegaron dos refuerzos del Bilbao Ath.: Bengoetxea y Sarabia. Tampoco es que estuviéramos muy al corriente de lo que podían llegar a ser, sobre todo Manolo”, nos cuenta, al tiempo que aprovecha para recordarnos una anécdota: “Recuerdo que cuando llegaron, en un entrenamiento estaba con Moruca, que como te he comentado era una persona muy cercana, y cuando empezamos a ver las evoluciones de Sarabia, le dije, «oye míster, ¿pero quién es este tío que nos han traído aquí?». ¡Fíjate tú la que armó!”, comenta divertido. Y es que la aportación goleadora de los dos cedidos resultó determinante para que aquella temporada 77-78 el Barakaldo rozara la hazaña del ascenso a la máxima categoría. “Además de ellos, teníamos una plantilla muy completa a la que también habían llegado el defensa Docal, procedente del Valladolid, y el centrocampista Duñabeitia, procedente del Zaragoza, entonces en primera división. Estaban Manolo, Carmelo, Martín, Dueñas… Así y todo, empezamos la temporada pensando en no bajar a tercera, pero empezamos a sumar y nos metimos arriba. Hacíamos bromas y todo: «¡El año que viene: Barakaldo-Barcelona. Ya verás tú cuando vengan y vean esta tribuna y estas casetas! », rememora jocoso. Lo cierto es que el equipo gualdinegro llega a la última jornada a dos puntos de segundo y tercer clasificados, el Celta y el Recreativo de Huelva, a los que supera en el average particular, por lo que necesita de una victoria en Tenerife y de la derrota de uno de los dos. “ la mala suerte de que tanto el Castellón, rival del Recreativo, no se jugara nada, como que al Getafe, del Celta, le bastara un empate para salvarse”, señala. Los tres partidos se saldan con empate a cero y el sueño del ascenso se esfuma.
Para Aizpuru, la clave de aquella exitosa campaña estuvo en el gran ambiente reinante en la plantilla: “Era un grupo en el que yo era de los más veteranos, porque empezaban chavales como Sebas, Delgado o Manolo, pero hacíamos un gran grupo. Acababa el entrenamiento y nos íbamos todos a tomar una cerveza a un bar que había a la vuelta de Lasesarre”. Y en concreto, tiene un recuerdo muy especial para un hombre, todo furia y pundonor: Larreina. “Habría que hacerle un monumento en Lasesarre”, apunta.

Plantilla Barakaldo 1977-79 Lasesarre
Plantilla del Baracaldo C.F. 1977/78 al final de temporada. Aizpuru, el primero de la fila de arriba

Un nuevo descenso
Y fiel a lo que ha sido nuestra historia, paso del blanco al negro sin solución de continuidad. Se produce el retorno de Sarabia y Bengoetxea al Athletic, la marcha de Benito al Recreativo, y Mora se va a probar fortuna al banquillo de uno de los gallitos de segunda: el Elche (donde, por cierto, solo dura 14 partidos). Su sustituto fue Manuel Martínez Canales, “Manolín”. La campaña concluye con un incontestable descenso, pese a que la pretemporada auguraba todo lo contrario. “Ganamos el torneo Príncipe Felipe en Santander, venciendo a dos primeras como el Racing y el Sporting de los Morán, Quini, Ferrero o Cundi, que venía de acabar quinto y que esa temporada sería subcampeón de liga. Pero es que también habíamos superado por penaltis al Athletic en Lasesarre en las semifinales de los “Juegos de Euskadi”, señala Aizpuru, para quien una de las claves estuvo en la falta de acierto arriba: “No le hacíamos un gol ni al arco iris. Recuerdo que nos trajeron cedidos del Burgos al argentino Cioffi y a Emilio Faubel, pero no hubo manera. Además, Manolín quizás estaba ya un poco de vuelta de todo, y su sustituto, García de Andoín, tampoco consiguió enderezar la marcha”.
Uno de los borrones particularmente dolorosos de aquella campaña se produce en la octava jornada, en un encuentro ante el Cádiz en Lasesarre, que concluye con una contundente derrota por 0-5 y con la dimisión en bloque de la directiva encabezada por Jose Mari Bañales. “Aquel partido no lo jugué. Recuerdo que el día anterior llamé a Juanjo Campa, el masajista, por una molestia que tenía en el vientre y que parecía apendicitis. Me llevaron a la clínica y me realizaron unas pruebas en las que no se detectó nada, pero por precaución me quedé en el banquillo y Manolín, que las pasaba canutas, me decía «¡Ay Dios mío, ahora esto!»”, recuerda, al tiempo que aprovecha para ensalzar la figura de Jose Mari Bañales: “Era una persona entrañable, un fenómeno. Me dio muchísima pena cuando se marchó”.
Con el descenso, llega también la decisión de José Miguel Aizpuru de dejar el fútbol, pese a que todavía solo tenía 30 años. “Podría haber seguido. El presidente Andrés Vázquez quería que continuara y también me llamó José María Negrillo, que había sido ayudante de Max Merkel, y que me había entrenado en el Burgos, para que me fuera al Jerez, pero había comenzado con algunos negocios así que decidí dejarlo”, señala. Aunque no del todo: Aizpuru nos recuerda una divertida anécdota que le sucedió unos meses después. “Estaba por Deusto cuando de repente me ve el presidente del Deusto, que entonces militaba en tercera división, y me dice que les tengo que hacer el favor de jugar con ellos, ya que tienen a sus dos porteros lesionados. Le dije: ¡no me jodas, que llevo más de medio año sin jugar! Pero ante su insistencia me tuve que poner los guantes de nuevo. Jugamos contra el Lagun Onak y el Talavera. Después del primer partido, tenía agujetas”, nos recuerda.
Después de casi 40 años de su paso por el Barakaldo, de cuya actualidad le gusta estar al tanto, Aizpuru evoca con mucho cariño su paso por nuestro equipo. “A mí en el Barakaldo me salió todo bien. La verdad es que no tengo más que buenos recuerdos de mi Barakaldo”. Y, creenos José Miguel, los que tuvimos la suerte de verte defender la portería gualdinegra, no tenemos más que buenos recuerdos de ti.

Una entrevista de  EL ZURDO para HISTÓRICO BARAKALDO

IÑIGO LICERANZU

Iñigo Liceranzu. Gol en Lasesarre Barakaldo C.F. 1980
Gol para el Barakaldo de “Rocky Liceranzu” frente al Cadiz C.F. en Lasesarre
Jesús Íñigo Liceranzu Ochoa (13 de marzo de 1959 Bilbao, Vizcaya) conocido en el mundo del fútbol como ROCKY LICERANZU, implacable defensa central que tras jugar en Segunda División B con el Bilbao Athletic, fue cedido en la temporada 1980/81 al Baracaldo C.F., en Segunda A.
Rocky Liceranzu entrenador Barakaldo C.FCon el Baraka fue titular en la zaga gualdinegra durante toda la temporada disputando 37 de los 38 partidos de liga además de los de Copa del Rey donde el Barakaldo cayó eliminado en el camp nou frente al F.C. Barcelona. De aquella temporada (última del conjunto fabril en 2ªA) recordamos su único gol con la zamarra gualda y negra. Fue contra el Cádiz C.F. un 19 de Octubre de 1980. La maravillosa imagen de Liceranzu anticipándose al meta Recio e inaugurando el marcador en lo que fue una victoria del Barakaldo por 2-0, fue tomada por Fidel Raso y publicada en el desaparecido diario Hierro.
Tras su gran temporada en Lasesarre y a pesar de aquel desgraciado descenso a 2ªB volvió a Lezama y del 81 al 87 jugó en el Athletic club colgando las botas en el Elche C.F. en 1988 habiendo disputado 188 partidos en primera división con 17 goles anotados.
Como entrenador ha estado en los banquillos de, entre otros, el Zalla Unión Club, la SD Lemona, Amurrio Club, y el Zamora Club de Fútbol. Cogió al Barakaldo C.F. mediada la temporada 2005/06 en la que salvó al equipo la última jornada en Anoeta. La siguiente temporada acabó 6º y la temp. 2007/08, que comenzó lidiando con el extraño caso de Rob Davies, terminó 4º clasificandose para el play-off. Su periplo gualdinegro finalizó en el estadio de Montilivi (Girona) aquella triste tarde de Junio de 2008.

Foto de Lasesarre cedida para Histórico Barakaldo C.F. por el blog Sestao en el recuerdo 

ARECHALDE Y URIONA

Francisco Javier ARECHALDE Aguirre (01/05/1951 Etxebarri, Bizkaia) José Miguel Urionabarrenechea Marquínez, URIONA, (12/07/1952 Etxebarri, Bizkaia) cruzan de nuevo sus caminos y se enfrentan en Lasesarre en un Baracaldo C.F. – Sevilla F.C. 16 de diciembre de 1973.
Arechalde Uriona Histórico Barakaldo C.F
Arechalde y Uriona, dos gualdinegros de Etxebarri
Coetáneos y nacidos en la misma localidad de Etxebarri, ficharon por el Barakaldo en el verano de 1971. Arechalde, un lateral izquierdo de gran proyección atacante, proveniente del C.D. Villosa con el que ascendió a la Tercera División la temporada anterior, siendo uno de sus jugadores más destacados. Uriona, delantero centro que venia demostrando sus cualidades con goles en las categorías inferiores del Athletic Club, llegaba del C.D. Baskonia de Tercera donde se encontraba cedido por el club de Ibaigane.
Dos temporada exitosas del Club Baracaldo. En la primera 1971/72, se proclamaron campeones de grupo y ascendieron a Segunda División y la siguiente, 1972/73 logrando un meritorio octavo puesto en la categoría de plata. Uriona, que anotó 13 goles recibió la llamada del Sevilla F.C. , siendo traspasado al club hispalense, claro candidato al ascenso a Primera.
Club Baracaldo 1972-73
Club Baracaldo 1972/73. Bilbao, Carlos, Ramirez Escudero, Arechalde, Tito y Nando (de pie). Dani, Escalza, Uriona, Urruchurtu y Ortiz. (agachados).
Y llegamos al momento de la imagen, 16 de diciembre de 1973. Pero mejor un día antes, el sábado 15 y los sucesos en la concentración sevillana. Y es que esa foto de los dos jugadores de Etxebarri estuvo a punto de no producirse. Hay una intrahistoria…
El Sevilla C.F. venía arrastrando algunos problemas deportivos tras la no consecución del ascenso la temporada anterior y la pérdida de confianza en su entrenador, el holandes Happel. Además sus tensas relaciones con gran parte de la plantilla y unos resultados peor de los deseados esa misma temporada dejaban al Míster sin margen de crédito. Pues bien, ese Sábado previo al partido de Lasesarre en el comedor del hotel Tamarises de Algorta, a la hora de la cena del plantel, nuestro protagonista Uriona llegó 15 minutos tarde tras visitar a sus allegados en su regreso a Bizkaia. Happel le recriminó elevando el tono duramente y delante de todos, además de imponerle una multa de 2.500 pts y la invalidez para enfrentarse a su ex-equipo el Baracaldo C.F., a pesar de venir siendo titular los anteriores partidos del conjunto de la capital andaluza tras ganárselo en el campo con garra y pelea.  El técnico aseveraba que estaba descalificado para Lasesarre y “que podía coger el equipaje e irse a dormir al domicilio de sus padres”.
Como sea que Happel ya no contaba con el beneplácito de directiva  y afición, intercedió el presidente de la entidad Montes Cabeza, intentando rebajar la multa y sobretodo levantandole la sanción deportiva  “Si cree que no puede jugar porque otro puede ser má útil, no tengo nada que decir. Pero si le castiga por la tardanza después de haber estimado que su alineación interesa al Sevilla, reconsidere su decisión porque está castigando al Sevilla no a Uriona”. Uriona quedó en la concentración. Sería el último pardido de Ernts Happel con el Sevilla C.F., siendo cesado tras el encuentro con el Barakaldo.
Y es que aquel 18 de diciembre, con 14.000 espectadores en Lasesarre y con Uriona finalmente de titular en el césped, solo en punta y bien marcado por el gualdinegro Abiega, fue doblegado el Sevilla C.F. por un Barakaldo de garra y ataque constante donde Arechalde corrió la banda izquierda como un auténtico extremo durante todo el partido. Ocasiones de Dani al poste, de Benito desde fuera del área, la de Regulez que se va alta alguna de Urruchurtu…pero fue “Torito” Larreina el que logró batir la meta andaluza cuando ya corría el minuto 81. Algunas fotos de ese 1-0 al Sevilla F.C.
Jose Miguel Uriona tras subir con el Barakaldo en el 72, siguió en Segunda con el Deportivo Alavés, para, antes de retornar a la categoría de plata en las filas del Real Murcia, competir una temporada más con el Baracaldo C.F. (1975/76) en Tercera perdiendo la promoción de ascenso a Segunda contra el Cádiz C.F. y coincidiendo de nuevo con Francisco Javier Arechalde que completó un total de 6 temporadas disputando casi 200 partidos en el Barakaldo adueñándose de su banda izquierda y logrando los ascensos del 1972 y de 1977.

 

EL SINGULAR PASO DE PÉREZ-PAYÁ POR EL BARAKALDO

Barakaldo CF Pérez PayáJose Luis Pérez-Payá (Alcoy-Alicante. 28-3-1928) es uno de los más ilustres personajes del fútbol en el S.XX. Futbolista internacional que llegó a ser presidente de la RFEF y uno de los mejores jugadores que han pasado por el Barakaldo C.F.
De familia acomodada para la época, era hijo de un jugador (y después presidente) del Club Alcoyano y ahí empezó su relación con el balón. Preponderando siempre los estudios, vino en 1946 a la Universidad comercial de Deusto a cursar económicas mientras jugaba en su club de fútbol y se matriculaba en derecho como alumno libre en la universidad de Valladolid. El chico además de trabajador tenía dotes de superdotado (acabó la carrera como primero de su promoción).
Dos años en el club Universidad de Deusto y llega la llamada del Barakaldo. Era la temporada 1948/49. Varias fueron las condiciones de Pérez-Payá y su entorno para formar parte del Club Deportivo Baracaldo Altos Hornos. La primera era de obligado cumplimiento: como jugador amateur no podía cobrar. Así, el premio por aquella (la única) temporada en Lasesarre fue un reloj de oro. La segunda premisa era primar los estudios, como consecuencia y última condición solo podía disputar los partidos que se disputaran en casa y los de fuera que se regresase en el mismo día.
Barakaldo CF 1948-49 Pérez-Payá y Venancio
C.D. Baracaldo A.H. 1948/49. De pie: Venancio, Pérez-Payá, Urcelay, Fernández, Jose Luis, Olarieta, Cayetano (portero) Agachados: Albizua, Guridi, Tori Bilbao y Baniandrés.
Pérez-Paya debutó un 31 de Octubre de 1948, jornada 8 de Liga, pudo disputar 12 partidos, todos siendo titular y completando los 90 minutos (en aquella época no estaban permitidos los cambios), en los cuales anotó 6 goles destacando su doblete al Girona FC y su gol ante la Real Sociedad en aquel histórico encuentro con 22.000 personas en las gradas de Lasesarre. De los  12 envites, 10 fueron en casa y unicamente viajó a Gijón y San Sebastian por las conocidas limitaciones de su particular “contrato”. Su último partido fue el 3 de Abril de 1949 frente al Levante.
Las habilidades demostradas con el Barakaldo en Lasesarre de éste gran rematador, con buena capacidad de sacrificio y de destacable desmarque al espacio no pasaron desapercibidas y fue el despegue de su gran carrera en el mundo del fútbol.
Barakaldo CF 1948 pérez-payá
Lasesarre. Gol desde el suelo de Pérez-Payá en presencia de Albizua para el Barakaldo.
Tras un breve paso por el Athletic club donde recibió en compensación el alfiler de corbata de oro del club, debutó en primera con la Real Sociedad, siempre como amateur y aprovechando su etapa estudiantil en tierras vascas. Tras licenciarse en 1950 José Luis pasó el verano en Escocia buscando un descanso que le permitiese volver con ganas de enfrentarse a las oposiciones. Pero a la vuelta tenía varias ofertas de clubes de Primera, entre ellos el Atlético de Madrid. Como la capital le venía bien para sus aspiraciones profesionales, Pérez Paya se encontró de rojiblanco. Dos años en el club colchonero, aún siendo amateur le dieron para ganar una Liga y una Copa Eva Duarte, formando en el centro del ataque la famosa “delantera de cristal” junto a Juncosa, Ben Barek, Carlsson y Escudero.
Pérez-Payá Di estefano Rial Barakaldo C.F.Fichó por el Real Madrid y se hizo profesional. Había conseguido las oposiciones y fue nombrado inspector de trabajo en la provincia de Guadalajara y posteriormente trasladado a Madrid. Con el equipo compartía honores con otros delanteros míticos como Alfredo Di Stéfano, y Hector Rial con los que aparece en la imagen.
Con el Madrid consiguió dos Copas de Europa, dos Ligas y dos veces la Copa Latina. José Luis Pérez Paya en 1957, cuando acababa de cumplir 27 años, tras cuatro en el Real Madrid, dijo adiós al fútbol. Prefería dedicarse a su profesión a pesar de tener numerosas ofertas. Era Delegado del Ministerio de Trabajo en Castellón y eso colmaba sus aspiraciones. Su amor al fútbol le llevó años más tarde a presidir la Federación Española (1970-1975) curiosamente coincidiendo con el inicio de la segunda época dorada del Barakaldo. A buen seguro recordaba desde sus despachos aquellos partidos de barro en Lasesarre del brillante estudiante que sabía jugar al fútbol.

 

 

MANOLO SARABIA Y EL BARAKALDO DEL 78. A DOS PUNTOS DEL ASCENSO A PRIMERA.

Desgarbado, genio, artista, desconectado, a ratos indiferente, otros un mago vestido de corto, un fuera de clase. Todo eso y más era Manuel Sarabia López (Gallarta, Bizkaia 9/1/57). Antes de que el mundo del fútbol le apodara “la pantera rosa”, en Barakaldo ya se le conocía como “el ave fría” un jugador especial que a sus 20 años batió sus alas en Lasesarre regateando contrarios. Una temporada mágica donde los pájaros fabriles con una escuadra de ensueño volaron muy alto, casi hasta las puertas del cielo. Solo dos picotazos faltaron para derribarlas. Estamos en Julio de 1977  aterriza en Lasesarre la mejor zurda de una generación, Manu Sarabia. Junto a él una pléyade de futbolistas legendarios formando el mejor Barakaldo de la historia. Moruca entrena un conjunto que hizo soñar a un pueblo. Volvamos a pasear por las nubes y recorramos la temporada 1977/78. Manolo Sarabia  y el Barakaldo de Fernández Mora a dos puntos del ascenso a Primera.

Barakaldo CF sarabia
Manolo Sarabia con el Barakaldo en Lasesarre. Foto: Twitter

Manu Sarabia debutó en Primera un 19 de Septiembre de 1976 llegando a jugar 3 partidos esa temporada con el Athletic club. En verano del 77 llegó cedido a un Barakaldo recién ascendido a Segunda división merced a su gran campaña anterior. Campeones de Tercera. Manuel Fernández Mora “Moruca” entrenaba a una gran equipo donde seguían los Benito, Aizpuru, Aguirrebengoa, Manolo, Larreina, Carmelo, Dueñas, Regulez, Sainz e Inoriza. Había que apuntalar la plantilla y se ficho a Docal, experimentado defensa central bregado en la categoría de plata con el Real Valladolid, a Duñabeitia un mediocampista de mucha clase demostrada durante años en Primera división con el Real Zaragoza y a un joven Martín que llevaba 4 años peleándose un sitio en el centro de campo del Athletic club. El otro cedido que acompañaría la aventura de Sarabia en Barakaldo sería Bengoechea. La temporada del Ondarrutarra en Lasesarre se convertirá en legendaria. Vaya equipazo se había logrado. Pero el objetivo estaba claro, la salvación de la categoría.

El ave fría

La pretemporada empezó bien, victoria ante la Cultural Leonesa en el primer partido con goles de Benito y Sarabia. En la siguiente cita campeones del triangular de Las Gaunas frente al Barcelona At. y C.D. Logroñes

Barakaldo C.F. Barcelona At
Barakaldo campeón del triangular Las Gaunas. Aizpuru, Manolo, Barrenechea, Docal, Abiega y Benito. Inoriza, Duñabeitia, Larreina, Sarabia y Sainz.

Una derrota en Basauri 1-0 (al Baskonia lo entrenaba un tal Javi Clemente) y un empate frente a la Real Sociedad completaron la preparación para el debut en Segunda. No fue un gran comienzo, derrota en Ganada, entraba dentro de la lógica.

Para el debut en casa viene el Deportivo de La Coruña que salió derrotado 2-1. Fue el estreno de las vallas en Lasesarre. Y también el estreno de Sarabia que consumó la remontada con gol de falta directa. La posición en el campo del talentoso jugador de la zona minera partía del extremo para dominar controlar el juego en el interior del centro del campo y dominar la media punta. Delante tenía a Larreina y Bengoechea. En el medio estaba bien flanqueado por Duñabeitia, Benito y Martín si bien en éste primer encuentro jugó Dueñas en su lugar. Talento, clase, pelea y gol rodeaban a la magia de Manolo Sarabia que todavía no había sacado la chistera.

Otras dos victoria consecutivas elevan la moral. En Oviedo remontBarakaldo CF Sarabia y Benito a hombros malagaada en los minutos finales con goles de un Bengoechea que se empieza a destapar y un gran Manolo en el lateral derecho. Una semana después remontada al Sabadell con otro de Bengoechea y debut de Martín. Jornada 4  y el Baracaldo C.F. se coloca líder. Benito que marcó ese día señalaba que “con la llegada de Sarabia, Bengoechea y tanto talento para el medio campo temí por el puesto” El puesto fue suyo todo el año saliendo a hombros ante la mirada de Sarabia en el último partido en Lasesarre como vemos en la foto.

La copa fue efímera ese año. Se cayó eliminando ante el Alcalá con “una entrada floja de cerca de 5000 espectadores en Lasesarre” en el partido de vuelta. Así centrados en la Liga se despachan una serie de flojos resultados que mandan al Barakaldo a la duodécima posición en la jornada 9. La parroquia fabril llega a echar en cara incluso  a Manolo Sarabia, su falta de entrega en ciertos momentos a pesar de haber marcado ya su segundo gol y mostrar un avance de su clase. Llegamos a la fecha 10. Un 30 de Octubre de 1977. Recreativo de Huelva, candidato al título, en Lasesarre. Se abrió el telón y comenzó el Festival de Sarabia. El “ave fría“ se convirtió en el “ave sabia”. “En el primer gol el centro de Aguirrebengoa llegó hasta el punto de penalti y me adelanto al portero en el salto” La explicación del genio de Gallarta sencilla, la imagen maravillosa.

Barakaldo CF Recreativo de Huelva Sarabia
Sarabia se adelanta a la defensa de Huelva ante la mirada de la preferencia de Lasesarre

Corría el minuto 52 cuando corría Bengoechea un contragolpe y al otro lado el extremo izquierdo gualdinegro. “Fue un pase perfecto de Bengoechea que paré con el pecho al entrar al área para disparar con la izquierda cuando caía el balón”. Todo esto en carrera y cruzando la pelota al palo contrario. Un gol extraordinario. 2-0 Lasesarre se rinde. Sarabia no se cansa y ya convertido en figura…  “El tercer tanto fue en un saque de corner, me cae el balón, driblo a un jugador del Huelva y paso a Larreina que estaba desmarcado, “el toro” marca” Octavos y la sensación de ser capaces de ganar a cualquiera.

Vigo, el Celta otro gallito de la categoría. Partidazo del Baraka y empate a uno. Bengoechea la figura del partido se cuela por la banda derecha con centro que desvía en la boca de gol Sarabia anticipándose a los defensas. 5 goles en 11 partidos y ya había mostrado parte de su repertorio de leyenda desde la aparente dejadez en algunas acciones, pasando por la terrible zancada y dribling con su peculiar y extrañamente elegante estilo, su visión de juego, su remate de cabeza y su gol. Llegarían las vaselinas, jugadas antológicas, pases, paredes y sus míticas bicicletas.

García de Loza y el Alavés de Valdano

El 13 de Noviembre llegó otro gallito a Lasesarre y no hablamos del Real Valladolid, claro candidato al ascenso, sino de un personaje sin igual. Los que lo vieron siguen contándolo y los que por edad no lo sufrieron aquella tarde en el campo han escuchado la historia cien veces. ¡García de Loza! ¡La que preparó al Barakaldo! Un árbitro de los llamados “de la nueva ola” que ya había tenido lío en los 7 partidos que había pitado. Los problemas empezaron con una falta al borde del área que los pucelanos sacaron con el balón en movimiento y el colegiado de espaldas. Marca el Valladolid y De Loza seguía hablando con Ruski, jugador blanquivioleta. Empate a uno, Abiega había marcado para el Barakaldo el 1-0. Antes de los 45 vuelve a marcar el equipo visitante y se lía parda en el túnel. García de Loza declararía más tarde: “yo esperé a que salieran los jugadores y luego corrí protegiéndome de los objetos que se lanzaron hacia las casetas. Al entrar en el túnel escuché a Benito que gritaba “!hay que matarlo!” Lógicamente le saqué la tarjeta roja” Más jaleo en las gradas. El presidente del Barakaldo pidiendo calma en las gradas y con 6 minutos de retraso empieza la segunda parte. Empata el Baraka con otro gol de Abiega pero en un contragolpe encaja el 2-3. En pleno desquicie roja para Docal y la escuadra fabril se queda con 9. Final del partido y bronca final. “No es la primera vez que he tenido incidentes, pues en Pamplona, Valladolid y Miranda me pasó lo mismo. De todas maneras estoy satisfecho con el arbitraje y espero subir a primera”. Así es, subió a Primera. Otra derrota la semana siguiente en Terrasa con el sexto gol de Sarabia, éste de penalti, y se cae al puesto 15 de la clasificación. Se pagó cara la visita de García de Loza.

laareina y sarabia terrasa 2-1
Larreina y Sarabia pelean por el balón en la derrota del Barakaldo en Terrasa

Dos victoria caseras y una derrota ante el Zaragoza de Pichi Alonso y nos plantamos en otro climax de la temporada. El clásico Baraka-Alavés un 12 de diciembre del 77 con Lasesarre atestada de aficionados, el campo lleno de barro y 4000 babazorros en las gradas. Aplastaron los gualdinegros al rival marcando encima del contrario y soltando rápido la pelota. Dos faltas botadas por Sarabia y rematadas por Benito y Bengoechea en la primera parte desarbolaron a los gazteiztarras que se hundían entre la lluvia y el barro. No valió su gol y 2-1 final. Pasado un tiempo Jorge Valdano hablaría maravillas de Sarabia que fue un espectáculo en un terreno de juego que a priori no era el más idóneo para sus características “Yo era un tipo delgado. Pensaba que no estaba dotado físicamente para jugar en el barro hasta que un día jugamos contra el Barakaldo y me encontré con uno más flaco que yo y que caminaba por encima del agua; se llamaba Sarabia y me arruinó la teoría: desde ese día ya no supe qué pensar” reconocía el gran teórico del fútbol, futbolista y entrenador argentino.

Ahí se inició la gran racha del equipo que encadenó dos empates fuera y 3 victorias en casa para plantarse al final de la jornada 22 en sexto puesto a tres puntos del tercero, el Celta que marcaba la posición de ascenso y que sería su rival hasta el final de temporada. Primero el Real Zaragoza seguido del Recreativo de Huelva. En el último partido de esa racha Sarabia puso mucha lucha, técnica y fútbol en el todavía embarrado campo de Lasesarre para recoger un pase de Sainz, entrar en el área y lanzar un disparo cruzado en parábola a la escuadra contraria. Marca de la casa. Sello de identidad. Hace unos meses el mago de Gallarta comenzó su espectáculo atrayendo la expectación del público, cuando les tuvo bien atentos sacó su chistera y se los metió a todos ahí.

1-0 oviedo (2)
Barakaldo 1 – Oviedo 0. Una obra de arte de Sarabia en Lasesarre

Sarabia, dueño de la media punta

Lasesarre con sus 5 meses de barrizal se estaba convirtiendo en un verdadero fortín donde se escapaban muy pocos puntos. Fuera de casa bajaba algo el rendimiento, al menos de resultados. Derrotas en Sabadell donde cayó el octavo chicharro de Sarabia, Jaén en un abultado 4-0 y Castellón donde la figura gualdinegra arrancando del extremo izquierdo hacia el centro parecía controlar todo lo que ocurría en el terreno de juego. En el medio se asociaba con Benito y Larreina dejando la banda para Martín con Bengoechea arriba. Dominador absoluto del juego, creando ocasiones como su clásica vaselina a la salida del portero (ésta se fue al larguero) y arrancadas terribles hacia puerta driblando contrarios. Inexplicablemente en el 19´ del segundo tiempo con 1-2 favorable al Barakaldo Moruca decide cambiarle. El Castellón dio la vuelta al marcador. “cambié a Sarabia porque tiene tres tarjetas y no me interesaba perderlo para la próxima jornada. Es un hombre de calidad pero poco peleón y teniendo en cuenta que el Castellón estaba empujando mucho era necesario correr y por eso metí a otro jugador” se defendía el técnico cántabro.

Cada salida era una pequeña aventura como la de Jaén donde además de caer merecidamente, Docal el bravo central gualdinegro casi se queda detenido. El arbitro puso en el acta “El jugador Docal que estaba muy nervioso porque todo el público estaba insultándole acoro llamándole ‘hijo de p…’, hizo un gesto feo al juez de línea y le mostré la tarjeta roja”. Pero lo más gordo fue que la fuerza pública pretendió detenerlo después del partido bajo la acusación de que había provocado una alteración del orden público. “menos mal que perdimos porque si llegamos a ganar no se que hubiera pasado” confesaba el delegado de la expedición Méndez. Goleada, expulsión, casi detención y cientos hinchas exaltados rodeando el autobús a la salida en actitud amenazadora. Mejor jugar en casa sí.

Barakaldo 3-1 osusana
Una apisonadora el Barakaldo en Lasesarre

Barakaldo Osasuna SarabiaY es que con Sarabia ya casi asentado en la mediapunta marcando de cabeza frente a Osasuna (3-1) su noveno gol y en certero remate al saque de una falta de Bengoechea contra el Murcia (2-0) el décimo, se iban despachando rivales. Hasta llegar al desplazamiento a Huelva para jugar contra el líder, el Recre de Eusebio Ríos y Poli Rincón, donde cambian las tornas y un sensacional Barakaldo arrancó un valioso positivo empatando a uno con gol de Sainz. El Baraka se coloca sexto. No jugó Sarabia, había que dosificar, el siguiente en Lasesarre era el Celta de Vigo, rival directo, uno de los partidos del año. Un encuentro algo más que “interesante” como rezaba el cartel para la ocasión.

Barakaldo Celta 1978

“A partir de éste momento vamos a pensar en el ascenso” declaraba Fernández Mora al término del partido. Fue una auténtica lucha de dos equipos que jugaron sin dar la espalda, el Celta controlando más juego y el Barakaldo creando las ocasiones más peligrosas en la meta del “pibe” Fenoy. Sarabia mandando en la zona ancha con apoyo de Duñabeitia, Benito y Martín. Dos cabezazos de Larreina y Bengoechea al inicio del segundo tiempo que el conjunto gallego fue incapaz de remontar. 2-1 y porque a Manolo Sarabia le anularon un gol, otro cabezazo, aparentemente legal en el minuto 90. Con ésta tremenda victoria el Barakaldo se coloca cuarto a un solo punto del Celta y con gol average a favor. Ya era lícito soñar. Era la jornada 30. A falta de 8 partidos el objetivo era el ascenso a Primera División. 

Barakaldo CF Celta Sarabia gol anulado
Gol anulado a Sarabia en el 90 frente al Celta. Victoria histórica del Barakaldo.

La pelea por el ascenso

La escalada hacia Primera se inicia con derrota en Valladolid “Seguimos teniendo un calendario potable, tenemos cuatro salidas en las que se puede puntuar y tenemos que ganar los partidos de casa. El calendario nuestra sigue siendo mejor que el del Celta y no renunciamos al ascenso” sentenciaba el mister gualdinegro Moruca.

Victoria 1-0 al Terrasa. “Fuerza y ganas de Primera sobre un barrizal de regional” rezaban los titulares tras el partido y es que era ya el 2 de Abril y  al verde de Lasesarre no le había llegado todavía la primaveraLas imágenes son terribles.

Grandísimo partido del Barakaldo y  Sarabia, la figura del encuentro, regatea dos contrarios dentro del área para ceder a Bengoechea que marca a placer el gol que finalmente daría la victoria. Pierde el Celta y de nuevo a un punto con gol average a favor.

El Barakaldo ya ocupa portadas y en el caso de Sarabia siguen los halagos. Barakaldo CF cordoba portadaSensacional en la segunda parte en El Arcángel de Córdoba con su calidad pegada a las botas arrancando con suaves driblings en un palmo de terreno para continuar con largos sprints cara a gol. Fue un espectáculo. Sin alardes para la galería, poniendo en el alma todo su saber y quizás con cierto individualismo encaró repetidas veces con larga y potente zancada hacia el área visitante. Le frenaban con agarrón a zancadilla o entrándole dos rivales. Tuvo en sus botas el gol que no llegó y el Barakaldo se tendría que conformar con un empate en la antesala de un partido que se convertirá en historia del futbol en Lasesarre. Ese que los críos de los ochenta escucharon tantas veces. 16 de Abril de 1978. La visita del ahora líder, el Real Zaragoza.

larreina zaragozaY es que lo tenía todo para con una victoria ponerse tercero a falta de cuatro partidos. Una entrada en el viejo campo fabril de esas que asustan. La mejor de la temporada y hubo muchas buenas. Ambiente de fiesta al comienzo, ambiente de ascenso. Sarabia no podía jugar, arrastraba amonestación de un partido por una inoportuna tarjeta amarilla el domingo anterior en Córdoba. Y el Baraka jugó bien, como un primera. Aguirrebengoa secó a Pichi Alonso. El Zaragoza atrás replegado y a pesar del continuo dominio gualdinegro, los 17 corners lanzados y la presencia de un Bengoechea que llevaba ya 15 tantos no se pudo marcar. Un empate a cero que templó algo los ánimos. El Celta empató en Granada y la distancia seguía siendo de dos puntos. Ahora a falta de cuatro partidos. “No sabemos con certeza si notamos la ausencia de Sarabia pero tal y como estaba el campo y el sistema que montó el Zaragoza necesitabamos hombres con habilidad y dribling como es Manolo Sarabia para romper la muralla aragonesa.” Afirmaba Moruca “Todo no se ha perdido” sentenciaba.

La siguiente jornada, la 35, frente a un Calvo Sotelo descendido y primado hasta las cejas (medio millón del Recre y otro medio kilito de la época el Celta). “Tenemos que ganar, éste año solo hemos cobrado 5 primas y no podemos dejar escapar ésta” comentaba una señora mientras veía jugar a su marido y compañeros de equipo. Sería un partido por lo tanto, loco, con los dos conjuntos yéndose a por la victoria. Hat Trick de Sarabia para el 3-3 final y sumar 13 en su cuenta personal. El primero de listo al aprovechar el despiste de la barrera y el portero en una falta directa y marcar a puerta vacía, el segundo en asombrosa jugada personal y el tercero a falta de 7 minutos de penalty riguroso por caída de Delgado para empatar el partido y dejar al Calvo Sotelo sin prima. Enrique Ortego habla de actuación formidable de Sarabia en punta. Así todo con las victorias de Recre y Celta quedaba el ascenso a 4 y 3 puntos, un poquito más difícil a falta de tres jornadas.

Barakaldo CF alaves 1978

3000 gualdinegros empapados de esperanza acompañaron al Barakaldo en Vitoria para medirse a un Alavés que no había perdido ni un partido en casa. M.17 arranca Sarabia desde el centro del campo, tras driblar a tres jugadores babazorros, pasa el balón a Martín en posición de extremo derecho, y dentro del área cruza la pelota a la salida de Basauri. Era el 0-1. M.43 Fallo defensivo de Alavés, llevándose la pelota Bengoechea que espera la salida de Basauri para ceder a Sarabia. Su disparo es rechazado por el meta alavesista y de nuevo Martín agarrando el rechazo marca el 0-2. Así acabaría el partido ante la inmensa alegría de la afición desplazada porque éste resultado unido a la derrota del Recreativo y el empate del Celta dejaba al Barakaldo a 2 miserables puntos de los dos y recordemos con el gol average favorable. Moruca declaraba “Mira, esto no deja de ser como un sueño. Nuestra aspiración era mantenernos y estamos a punto de conseguir el ascenso. La victoria ha sido muy importante y merecida porque se ha atado bien a los jugadores del alavés”.

7 de Mayo de 1977. Último partido de la temporada en Lasesarre y viene un Málaga muy primado también. Ambiente de gala en las gradas. 5 de la tarde. Entrega la pelota Bengoechea a Sarabia quien todavía desde el círculo central se va decidido hacia portería hasta plantarse ante el meta malacitano Corral que logra despejar con el pie. Una salida en tromba que fue como una bengala que incendió el estadio. Así todo fue el conjunto andaluz el que se adelantó en el m.38, empatando un minuto después Bengoechea. Todo igual. La segunda parte  el Baraka volcado por la victoria. Minuto 25 y gol anulado a Sainz por fuera de juego de Bengoechea. El ambiente se caldea, los malagueños empiezan a dar patadas y el juego y la grada se tensionan. A falta de cinco minutos para el final Sarabia recoge un rechazo en el área para anotar el gol de la victoria. Locura en Lasesarre, se desatan los nervios, Abiega sale expulsado al responder a las continuas provocaciones de los jugadores del Málaga. El sueño continua a falta de una jornada. Las victorias de sus dos rivales siguen dejando difícil la meta del ascenso. Se necesita una victoria en Tenerife y la derrota del Celta de Vigo o del Recreativo de Huelva.

Barakaldo C.F. malaga 1978

Sarabia en presencia de Bengoechea marca el gol de la victoria en el 85′

El fin de la fiesta, el despertar del sueño

14 de Mayo de 1978. Flojísma entrada en el Heliodoro Rodríguez tinerfeño, Una tarde de excesivo calor y un sol de justicia. Una piña de vascos que cumplían el servicio militar en una esquina del estadio animando con su txistu y tamboril. Tarde también de nervios y transistores en el banquillo fabril. El Tenerife ya descendido “solo” se jugaba la prima.

El escenario estaba preparado para el martirio del equipo fabril. El estadio Heliodoro Rodríguez fue el horno crematorio donde se cocieron a fuego lento las ilusiones del Barakaldo de subir a Primera División. Dicen que no fue el verdadero Barakaldo de los ramalazos y las emociones de Lasesarre. Era muy difícil la carambola. El o-o final no valió para nada y queda el consuelo que tanto Recreativo de Huelva y Celta de Vigo se agarraron al empate y tampoco un gol gualdinegro hubiera servido. No hubo goles en ninguno de los tres partidos.

El Barakaldo arrancó con ocasiones de Sarabia que rechaza el portero y de Martín tras servicio de Larreina. Apretó algo más en el segundo tiempo sin oportunidades demasiado claras en un juego embarullado por la tensión de lo que estaba en juego y con un Tenerife sin crear demasiados apuros al meta gualdinegro Aizpuru. Y se iban los minutos con la esperanza de que la radio cantara algún gol del Castellón o Getafe rivales de nuestros rivales. Éste último era el que más se jugaba pues coqueteaba con el descenso pero un punto le valía frente al Celta. La suerte parecía echada de antemano.

La decepción final no empaña una gloriosa temporada que sirvió a jugadores como Benito debutar en Primera al año siguiente con el mismo Recre, Bengoechea jugar tres temporadas en el Athletic club o a Delgado tener una larguísima carrera en 2ª y 1ª con el Elche, Mallorca, Murcia o Granada. El resto del equipo se quedó en Lasesarre para saborear el amargor de un descenso la temporada siguiente. Excepto Sarabia. El “ave fría” que sobrevoló Lasesarre subiría más alto convirtiéndose en una leyenda del fútbol recordando, sin duda, aquellos partidos en el barro de Lasesarre donde un tipo delgado, desgarbado, de zancada larga y raramente elegante, de driblig sobre dribling, de vaselinas redondeadas, de saques de falta de listo y remates de delantero centro. Zurdo maravilloso, un extremo dueño de la mediapunta que maravilló a una generación.

Barakaldo CF Tenerife 1978
Heliodoro Rodriguez 14/5/78. Último partido de liga temp. 1977/78. El Baracaldo C.F. se juega el ascenso a Primera con Aizpuru, Manolo, Docal, Aguirrebengoa,Delgado, Martín, Bengoechea, Duñabeitia, Larreina, Sarabia y Carmelo.

Un artículo de TAFFY para HISTÓRICO BARAKALDO C.F.

DERRIBO DE LASESARRE. FEUDO DEL BARAKALDO

Unas campas bajas, surcadas de zanjas que inundaban el campo de juego con agua salada de las pleamares, sirvieron en 1919 de estadio de fútbol al Barakaldo C.F. durante 81 años. La vieja tribuna del antiguo Lasesarre se comenzó a construir en 1922 y se remodeló en el 28. Su última reconstrucción data de 1948, donde se introdujo el túnel de vestuarios para la salida de los jugadores puesto que antes salían por un costado. Se mantendría prácticamente inalterada hasta su derribo definitivo.
El 1 de Enero de 1950, en un partido contra el C.A.Osasuna, empezó a funcionar el marcador donado por la caja de ahorros municipal de Bilbao, con taquillas debajo, éstas sufragadas por el club. Poco antes en la temporada 1945-46, regala la casa OSBORNE un sencillo tanteador, cuya colocación fue en la esquina que daba a la entrada por la calle Murrieta y otro “tanteador simultaneo” se instaló en los años 50 en el fondo “La Cábila”. Éste es el tiempo también de la construcción de la cubierta de la preferencia.
Lasesarre años 60 histórico Barakaldo CF
Lasesarre a inicios de los años 60
El flamante alumbrado de Lasesarre se inauguró el 26 de Octubre de 1972 con un partido amistoso frente al Athletic club de Bilbao. Para ello, siendo Causo Presidente, se aprovecharon las torres que se desmontaron en San Mames cuando el Athletic Club modificó su sistema de alumbrado. Para la ayuda a su financiación se emitieron una partida de Bonos pro-iluminación de 500 pesetas sin interés. En 1977 fue levantado y replantado el terreno de juego y se colocaron las vallas protectoras que separan el terreno de juego de las localidades para los espectadores.
El 21 de diciembre de 1977, el Baracaldo C.F. propietario del campo y ante una penosa situación económica del club cede las instalaciones al ayuntamiento que había comprado los terrenos adyacentes. Se establece un contrato del Club con la corporación para la utilización del campo de Lasesarre por el Barakaldo, además de percibir la correspondiente compensación económica en función del valor calculado mediante tasación.
El viejo Lasesarre se cerró el 29 de octubre de 2000, con el partido liguero entre Barakaldo C.F. y C.A. Osasuna B.
El derribo del Campo de  Lasesarre, feudo y fortín del Barakaldo se inició un 22 de Febrero de 2001.
barakaldo-c-f-derribo-lasesarre-7
Foto: Barakaldodigital.com