MANOLO SARABIA Y EL BARAKALDO DEL 78. A DOS PUNTOS DEL ASCENSO A PRIMERA.

Desgarbado, genio, artista, desconectado, a ratos indiferente, otros un mago vestido de corto, un fuera de clase. Todo eso y más era Manuel Sarabia López (Gallarta, Bizkaia 9/1/57). Antes de que el mundo del fútbol le apodara “la pantera rosa”, en Barakaldo ya se le conocía como “el ave fría” un jugador especial que a sus 20 años batió sus alas en Lasesarre regateando contrarios. Una temporada mágica donde los pájaros fabriles con una escuadra de ensueño volaron muy alto, casi hasta las puertas del cielo. Solo dos picotazos faltaron para derribarlas. Estamos en Julio de 1977  aterriza en Lasesarre la mejor zurda de una generación, Manu Sarabia. Junto a él una pléyade de futbolistas legendarios formando el mejor Barakaldo de la historia. Moruca entrena un conjunto que hizo soñar a un pueblo. Volvamos a pasear por las nubes y recorramos la temporada 1977/78. Manolo Sarabia  y el Barakaldo de Fernández Mora a dos puntos del ascenso a Primera.

Barakaldo CF sarabia
Manolo Sarabia con el Barakaldo en Lasesarre. Foto: Twitter

Manu Sarabia debutó en Primera un 19 de Septiembre de 1976 llegando a jugar 3 partidos esa temporada con el Athletic club. En verano del 77 llegó cedido a un Barakaldo recién ascendido a Segunda división merced a su gran campaña anterior. Campeones de Tercera. Manuel Fernández Mora “Moruca” entrenaba a una gran equipo donde seguían los Benito, Aizpuru, Aguirrebengoa, Manolo, Larreina, Carmelo, Dueñas, Regulez, Sainz e Inoriza. Había que apuntalar la plantilla y se ficho a Docal, experimentado defensa central bregado en la categoría de plata con el Real Valladolid, a Duñabeitia un mediocampista de mucha clase demostrada durante años en Primera división con el Real Zaragoza y a un joven Martín que llevaba 4 años peleándose un sitio en el centro de campo del Athletic club. El otro cedido que acompañaría la aventura de Sarabia en Barakaldo sería Bengoechea. La temporada del Ondarrutarra en Lasesarre se convertirá en legendaria. Vaya equipazo se había logrado. Pero el objetivo estaba claro, la salvación de la categoría.

El ave fría

La pretemporada empezó bien, victoria ante la Cultural Leonesa en el primer partido con goles de Benito y Sarabia. En la siguiente cita campeones del triangular de Las Gaunas frente al Barcelona At. y C.D. Logroñes

Barakaldo C.F. Barcelona At
Barakaldo campeón del triangular Las Gaunas. Aizpuru, Manolo, Barrenechea, Docal, Abiega y Benito. Inoriza, Duñabeitia, Larreina, Sarabia y Sainz.

Una derrota en Basauri 1-0 (al Baskonia lo entrenaba un tal Javi Clemente) y un empate frente a la Real Sociedad completaron la preparación para el debut en Segunda. No fue un gran comienzo, derrota en Ganada, entraba dentro de la lógica.

Para el debut en casa viene el Deportivo de La Coruña que salió derrotado 2-1. Fue el estreno de las vallas en Lasesarre. Y también el estreno de Sarabia que consumó la remontada con gol de falta directa. La posición en el campo del talentoso jugador de la zona minera partía del extremo para dominar controlar el juego en el interior del centro del campo y dominar la media punta. Delante tenía a Larreina y Bengoechea. En el medio estaba bien flanqueado por Duñabeitia, Benito y Martín si bien en éste primer encuentro jugó Dueñas en su lugar. Talento, clase, pelea y gol rodeaban a la magia de Manolo Sarabia que todavía no había sacado la chistera.

Otras dos victoria consecutivas elevan la moral. En Oviedo remontBarakaldo CF Sarabia y Benito a hombros malagaada en los minutos finales con goles de un Bengoechea que se empieza a destapar y un gran Manolo en el lateral derecho. Una semana después remontada al Sabadell con otro de Bengoechea y debut de Martín. Jornada 4  y el Baracaldo C.F. se coloca líder. Benito que marcó ese día señalaba que “con la llegada de Sarabia, Bengoechea y tanto talento para el medio campo temí por el puesto” El puesto fue suyo todo el año saliendo a hombros ante la mirada de Sarabia en el último partido en Lasesarre como vemos en la foto.

La copa fue efímera ese año. Se cayó eliminando ante el Alcalá con “una entrada floja de cerca de 5000 espectadores en Lasesarre” en el partido de vuelta. Así centrados en la Liga se despachan una serie de flojos resultados que mandan al Barakaldo a la duodécima posición en la jornada 9. La parroquia fabril llega a echar en cara incluso  a Manolo Sarabia, su falta de entrega en ciertos momentos a pesar de haber marcado ya su segundo gol y mostrar un avance de su clase. Llegamos a la fecha 10. Un 30 de Octubre de 1977. Recreativo de Huelva, candidato al título, en Lasesarre. Se abrió el telón y comenzó el Festival de Sarabia. El “ave fría“ se convirtió en el “ave sabia”. “En el primer gol el centro de Aguirrebengoa llegó hasta el punto de penalti y me adelanto al portero en el salto” La explicación del genio de Gallarta sencilla, la imagen maravillosa.

Barakaldo CF Recreativo de Huelva Sarabia
Sarabia se adelanta a la defensa de Huelva ante la mirada de la preferencia de Lasesarre

Corría el minuto 52 cuando corría Bengoechea un contragolpe y al otro lado el extremo izquierdo gualdinegro. “Fue un pase perfecto de Bengoechea que paré con el pecho al entrar al área para disparar con la izquierda cuando caía el balón”. Todo esto en carrera y cruzando la pelota al palo contrario. Un gol extraordinario. 2-0 Lasesarre se rinde. Sarabia no se cansa y ya convertido en figura…  “El tercer tanto fue en un saque de corner, me cae el balón, driblo a un jugador del Huelva y paso a Larreina que estaba desmarcado, “el toro” marca” Octavos y la sensación de ser capaces de ganar a cualquiera.

Vigo, el Celta otro gallito de la categoría. Partidazo del Baraka y empate a uno. Bengoechea la figura del partido se cuela por la banda derecha con centro que desvía en la boca de gol Sarabia anticipándose a los defensas. 5 goles en 11 partidos y ya había mostrado parte de su repertorio de leyenda desde la aparente dejadez en algunas acciones, pasando por la terrible zancada y dribling con su peculiar y extrañamente elegante estilo, su visión de juego, su remate de cabeza y su gol. Llegarían las vaselinas, jugadas antológicas, pases, paredes y sus míticas bicicletas.

García de Loza y el Alavés de Valdano

El 13 de Noviembre llegó otro gallito a Lasesarre y no hablamos del Real Valladolid, claro candidato al ascenso, sino de un personaje sin igual. Los que lo vieron siguen contándolo y los que por edad no lo sufrieron aquella tarde en el campo han escuchado la historia cien veces. ¡García de Loza! ¡La que preparó al Barakaldo! Un árbitro de los llamados “de la nueva ola” que ya había tenido lío en los 7 partidos que había pitado. Los problemas empezaron con una falta al borde del área que los pucelanos sacaron con el balón en movimiento y el colegiado de espaldas. Marca el Valladolid y De Loza seguía hablando con Ruski, jugador blanquivioleta. Empate a uno, Abiega había marcado para el Barakaldo el 1-0. Antes de los 45 vuelve a marcar el equipo visitante y se lía parda en el túnel. García de Loza declararía más tarde: “yo esperé a que salieran los jugadores y luego corrí protegiéndome de los objetos que se lanzaron hacia las casetas. Al entrar en el túnel escuché a Benito que gritaba “!hay que matarlo!” Lógicamente le saqué la tarjeta roja” Más jaleo en las gradas. El presidente del Barakaldo pidiendo calma en las gradas y con 6 minutos de retraso empieza la segunda parte. Empata el Baraka con otro gol de Abiega pero en un contragolpe encaja el 2-3. En pleno desquicie roja para Docal y la escuadra fabril se queda con 9. Final del partido y bronca final. “No es la primera vez que he tenido incidentes, pues en Pamplona, Valladolid y Miranda me pasó lo mismo. De todas maneras estoy satisfecho con el arbitraje y espero subir a primera”. Así es, subió a Primera. Otra derrota la semana siguiente en Terrasa con el sexto gol de Sarabia, éste de penalti, y se cae al puesto 15 de la clasificación. Se pagó cara la visita de García de Loza.

laareina y sarabia terrasa 2-1
Larreina y Sarabia pelean por el balón en la derrota del Barakaldo en Terrasa

Dos victoria caseras y una derrota ante el Zaragoza de Pichi Alonso y nos plantamos en otro climax de la temporada. El clásico Baraka-Alavés un 12 de diciembre del 77 con Lasesarre atestada de aficionados, el campo lleno de barro y 4000 babazorros en las gradas. Aplastaron los gualdinegros al rival marcando encima del contrario y soltando rápido la pelota. Dos faltas botadas por Sarabia y rematadas por Benito y Bengoechea en la primera parte desarbolaron a los gazteiztarras que se hundían entre la lluvia y el barro. No valió su gol y 2-1 final. Pasado un tiempo Jorge Valdano hablaría maravillas de Sarabia que fue un espectáculo en un terreno de juego que a priori no era el más idóneo para sus características “Yo era un tipo delgado. Pensaba que no estaba dotado físicamente para jugar en el barro hasta que un día jugamos contra el Barakaldo y me encontré con uno más flaco que yo y que caminaba por encima del agua; se llamaba Sarabia y me arruinó la teoría: desde ese día ya no supe qué pensar” reconocía el gran teórico del fútbol, futbolista y entrenador argentino.

Ahí se inició la gran racha del equipo que encadenó dos empates fuera y 3 victorias en casa para plantarse al final de la jornada 22 en sexto puesto a tres puntos del tercero, el Celta que marcaba la posición de ascenso y que sería su rival hasta el final de temporada. Primero el Real Zaragoza seguido del Recreativo de Huelva. En el último partido de esa racha Sarabia puso mucha lucha, técnica y fútbol en el todavía embarrado campo de Lasesarre para recoger un pase de Sainz, entrar en el área y lanzar un disparo cruzado en parábola a la escuadra contraria. Marca de la casa. Sello de identidad. Hace unos meses el mago de Gallarta comenzó su espectáculo atrayendo la expectación del público, cuando les tuvo bien atentos sacó su chistera y se los metió a todos ahí.

1-0 oviedo (2)
Barakaldo 1 – Oviedo 0. Una obra de arte de Sarabia en Lasesarre

Sarabia, dueño de la media punta

Lasesarre con sus 5 meses de barrizal se estaba convirtiendo en un verdadero fortín donde se escapaban muy pocos puntos. Fuera de casa bajaba algo el rendimiento, al menos de resultados. Derrotas en Sabadell donde cayó el octavo chicharro de Sarabia, Jaén en un abultado 4-0 y Castellón donde la figura gualdinegra arrancando del extremo izquierdo hacia el centro parecía controlar todo lo que ocurría en el terreno de juego. En el medio se asociaba con Benito y Larreina dejando la banda para Martín con Bengoechea arriba. Dominador absoluto del juego, creando ocasiones como su clásica vaselina a la salida del portero (ésta se fue al larguero) y arrancadas terribles hacia puerta driblando contrarios. Inexplicablemente en el 19´ del segundo tiempo con 1-2 favorable al Barakaldo Moruca decide cambiarle. El Castellón dio la vuelta al marcador. “cambié a Sarabia porque tiene tres tarjetas y no me interesaba perderlo para la próxima jornada. Es un hombre de calidad pero poco peleón y teniendo en cuenta que el Castellón estaba empujando mucho era necesario correr y por eso metí a otro jugador” se defendía el técnico cántabro.

Cada salida era una pequeña aventura como la de Jaén donde además de caer merecidamente, Docal el bravo central gualdinegro casi se queda detenido. El arbitro puso en el acta “El jugador Docal que estaba muy nervioso porque todo el público estaba insultándole acoro llamándole ‘hijo de p…’, hizo un gesto feo al juez de línea y le mostré la tarjeta roja”. Pero lo más gordo fue que la fuerza pública pretendió detenerlo después del partido bajo la acusación de que había provocado una alteración del orden público. “menos mal que perdimos porque si llegamos a ganar no se que hubiera pasado” confesaba el delegado de la expedición Méndez. Goleada, expulsión, casi detención y cientos hinchas exaltados rodeando el autobús a la salida en actitud amenazadora. Mejor jugar en casa sí.

Barakaldo 3-1 osusana
Una apisonadora el Barakaldo en Lasesarre

Barakaldo Osasuna SarabiaY es que con Sarabia ya casi asentado en la mediapunta marcando de cabeza frente a Osasuna (3-1) su noveno gol y en certero remate al saque de una falta de Bengoechea contra el Murcia (2-0) el décimo, se iban despachando rivales. Hasta llegar al desplazamiento a Huelva para jugar contra el líder, el Recre de Eusebio Ríos y Poli Rincón, donde cambian las tornas y un sensacional Barakaldo arrancó un valioso positivo empatando a uno con gol de Sainz. El Baraka se coloca sexto. No jugó Sarabia, había que dosificar, el siguiente en Lasesarre era el Celta de Vigo, rival directo, uno de los partidos del año. Un encuentro algo más que “interesante” como rezaba el cartel para la ocasión.

Barakaldo Celta 1978

“A partir de éste momento vamos a pensar en el ascenso” declaraba Fernández Mora al término del partido. Fue una auténtica lucha de dos equipos que jugaron sin dar la espalda, el Celta controlando más juego y el Barakaldo creando las ocasiones más peligrosas en la meta del “pibe” Fenoy. Sarabia mandando en la zona ancha con apoyo de Duñabeitia, Benito y Martín. Dos cabezazos de Larreina y Bengoechea al inicio del segundo tiempo que el conjunto gallego fue incapaz de remontar. 2-1 y porque a Manolo Sarabia le anularon un gol, otro cabezazo, aparentemente legal en el minuto 90. Con ésta tremenda victoria el Barakaldo se coloca cuarto a un solo punto del Celta y con gol average a favor. Ya era lícito soñar. Era la jornada 30. A falta de 8 partidos el objetivo era el ascenso a Primera División. 

Barakaldo CF Celta Sarabia gol anulado
Gol anulado a Sarabia en el 90 frente al Celta. Victoria histórica del Barakaldo.

La pelea por el ascenso

La escalada hacia Primera se inicia con derrota en Valladolid “Seguimos teniendo un calendario potable, tenemos cuatro salidas en las que se puede puntuar y tenemos que ganar los partidos de casa. El calendario nuestra sigue siendo mejor que el del Celta y no renunciamos al ascenso” sentenciaba el mister gualdinegro Moruca.

Victoria 1-0 al Terrasa. “Fuerza y ganas de Primera sobre un barrizal de regional” rezaban los titulares tras el partido y es que era ya el 2 de Abril y  al verde de Lasesarre no le había llegado todavía la primaveraLas imágenes son terribles.

Grandísimo partido del Barakaldo y  Sarabia, la figura del encuentro, regatea dos contrarios dentro del área para ceder a Bengoechea que marca a placer el gol que finalmente daría la victoria. Pierde el Celta y de nuevo a un punto con gol average a favor.

El Barakaldo ya ocupa portadas y en el caso de Sarabia siguen los halagos. Barakaldo CF cordoba portadaSensacional en la segunda parte en El Arcángel de Córdoba con su calidad pegada a las botas arrancando con suaves driblings en un palmo de terreno para continuar con largos sprints cara a gol. Fue un espectáculo. Sin alardes para la galería, poniendo en el alma todo su saber y quizás con cierto individualismo encaró repetidas veces con larga y potente zancada hacia el área visitante. Le frenaban con agarrón a zancadilla o entrándole dos rivales. Tuvo en sus botas el gol que no llegó y el Barakaldo se tendría que conformar con un empate en la antesala de un partido que se convertirá en historia del futbol en Lasesarre. Ese que los críos de los ochenta escucharon tantas veces. 16 de Abril de 1978. La visita del ahora líder, el Real Zaragoza.

larreina zaragozaY es que lo tenía todo para con una victoria ponerse tercero a falta de cuatro partidos. Una entrada en el viejo campo fabril de esas que asustan. La mejor de la temporada y hubo muchas buenas. Ambiente de fiesta al comienzo, ambiente de ascenso. Sarabia no podía jugar, arrastraba amonestación de un partido por una inoportuna tarjeta amarilla el domingo anterior en Córdoba. Y el Baraka jugó bien, como un primera. Aguirrebengoa secó a Pichi Alonso. El Zaragoza atrás replegado y a pesar del continuo dominio gualdinegro, los 17 corners lanzados y la presencia de un Bengoechea que llevaba ya 15 tantos no se pudo marcar. Un empate a cero que templó algo los ánimos. El Celta empató en Granada y la distancia seguía siendo de dos puntos. Ahora a falta de cuatro partidos. “No sabemos con certeza si notamos la ausencia de Sarabia pero tal y como estaba el campo y el sistema que montó el Zaragoza necesitabamos hombres con habilidad y dribling como es Manolo Sarabia para romper la muralla aragonesa.” Afirmaba Moruca “Todo no se ha perdido” sentenciaba.

La siguiente jornada, la 35, frente a un Calvo Sotelo descendido y primado hasta las cejas (medio millón del Recre y otro medio kilito de la época el Celta). “Tenemos que ganar, éste año solo hemos cobrado 5 primas y no podemos dejar escapar ésta” comentaba una señora mientras veía jugar a su marido y compañeros de equipo. Sería un partido por lo tanto, loco, con los dos conjuntos yéndose a por la victoria. Hat Trick de Sarabia para el 3-3 final y sumar 13 en su cuenta personal. El primero de listo al aprovechar el despiste de la barrera y el portero en una falta directa y marcar a puerta vacía, el segundo en asombrosa jugada personal y el tercero a falta de 7 minutos de penalty riguroso por caída de Delgado para empatar el partido y dejar al Calvo Sotelo sin prima. Enrique Ortego habla de actuación formidable de Sarabia en punta. Así todo con las victorias de Recre y Celta quedaba el ascenso a 4 y 3 puntos, un poquito más difícil a falta de tres jornadas.

Barakaldo CF alaves 1978

3000 gualdinegros empapados de esperanza acompañaron al Barakaldo en Vitoria para medirse a un Alavés que no había perdido ni un partido en casa. M.17 arranca Sarabia desde el centro del campo, tras driblar a tres jugadores babazorros, pasa el balón a Martín en posición de extremo derecho, y dentro del área cruza la pelota a la salida de Basauri. Era el 0-1. M.43 Fallo defensivo de Alavés, llevándose la pelota Bengoechea que espera la salida de Basauri para ceder a Sarabia. Su disparo es rechazado por el meta alavesista y de nuevo Martín agarrando el rechazo marca el 0-2. Así acabaría el partido ante la inmensa alegría de la afición desplazada porque éste resultado unido a la derrota del Recreativo y el empate del Celta dejaba al Barakaldo a 2 miserables puntos de los dos y recordemos con el gol average favorable. Moruca declaraba “Mira, esto no deja de ser como un sueño. Nuestra aspiración era mantenernos y estamos a punto de conseguir el ascenso. La victoria ha sido muy importante y merecida porque se ha atado bien a los jugadores del alavés”.

7 de Mayo de 1977. Último partido de la temporada en Lasesarre y viene un Málaga muy primado también. Ambiente de gala en las gradas. 5 de la tarde. Entrega la pelota Bengoechea a Sarabia quien todavía desde el círculo central se va decidido hacia portería hasta plantarse ante el meta malacitano Corral que logra despejar con el pie. Una salida en tromba que fue como una bengala que incendió el estadio. Así todo fue el conjunto andaluz el que se adelantó en el m.38, empatando un minuto después Bengoechea. Todo igual. La segunda parte  el Baraka volcado por la victoria. Minuto 25 y gol anulado a Sainz por fuera de juego de Bengoechea. El ambiente se caldea, los malagueños empiezan a dar patadas y el juego y la grada se tensionan. A falta de cinco minutos para el final Sarabia recoge un rechazo en el área para anotar el gol de la victoria. Locura en Lasesarre, se desatan los nervios, Abiega sale expulsado al responder a las continuas provocaciones de los jugadores del Málaga. El sueño continua a falta de una jornada. Las victorias de sus dos rivales siguen dejando difícil la meta del ascenso. Se necesita una victoria en Tenerife y la derrota del Celta de Vigo o del Recreativo de Huelva.

Barakaldo C.F. malaga 1978
Sarabia en presencia de Bengoechea marca el gol de la victoria frente al Málaga en el 85′

El fin de la fiesta, el despertar del sueño

14 de Mayo de 1978. Flojísma entrada en el Heliodoro Rodríguez tinerfeño, Una tarde de excesivo calor y un sol de justicia. Una piña de vascos que cumplían el servicio militar en una esquina del estadio animando con su txistu y tamboril. Tarde también de nervios y transistores en el banquillo fabril. El Tenerife ya descendido “solo” se jugaba la prima.

El escenario estaba preparado para el martirio del equipo fabril. El estadio Heliodoro Rodríguez fue el horno crematorio donde se cocieron a fuego lento las ilusiones del Barakaldo de subir a Primera División. Dicen que no fue el verdadero Barakaldo de los ramalazos y las emociones de Lasesarre. Era muy difícil la carambola. El o-o final no valió para nada y queda el consuelo que tanto Recreativo de Huelva y Celta de Vigo se agarraron al empate y tampoco un gol gualdinegro hubiera servido. No hubo goles en ninguno de los tres partidos.

El Barakaldo arrancó con ocasiones de Sarabia que rechaza el portero y de Martín tras servicio de Larreina. Apretó algo más en el segundo tiempo sin oportunidades demasiado claras en un juego embarullado por la tensión de lo que estaba en juego y con un Tenerife sin crear demasiados apuros al meta gualdinegro Aizpuru. Y se iban los minutos con la esperanza de que la radio cantara algún gol del Castellón o Getafe rivales de nuestros rivales. Éste último era el que más se jugaba pues coqueteaba con el descenso pero un punto le valía frente al Celta. La suerte parecía echada de antemano.

La decepción final no empaña una gloriosa temporada que sirvió a jugadores como Benito debutar en Primera al año siguiente con el mismo Recre, Bengoechea jugar tres temporadas en el Athletic club o a Delgado tener una larguísima carrera en 2ª y 1ª con el Elche, Mallorca, Murcia o Granada. El resto del equipo se quedó en Lasesarre para saborear el amargor de un descenso la temporada siguiente. Excepto Sarabia. El “ave fría” que sobrevoló Lasesarre subiría más alto convirtiéndose en una leyenda del fútbol recordando, sin duda, aquellos partidos en el barro de Lasesarre donde un tipo delgado, desgarbado, de zancada larga y raramente elegante, de driblig sobre dribling, de vaselinas redondeadas, de saques de falta de listo y remates de delantero centro. Zurdo maravilloso, un extremo dueño de la mediapunta que maravilló a una generación.

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Heliodoro Rodriguez 14/5/78. Último partido de liga temp. 1977/78. El Baracaldo C.F. se juega el ascenso a Primera con Aizpuru, Manolo, Docal, Aguirrebengoa,Delgado, Martín, Bengoechea, Duñabeitia, Larreina, Sarabia y Carmelo.

¿¿¿UN EXTRANJERO AL BARAKALDO??? ENTREVISTA A CIOFFI

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Baracaldo C.F. – Real Betis Balompie 78/79 (1-0) Aizpuru, Manolo, Carmelo, Docal, Aguirrebengoa, Martín, Sainz, Larreina, Cioffi, Dueñas y Faubel
Sí, probablemente esa fue la exclamación que hicieron muchos socios y aficionados gualdinegros aquel mes de diciembre de 1978, cuando se anunció la llegada de José Juan Cioffi, un delantero argentino que, procedente del Burgos CF, recalaba en el Barakaldo en calidad de cedido. Hasta entonces, lo más cercano a un jugador foráneo que había tenido el Barakaldo había sido el mítico Miguel Jones, nacido en Guinea Ecuatorial pero de nacionalidad española, quien en la temporada 56-57 defendió nuestros colores, curiosamente durante unos cuantos partidos a las órdenes de otra rara avis en Lasesarre, un técnico extranjero, el croata Zvonimir Monsider.

Y es que todo era poco para tratar de apagar el incendio deportivo de aquella temporada 78-79. Tras haber tocado el cielo del ascenso a Primera división la temporada anterior, de la mano de Manuel Fernández Mora, el técnico cántabro aceptó una tentadora oferta de uno de los gallitos de la categoría, el Elche, siendo sustituido en el banquillo por Manuel Martínez Canales, “Manolín”. Los malos resultados forzaron su destitución en la jornada 11, después de un empate sin goles ante el Deportivo de La Coruña en Lasesarre, siendo sustituido por José María García de Andoin, cuyo debut se produjo, precisamente, ante el Elche de “Moruca” un 26 de noviembre de 1978, y se saldó con una derrota por 2-0 en feudo ilicitano.

A todo ello, hubo que unir la crisis institucional, con la dimisión en bloque de la directiva encabezada por José María Bañales, tras uno de los más abochornantes y esperpénticos espectáculos que uno recuerda en Lasesarre: un encuentro ante el Cádiz, en la octava jornada, saldado con una sonrojante derrota por 0-5, en medio de una intensa niebla, con apagón incluido a escasos minutos del final y con una parte de la afición llegando incluso al insulto personal contra los miembros de la Junta directiva. El testigo de Bañales fue recogido por la directiva presidida por Andrés Vázquez, quien ante la errática marcha deportiva y la alarmante sequía goleadora (¡Ay, cuánto se echaba de menos a Sarabia y Bengoechea!) decidió pedir al desaparecido Burgos CF, entonces en primera, la cesión de dos delanteros, uno de ellos el extremo valenciano Emilio García Faubel, mientras que el segundo no fue otro que el argentino José Juan Cioffi Morgillo.

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Cioffi pichichi 73/74

Cioffi se había dedicado a atemorizar los guardametas de la división de plata durante sus tres temporadas en el Castellón, en las que anotó 46 goles en 99 partidos, siendo “pichichi” de la categoría la primera de ellas, 74-75. A Castalia, el delantero de Buenos Aires había llegado procedente del Atlético San Telmo, un modesto club del área metropolitana de la capital argentina, donde dejó su impronta goleadora. Sus buenos números hiceron que el Burgos CF se fijara en él y lo fichara en la 77-78, si bien en el cuadro burgalés, merced a una persistente lesión de rodilla, no dispuso prácticamente de minutos.

El propio Cioffi recuerda con cariño su paso por el Barakaldo. “Guardo recuerdos muy buenos, el trato de su gente, unos jugadores maravillosos”. Si bien, considera que la lesión de rodilla que arrastraba le impidió rendir en plenitud. “La pena es que, debido a mi lesión, tan solo pude disputar 10 partidos. Vine lesionado, intentó recuperarme mi gran amigo Juanjo Campa, pero fue una lesión que me perjudicó muchísimo en mi vida profesional”, nos cuenta.

Su debut se produce un 14 de enero de 1979 en El Sadar, en un partido que se salda con derrota gualdinegra por 3-1. Cioffi disputó 77 minutos, siendo sustituido por Juan Carlos. “El equipo jugaba bien, dominaba, pero teníamos la mala suerte de perder, por esas cosas del fútbol. El comentario siempre era el mismo: el mejor equipo que pasó…pero perdíamos”.

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El día del debut de Cioffi con el Barakaldo en el Sadar

En efecto, una de las cruces del Barakaldo aquella temporada culminada con descenso a 2ªB fueron los partidos lejos de Lasesarre, en los que solo consiguió un empate en Tarrasa, y una victoria en Ferrol por 1-2, en la que el argentino fue protagonista directo con un doblete. “A pesar de todo, el equipo no acababa de reaccionar. Eran unos chicos bárbaros, pero a mi entender nos faltó carácter ganador”, indica.

barakaldo-c-f-cioffi-3Una semana más tarde de ese encuentro, se produjo un enfrentamiento especial para Cioffi, ante su ex -equipo el Castellón que concluyó con empate a cero. “Mi ilusión era ganar a mis amigos, pero no pudo ser”, confiesa.

Y era obligado preguntar a Cioffi por su aclimatación a un fútbol como el del Barakaldo, y a un campo como el viejo Lasesarre. “¡Imagínate! Un argentino jugando con barro. Pero mejor que en Burgos. Además, a mi me gustaba el fútbol directo, de ataque, pese a que no estaba al 100 por 100”, señala.

En total, y por culpa de su lesión, solo pudo disputar 10 encuentros, anotando dos goles. “Fui muy bien recibido, estoy muy agradecido a esa tierra, pero me dio mucha tristeza no poder ayudar al Barakaldo”, confiesa Cioffi, que se mantiene al tanto de la actualidad gualdinegra, “ya que mantengo relación con toda la familia Campa”.

Actualmente, el exfutbolista regenta un negocio de hostelería en Alcoceber, localidad de la provincia de Castellón. Quien fuera apodado “el Puma” por la hinchada del At. San Telmo (“hoy me dirían el Oso”, comenta en tono de broma) tiene palabras de aliento para la hinchada gualdinegra en este año del Centenario. “Gracias y a seguir fiel a esos colores: es la verdadera manera de ver el fútbol”. Y qué razón tiene.

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Cioffi, el tercero agachado, con la camiseta del Atlético San Temo Bonaerense

Artículo de El Zurdo para Histórico Barakaldo

18000 HINCHAS PARA UN ASCENSO

Cualquier tiempo no tiene porqué ser necesariamente mejor y comparar hechos pretéritos sin tener en consideración las realidades sociales y demográficas actuales nos lleva a extraer conclusiones equivocadas. Sin embargo, parece evidente que una de las consecuencias del fútbol moderno para los clubes modestos como el Barakaldo C.F. es la incapacidad para desarrollar el auténtico potencial de la entidad demostrado en una gran historia acompañada de miles de fieles seguidores. Es seguro que nuevos éxitos resucitará ese entusiasmo y nuevas masas de aficionados volverán a llenar el campo. Abordemos uno de esos momentos, el ascenso del 72 y los 18.000 hinchas de Lasesarre.

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Barakaldo se preparó con tiempo para la celebración

Nos situamos. Seis temporadas en Tercera, la actual 2ªB, desde 1966 peleando por volver. En el camino la fallida promoción de ascenso frente a la U.D. Salamanca en la temp. 67/68 (0-0 en Lasesarre y 3-0 en el salmantino Campo del Calvario) y una reestructuración de grupos en la 69/70 donde peligrosamente bajaban 12 equipos y Carmelo Cedrún se hizo con las riendas del equipo en mitad de temporada sustituyendo a Ángel Calvo. Juan Bautista ocupó la presidencia en 1970 reemplazando a Echevarria Lastra. Durante un lustro se puede hablar de una lucha con el Sestao Sport Club en lo alto de la clasificación. Aún así fueron Bilbao At. por dos veces, S.D.Indauchu, R.Santander S.D. (El Racing de siempre) y Cultural y D. Leonesa los campeones del grupo (y ascenso directo) hasta llegar a la temporada 1971/72 donde River y Peñarol protagonizaron un mano a mano desde el principio hasta la jornada 33 en la que se lo jugaban todo en el derby de Lasesarre llegando los gualdinegros con 5 puntos de ventaja.

23 de Abril de 1972. Domingo. La tarde estuvo templada, mejoró el tiempo de las lluvias de los días atrás y un tímido sol lucía en la margen izquierda del río Nervión. Una semana vivida con pasión futbolera en las calles y fábricas, la taquilla echaba humo también. El campeón subía a Segunda relegando a la promoción al vecino y eterno rival. Tanto es así que se tuvo que detener la venta de localidades ante el “temor a un reventón”. Lasesarre, como muchos otros campos de innegable  estilo inglés de la época, no disponía de una cantidad precisa y establecida de aforo por sus tradicionales gradas de pie que ocupaban más del 80% de las localidades. Ahí querían estar todos y posiblemente hubieran llenado dos estadios. Finalmente se contentaron con despachar 18.000 billetes obteniendo un nuevo record de taquilla con 1.160.000 pesetas de la época. Hablaban de un partido contra la Real Sociedad en el 48 donde entraron 22.000, la archiconocida foto de aquel día es asombrosa. Visto con los ojos del aficionado moderno y con la experiencia de tantas tragedias sería impensable, por los riegos que podría entrañar, meter a tanta cantidad de gente apelotonada en el viejo graderío fabril. Recordemos que en todos los estadios pocos años después se introdujeron desacertadamente las vallas en un equivocado intento de mejorar la seguridad, en 1977 se instalaron en Lasesarre. Dicho todo esto, no podemos más que rendirnos a la belleza de esas evocadoras imágenes de gradas de pie atestadas de cabezas de hinchas.

Otro análisis más profundo respondería a las causas del porqué una zona con tanta tradición futbolera no logra enganchar a tantos aficionados. Años de crisis, abismal diferencia de ingresos con las ligas superiores, nuevas costumbres sociales…pero el potencial está ahí. No hay que inventar nada solo recoger una larga tradición y que la pelotita entre, claro. Largo debate.

El partido

El Club Barakaldo de Carmelo Cedrún sale en la portería con Sánchez, que había firmado recientemente con el R.C. Celta de Vigo y disputaba sus últimos encuentros con el Baraka. Los otros diez de campo fueron Bilbao, Santibáñez, Arechalde, Víctor , Gorostiaga, Regulez, Larreina, Goyenechea, Urruchurtu y Lalo. Por el Sestao Sport Club Cayón bajo palos, Vázquez, Maguregui, Ondarru, Braceran, Garay, Martínez, Orue, Echevarría, Igartua y Ortiz.

La afición en su sitio dispuesta sin dejar un hueco por el que ver el color del cemento y arranca el clásico definitivo con el Club Baracaldo atacando la defensa rival y en el primer minuto Gorostiaga saca una falta con la zurda al borde del área. El tiro lo detiene Cayón al que, incomprensiblemente, se le escapa el balón de las manos por el ángulo izquierdo. ¡GOL! La tensión, expectación y nervios de la semana se tradujeron en júbilo desatado y más aún cuando en el m. 8 Regulez se interna por la banda y pasa hacia el centro. Recoge el esférico Larreina y lo cede a Urruchurtu quien por el centro, en remate alto bombeado elevando el balón por encima del portero y con ayuda de cierta pasividad de la defensa marca un precioso tanto….decepción verdinegra y estruendo de alegría entre la parroquia barakaldesa que sin tiempo para celebrar veía como en la siguiente jugada el arbitro Martiarena pitaba penalti a favor en una caída de Urruchutu en el área. Lanza Larreina fuerte al ángulo derecho. Cayón ataja la pelota que se le escapa pero en un segundo manotazo la desvía a corner. Sigue el 2-0.  ¡Menudos 10 minutos de derby!

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Larreina falla el penalty en pleno acoso del Barakaldo

El Baraka pudo quitarse los nervios y jugar con cierta placidez a pesar de la importancia del envite. El Sestao que estaba realizando una campaña fabulosa en liga y había avanzado bastante en copa pagó las consecuencias de lsestao-3os fallos de la línea de atrás que únicamente podía frenar las embestidas gualdinegras a base de patadas y con un acertado meta Cayón que se rehizo del fallo del primer gol. Antes del descanso todavía hubo un segundo y discutido penalti en área sestaoarra. Cayón vuelve a atajar en buena estirada. Se podían haber ido con una goleada de escándalo y la armada fabril que llenaba el estadio de debatía entre deleite por el partidazo y la desazón por todas las ocasiones marradas que impedían celebrar todavía una victoria clave para el ascenso.

La segunda parte continuó por los mismos derroteros hasta que por fin en el minuto 80, en pleno acoso local, Lalo recoge en el borde del área un rechazo del portero y con la derecha marca de tiro fuerte raso. Ahora sí pataleaba sin piedad la tribuna aunque todavía quedaba tiempo para, en el último minuto marcar Garay el tanto del honor verdinegro. 3-1 resultado final. Dos puntos más al zurrón y siete de ventaja al Sestao a falta de 5 jornadas. El ascenso estaba hecho rezaban los titulares de la semana.

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Maguregui (Sestao Sport Club) y Carmelo Cedrún (Club Baracaldo)

1500 en Llodio

Podía ser en la siguiente jornada ante el C.D. Villosa, difícil e incómodo en su feudo de Altzarrate en Llodio. Carmelo Cedrún que acabó exclamando aquello de “que ganas tengo de perder de vista éstos campos, bueno éstas huertas” planteó un partido pragmático de acuerdo a las posibilidades del terreno. “Nada de florituras, ni pases, ni juego de mediana calidad” se quejaba el cronista de la época. La verdad es que el bueno de Carmelo, sabedor de la importancia del punto, planteó un clásico partido de contención controlando el centro del campo merced a la buena labor de Víctor, Nando y Urruchurtu en el medio, consiguiendo anular con un buen entramado defensivo las voluntariosas acometidas del C.D. Villosa que soñaba con tumbar al líder. En el equipo Alavés llodiofiguraban hombres que después formarían en históricas alineaciones gualdinegras como Ramirez Escudero, Escalza o Dueñas. Por su parte el Baraka, alentado sin tregua por los mas de 1500 hinchas que acompañaron al equipo ante un posible ascenso, apretaron en la recta final del partido ante la posibilidad de llevarse los dos puntos con Larreina y Uriona como los delanteros mas incisivos. Empate sin goles que junto a la victoria del River esa misma jornada dejaba al Club Baracaldo con 6 puntos de ventaja a falta de 4 jornadas. Una victoria en casa frente al C.D. Mirandés bastaba para ser campeón.

Y el 7 de Mayo de 1972, quince días después de que los casi 18.000 de lasesarre (descontemos los hinchas sestaoarras) celebrasen por adelantado el ascenso, el Club Baracaldo venció inmisericorde 5-1 al C.D. Mirandés proclamándose campeón de Tercera y logrando un ascenso seis años esperado. El quinto ascenso a Segunda de su historia (1935, 1946, 1958 y 1964 fueron los anteriores).

Las celebraciones oficiales, recordamos que Barakaldo estaba celebrando desde de 23 de Abril, se hicieron esperar. Quedaban tres jornadas liga y había que pasar el trámite. El club pidió permiso al Compostela para adelantar para el sábado el último partido de liga que se debía barakaldo-1972-ayuntamientodisputar en San Lázaro y venir con tiempo para acudir al recibimiento que se le estaba preparando. Y bien que se celebró como muestran éstas maravillosas instantáneas ya conocidas gracias al libro de Carlos IbáñezBarakaldo 75 años de fútbol 1917-1992”. La carroza del campeón por el paseo Los Fueros y los jugadores Uriona, Goyenechea y Cucó entrando con la copa en el ayuntamiento entre la alegría de una afición entregada.

barakaldo-cf-1972-los-fuerosEse año 1972 el club cumplía 55 años de historia en una salud envidiable, el segundo equipo de Bizkaia, en Segunda, con las gradas llenas, con miles detrás, con portadas y titulares, con jugadores que son leyenda y no, no caigamos en el error de pensar que cualquier tiempo pasado fue necesariamente mejor porque todo eso que hicimos nos llevó hasta aquí. Toda esa gente que llenaba el campo transmitió su pasión y otras generaciones lo recogieron y otros aficionados llenarán otro campo, con otros éxitos, con nuevos jugadores que serán leyenda y a nuestros 100 años y pico seremos 8000 en Lasesarre que en éstos tiempos rodeados de fútbol moderno valen igual que aquellos 18000. Al tiempo.

Alberto Sánchez para Histórico Barakaldo

EL DOMINGO QUE CEDIERON LAS VALLAS

Nos encantaría volver a disfrutar de ese partido. En una conversación reciente nos hablaron de una correctamente etiquetada cinta VHS, perdida y hallada al fondo de una vieja estantería. No había nada al conectar el reproductor. Será cuestión de seguir buscando porque necesitamos comprobar que nuestros sentidos no nos engañan y estamos ante uno de los mejores encuentros en Lasesarre de la historia moderna. Volvamos al 94, agarrémonos a las vallas, que vuelva a patalear la tribuna y que tiemble la preferencia con la terrible pelea en el barro del Baraka y esa gran U.D. Salamanca.

Acabamos en 4ª posición ese año y el sorteo fue tremendo. Potentísimas escuadras, todas aspirantes al ascenso como son Levante U.D., U.D. Las Palmas y la Unión Deportiva Salamanca de un joven y prometedor Juan Manuel Lillo que barrióbarakaldo-cf-lillo a sus rivales proclamándose campeón de su grupo practicando un fantástico fútbol combinativo, amante como era de la salida ordenada de la jugada, constantes cambios de posición y el buen trato al balón.
Perdió únicamente 5 partidos de liga, 71 goles a favor y 26 en contra. Una barbaridad. Así las cosas el ascenso no era una meta obligada para los gualdinegros, ni mucho menos. El objetivo era competir y disfrutar del segundo play-off consecutivo. Y más aún cuando se perdió en el debut en la liguilla 1-2 frente al Levante. Y de éste modo, sin ningún tipo de presión se presenta el Baraka de Ricardo Moreno en El Helmántico para rascar un sorprendente empate a uno con gol salvador en el 84´ de Iñigo Irizar en la segunda jornada. Seguíamos compitiendo.

El domingo 23 de Mayo despertó gris con una amenaza de lluvia que al final se cumplió y a las 5 de la tarde, hora de comienzo del choque, los fondos descubiertos de Lasesarre se vaciaron en buena medida para llenar a rebosar la preferencia. Ahí se juntaron muchos. Los habituales fieles de preferencia cubierta, la fenomenal hinchada charra ( vinieron alrededor de 500) con la alegría de la Peña Sta.Bárbara a la cabeza y los chavales de la cábila a los que la a priori impertinente lluvia les había estropeado un poco el tifo (corre el rumor que subvencionado por un candidato a presidente de Athletic club que andaba en elecciones por esas fechas). Lo solucionaron en parte liándola un poco parda y quemando nitrato debajo de la tejavana del lateral a la salida de un todavía llamado Baracaldo C.F. que formó con Castilla en la puerta, Abel, Carlos Docando, Jesús y Gonzalo en defensa. Patxi Bedia gobernando el medio centro con Carrera y Asier Ipiña de interiores y Coca en la media punta. Arriba una gran pareja de delanteros como eran Jon Zamarripa y Pablo Zuloaga. Un 4-4-2 bastante ofensivo de Ricardo Moreno que otra cosa no pero valiente era un rato. Por su parte Juanma Lillo presentaba una alineación de absolutas garantías de victoria. Olabe, Sito, Josema, Torrecilla, Rodolfo, Jandri, Vellisca, Medina, Sukunza, Barbará y Quico. Los once jugadores serían dos años después futbolistas de primera división. Diez con el equipo charro y Olabe, el portero, con la Real Sociedad.

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La salida del Barakaldo siempre celebrada a pesar de la lluvia

Lucha de titanes

Dos estilos contrapuestos que se intentan imponer en el cada vez mas pesado césped de Lasesarre, partido de taco largo. Varias ocasiones pero 0-0 al descanso. Ahora el Baraka ataca la cábila, una cábila semivacía porque la lluvia seguía arreciando. El ambiente cada vez mas caldeado en las gradas que resuenan como en sus mejores tiempos, cuando en el m.53 Zamarripa anota el 1-0. Locura. Las vallas empiezan a sufrir. Habían resistido muchos años de agua y zarandeo continuo y empezaban a pedir auxilio. El partido se convierte en combate. La Unión sigue intentando salir combinando y aunque se les atragantaba el estado del verde y la buena presión fabril, se le adivina peligro en cada acción. Los gualdinegros aprietan en el medio sabedores de que el marcador y las condiciones del terreno de juego empiezan a jugar a su favor. Con cada robo de balón la hinchada enloquece aún más. Los gritos de BARAKALDO!! ensordecen. Los charcos que hacía un rato que no dejaban ver la hierba se habían transformado en un barro indecente donde las botas se hundían y los tobillos peligraban. Corner a favor y se celebra como un gol colgados de los oxidados hierros. El Salamanca buscaba y el Baraka mordía. Partidazo titánico.

Llegamos al M.75, segundo cambio (en el m.50 salía al campo Noain por Ipiña). Se retira un fatigado Coca y entra el joven Irizar, un jugador revulsivo que no había contado en exceso durante la temporada pero que jugando de titular ya marcó en El Helmántico y que ese día se iba a convertir en uno de los héroes de la tarde cuando le llega  a su banda izquierda el enésimo balón robado en medio campo, se tira un autopase de 15 metros y corre como un poseso detrás de la bola con el puño en alto dirigido a  la  enfervorecida  hinchada del lateral que mira la escena asombrada como quien sabe que está ante algo muy grande.

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Impresionante la imagen de la preferencia cubierta ese día

Una épica del fútbol que trasciende el deporte y nos traslada al lugar de las cosas increíbles, a nuestro patio de recreo y los partidos eternos con los amigos de la infancia en el barrio que no acababan nunca, cuando no temíamos al clima ni nos preocupaba el empedrado. Pero era cierto, le estábamos pegando un repaso a posiblemente el mejor equipo visitante en muchos años. A todo esto una buena parte de las vallas se encontraban para ese momento medio tumbadas formando un ángulo de 45 grados que acojonaba bastante. La situación empezaba a ponerse peligrosa cuando no ilegal directamente.

Lo que pasó en los minutos finales es muy difícil de contar. Primero porque fue inenarrable y segundo porque nos gustaría tener alguna noción de escritura por mínima que sea para poder hacer sentir lo que vivimos allí. Nos conformaremos con decir que, con el Salamanca v12565511_1663868517234328_71467942067008201_nolcado, Jon “Pitxitxi” Zamarripa en el 88’ marcó el segundo desde la frontal en otro rápido contragolpe haciendo crujir la madera de tribuna y explosionar la preferencia donde vimos a gente colgada de las vallas con la espalda literalmente en el suelo, a los policías en plena dejación de funciones celebrando el gol con sonrisa cómplice, a los hinchas mas veteranos con las manos en la cabeza y a los jugadores venirse caballos desbocados corriendo hacia la peña como pollos sin cabeza. Ahí se jugaron el tipo todos en las vallas, en las no-vallas casi ya. Patxi Bedia con los mocos colgando y la cara totalmente desencajada por la emoción y el barro gritando “por vosotros chavales”, Zamarripa secuestrado por los brazos de la hinchada desde el otro lado de la verja, todo el grupo en montonera aplastada contra la piedra, los hierros rotos y oxidados en la grada, la afición golpeándose de un lado a otro. Pudo pasar de todo. Fue maravilloso, una pena no saber contarlo….Final del partido apoteósico que dejaba al cuadro fabril liderando la clasificación en un impresionante cuádruple empate.presentacion1cordoba2ytjmyjmyukmMetidos ahora sí, de lleno en la lucha por el ascenso a falta de tres jornadas. Brillante amigos, fue inolvidable aquel partido. La histórica U.D. Salamanca del doble ascenso (94 y 95) que les propulsó  hacia Primera división en dos años, hincaba la rodilla en Lasesarre.

Con bastante nostalgia y cierta pereza de regreso al 2017 seguiremos revisando baldas, buscando vídeos, igual de aquí sale alguno con el “!!yo lo tengo grabado!!“, quien sabe. Hasta entonces fiémonos de nuestros recuerdos, que perduren, que no se borren como aquella cinta VHS de aquella vieja estantería.

HISTÓRICO BARAKALDO C.F.

JABO

Javier Sa Pasarin. Futbolista nacido en la localidad vizcaína de Barakaldo el 26 de julio de 1964. Futbolísticamente conocido como ‘JABO’. Delantero de la cantera del Retuerto Sport. Tras jugar en el Barakaldo en las temporadas 85-86 y 86-87 y en el filial del Athletic club de Bilbao, debutó en Primera con la elástica rojiblanca el 4 de enero de 1987, en el partido Real Sociedad-Athletic  club (2-1). Esa campaña disputó 10 encuentros de Liga, pero regresó al filial a la siguiente. En 1988 se marchó al Lleida (Segunda) y de allí al Eibar (también Segunda), donde jugó dos años. Puso fin a su carrera en el Alavés, en Segunda B. Jabo sigue residiendo en el barrio de Retuerto y es un asiduo de Lasesarre.
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Jabo avanza imparable en su paso por el Barakaldo

 

 

EL CLÁSICO BARAKALDO C.F.-DEPORTIVO ALAVÉS

Barakaldo CF - Deportivo Alavés
El Barakaldo – Alavés, un clásico del fútbol vasco.
Un clásico que se lleva disputando desde los inicios del fútbol vasco. Su primera contienda oficial fue en el campeonato regional de la temp. 1928/29 con empate en el marcador.
Su momento álgido llegó en la década de los cincuenta, transitando ambos clubes en la parte alta de la Segunda División. En la temp. 1951/52 ganaron los fabriles 5-1 y en la siguiente un histórico 6-0 pero sería en la 53/54 donde llegaría el punto de inflexión que determinaría el devenir de los dos conjuntos rayados. El Deportivo Alavés se proclamó campeón y ascendió a Primera, tres puntos por encima de un gran C.D. Baracaldo A.H. que como Subcampeón fue relegado a disputar una desdichada promoción. Se volverían a encontrar en la Segunda a los 4 años reeditando el partido, ya convertido en clásico.
Y siguieron cruzando trayectorias en la Tercera de los 60 y por varias veces en la Segunda de los 70 y 2°B de principios de los 80. Ambas entidades caerían en una crisis económica y deportiva dando un paso atrás y coincidiendo un par de temporadas en la Tercera (4º categoría nacional) a mediados de esa misma década.
Fue en la década de los 90 donde se revitalizó el derby con grandes ambientes en las gradas en la pelea por los play-offs de ascenso a 2ªA. La moneda salió cara de nuevo para el Deportivo Alavés que despegaría finalmente no volviéndose a encontrar en liga a su viejo rival el Barakaldo C.F. hasta la temp. 2009/2010, partido al que corresponde el cartel de la publicación.

 

 

PUERTO LUMBRERAS

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Entrada del histórico del Águilas C.F. – Barakaldo C.F.
Suena el móvil. Es Unai, lo cojo. -Oye Aitor! ¿Tú te acuerdas bien de lo de Águilas? –Joder Unai, como no me voy a acordar!! –No, de lo del bus y todo eso… Fue oírlo y esbozar una sonrisa que me cubrió toda la cara como me ocurría en todas las ocasiones que se lo había contado. No era necesario que habláramos más. Ya intuía lo que me iba a pedir. Será una gozada revivir y volver a narrar las peripecias del último viaje con el Baraka en Tercera tal y como de forma exagerada yo las recuerdo. Acompañarme y subamos juntos el Puerto Lumbreras una vez más.

El sábado ya me desperté inquieto. Tenía que ser de esos días de siesta obligatoria. Y no porque un largo viaje nocturno esperaba, que también, sino porque se adivinaba muy larga la espera hasta las diez de la noche, hora programada para la salida del bus. Sabía que algunos terribles gualdinegros ya estaban disfrutando de las fabulosas playas de la costa cálida y eso aumentaba los deseos de llegar a destino. Buff..era mucho tema echar todo el finde fuera de casa y los 55 inscritos nos montamos salerosos en el autobús del ascenso. La gente fue acudiendo al lugar de siempre con los rituales acostumbrados; saludos, nervios, abrazos, el piscolabis en el bar de al lado y los dos o tres que siempre llegan tarde retrasando la salida ganándose el aplauso irónico del resto de la expedición.

Las primeras horas de un desplazamiento tan largo son excitantes. Las conversaciones giran y se cruzan de un lado a otro sin piedad… kurrelo, familia, la vida, la tensión de la espera, fútbol, mucho fútbol, la Eurocopa, que justo en ese momento atravesaba sus fases finales, pero sobre todo el rarísimo partido de la ida disputado siete días antes y donde ocurrió de todo, el resultado de 0-0 que llevábamos en la mochila adornado con todos sus tópicos (no es malo del todo, si marcas tienes muchas opciones…)… Llega la primera parada, cae la noche cerrada, algunos duermen, otros siguen hablando.

Mentiría si asegurase que recuerdo aquellas charlas pero sí que tengo la sensación de buen rollo y pasarlo bien. No dormí. No pude. Las cuatro horas de supersiesta, los nervios y el red bull que me tomé por si acaso actuaron como eficaz bálsamo anti-sueño. Y así pasaba la noche hasta que pronto, muy pronto apareció Lorenzo. A las 7 estaba atizando cosa mala. Brutal. La gente se despertaba y primeros cánticos. Estábamos llegando. Los chicos cada vez más animados, la gente no aguantaba en el asiento, más calor, más cánticos. Genial. Pasamos Lorca y las señales de la carretera nos lo chivaban. La autopista se bifurca. Águilas 30 km. Perfecto.

Y en esto, algo ocurrió. El viaje se empezó a torcer de igual forma que torció el bus en un inexplicable volantazo a la derecha que nos cambia la dirección. Cesan los cánticos. Más calor. La peña primero se mira extrañada y luego miran flipando a través de las lunas del autobús del ascenso. Se divisa otra señal. Puerto Lumbreras 15 km. Sin haber escudriñado ningún mapa la cosa ya era muy rara y enseguida se oyó un “éste se ha confundido” “¿porque cojones ha cogido esa salida?” y el clásico “por aquí no es”. Y subimos el puerto, y seguimos subiendo. La incomodidad y desasosiego de la situación nos imposibilitaron disfrutar de la mas que segura preciosa panorámica del paraje.
Calor, agobio, mosqueo, mucho calor. Llevábamos 10 horas de viaje y no estábamos para bromas. Era penoso pensar que nos encontrábamos a punto de llegar y ya casi nos llegaba el olor del lunch que nos tenían preparado en el hotel de los jugadores. La intención era arribar allí, estar con ellos, desayunar, darles ánimos, joder, iba a estar de puta madre. Pero no, ahí nos ves remontando el mítico Puerto Lumbreras para girar 30 km hacia atrás casi hasta Lorca y volver a coger la autovía dirección Águilas.

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Nueva ruta abierta. Barakaldo – Águilas rodeando puerto lumbreras

Bueno, ya pasó. Casi una perdida pero bueno. Seguimos. Otra vez la señal de Águilas 30 km. Seguir autovía dirección Águilas. Fácil. Íbamos apurados pero igual llegábamos. Y ocurrió. Se juntaron los astros en la posición adecuada y en uno de los actos más absurdos que hayamos visto en nuestra puta vida el chófer vuelve a dar volantazo a la derecha y enfila la salida del puto Puerto Lumbreras…NOOOOOOOO!!!!! Ya no era agobio ni mosqueo. Eran ganas de estamparnos ahí mismo en el monte. Locurón. Más y más calor. La gente se revuelve, cabezazos en los asientos. Llamada al Presidente Romero, que es hincha antes que presidente. Flipaba. Obviamente no nos podían esperar más y se marchaban para el campo. Otra vez subiendo el puerto, otros 30 km para atrás, otra hora perdida. El día de la marmota. Ya dudábamos de llegar al partido. Los que habían dormido creían que era una pesadilla. El desquicie de los gaupaseros era notable.

Aparece otra vez nuestra señal Águilas 30 km. Bifurcación, cuidado, ay ama…¡seguir autovía! Y el desvío al intimidante Puerto Lumbreras. Todo el bus: REC-TO!!, REC-TO!!, REC-TO!! Y no coge el desvío. Estalla el autobús. Gritos, la peña se abraza, vi gente llorar…parecía que había marcado el Baraka. Vaaaaamosssss!!!!!!

Todo lo demás salió perfecto. Aparcamos en el campo, salimos de la tartana con las piernas aún temblando y degustamos ahí mismo unos aperitivos de bienvenida que calmaron los ánimos en buena medida. Nos reunimos con los gualdinegros que andaban disfrutando del finde murciano y al partido.

Ni el ambiente decididamente hostil que reinaba en El Rubial ni la aplastante temperatura del mediodía que no era ni medio normal (tal vez allí sí) nos molestaba ya demasiado después de lo acontecido y la trascendencia del partido se impuso a cualquier tema extradeportivo. Su gol. El gol de Garrido. Los 20 min. de sufrimiento eterno. El final, el ascenso celebrado en el terreno de juego, la fiesta con la plantilla mas tarde en el famoso bar de La Hoya quedarán grabados en la historia del club. La vuelta fue tranquila, aunque nos hubiera dado igual perdernos por ahí, ese día fue de gloria. Y menos mal. Porque si no subimos la desventura del Puerto Lumbreras no daba para éste relato alegre y dicharachero sino para otro menos amable y necesariamente olvidable. El ascenso lo convierte en un mal necesario, un vía crucis, un camino de redención, una bonita historia. El plácido recuerdo que me pidió Unai dibujándome una sonrisa que me invadió toda la cara, como en todas y tantas veces que lo cuento desde entonces.

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El gol de Garrido para el Barakaldo C.F. y la locura de la afición gualdinegra

Una viñeta de Aitor R. para Histórico Barakaldo C.F.

DERBY EZKERRALDEA: HISTORIA DEL FÚTBOL EN SESTAO

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Sobre una imagen de un Club Baracaldo A.H. – Sestao Sport Club de finales de los 60 hablamos un poco sobre la historia del fútbol en el pueblo vecino

El Sestao Sport Club fue fundado en 1914. Durante sus primeras décadas de historia fue un club modesto que se fogueó en las divisiones regionales del fútbol vizcaíno. Tras la Guerra Civil Española fue incluido en uno de los cinco grupos en los que se dividió la Segunda división española. La inclusión del equipo de Sestao en esta categoría durante la temporada 1939-40 se debió a motivos políticos y demográficos. A pesar del 4º lugar obtenido en su grupo, a la temporada siguiente se realizó una nueva reestructuración de la categoría y el Sestao quedó fuera de ella. El primer ascenso por méritos propios del Sestao a la Segunda división se produjo en 1954.
Tradicionalmente al Sestao Sport se le apodaba River. Este apodo le viene al Sestao porque en la temporada 1954-55 se logró el primer ascenso a 2ª arrasando en su categoría, y casualmente vino a Europa el River Plate de Argentina, que hizo una gira triunfal y por eso se le empezó a llamar al Sestao “River”.
Durante 7 temporadas, el River logró mantenerse a duras penas en la categoría hasta caer por fin en 1961 a la Tercera división española.
Tras más de una década anclado en esta categoría, el Sestao logró ser incluido en 1977 en la recién creada la Segunda división B. A unos primeros años difíciles en esta categoría siguieron otros en los que el Sestao se consolidó como uno de los gallitos de la categoría; hasta que finalmente en 1985 logró el ascenso a la Segunda división española.
Comienza entonces la segunda época dorada del club que se prolongará desde 1985 hasta 1993, durante 8 temporadas. Durante esas temporadas destaca la campaña 1986-87 en la que el Sestao de la mano del técnico Javier Irureta rozó el ascenso y acabó en cuarto lugar, solo por detrás del Valencia CF, CD Logroñés y Celta de Vigo.
Al año siguiente el Sestao saltó a la primera plana de la prensa deportiva, cuando en un partido de Copa del Rey contra el Real Madrid, el delantero mexicano del Real Madrid, Hugo Sánchez fue alcanzado en la cabeza por un botellazo lanzado desde las gradas de Las Llanas. El campo del Sestao fue cerrado durante siete partidos a causa del incidente. En la temporada 1991-92, el Sestao finalizó la temporada en 17º lugar, lo que suponía el descenso de categoría, pero aquel año coincidió que los clubes de fútbol tenían que convertirse en sociedades anónimas deportivas y el Real Murcia C. F. no lo hizo a tiempo por lo que fue administrativamente descendido a la Segunda división B y el Sestao, que sí se había convertido en S.A.D. salvó la categoría cubriendo su plaza. Al año siguiente, sin embargo, el Sestao no pudo evitar que se consumara el descenso.
El Sestao era un equipo muy modesto, de una pequeña ciudad de 50.000 habitantes, que además se encontraba sumergida en una grave crisis económica desde finales de los años 60. A esta debilidad económica estructural se sumó el hecho de que un club dimensionado para la Segunda división al caer a la Segunda división B, y verse privado por ello de importantes ingresos económicos, entró en una crisis económica casi irremediable. La única solución era que algún empresario fuerte o alguna institución se hicieran cargo del club, siendo para ello necesario que el club retornara a la Segunda división española. En 1995, al segundo intento, el Sestao retornó a la Segunda división, tras empatar a 1 gol ante el C. D. Castellón en Castalia, dando algo de oxígeno al club que se encontraba en una situación crítica.
Sin embargo, a la temporada siguiente, no fue capaz de mantener la categoría, condición indispensable para la viabilidad del club; además de la mala gestión del señor Azpitarte como presidente, por lo que tras consumarse el descenso en el verano de 1996, la S.A.D. fue disuelta y el Sestao Sport desapareció.
No obstante, días después, se formó el Sestao River Club, que recuperó características del viejo Sestao y ascendió desde las categorias regionales hasta la 2ªB. Éste es nuestro rival en la actualidad.